PARTIDO POPULAR

Enfado en Génova por "el veto" de Sánchez: “No llama ni para cuestiones de Defensa”

  • El PP empieza a asumir que el Gobierno da por hecho el apoyo a cuestiones como los nuevos destructores en Rota y que evitará hacer una petición expresa

  • En Génova entienden que Sánchez no quiere escenificar en ningún caso la necesidad del apoyo del PP y no esconden su malestar por el ninguneo en cuestiones como defensa y seguridad nacional

Feijóo antes de intervenir en la reunión de grupos.

Feijóo antes de intervenir en la reunión de grupos. / DAVID CASTRO.

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Ni para pedir apoyo en el aumento de buques destructores en Rota ni para abordar el aumento de gasto presupuestario en Defensa. La interlocución entre el Gobierno y el PP en materia de seguridad y defensa nacional es prácticamente nula. La llamada de Margarita Robles hace días, en la recta final de la cumbre de la OTAN, al dirigente popular Esteban González Pons, sirvió para informar de manera genérica sobre el acuerdo alcanzado entre Moncloa y Estados Unidos, pero para nada más. No hubo una petición expresa de apoyo y el Ejecutivo quiso dejar claro que no buscaban el respaldo de la derecha

Un gesto que sentó muy mal dentro del PP y que se ha ido agravando con el paso de los días. La percepción en el partido de Alberto Núñez Feijóo es la de que el Gobierno ha puesto “un veto” a su formación y que esquivará cualquier vía que implique solicitar apoyo directo. “Ni siquiera han llamado”, repiten en el núcleo duro del líder conservador para reflejar su enfado.

La aprobación de un crédito extraordinario de 1.000 millones de euros destinados a Defensa saldrá del Fondo de Contingencia a disposición del Ejecutivo, empleado normalmente para cubrir situaciones no previstas. Eso significa que no necesitará el aval del Congreso de los Diputados y sorteará la búsqueda de apoyos. 

Precisamente, el anuncio ha hecho estallar una vez más las costuras de la coalición y la vicepresidenta Yolanda Díaz exige una reunión inmediata. Unidas Podemos se mostró contrario a esos fondos desde el primer momento, igual que el resto de socios parlamentarios habituales. Y el PP, que está a favor del aumento en gasto de Defensa (en realidad, comparte toda la filosofía consensuada en la OTAN y comprometida por parte del Gobierno) tampoco le hará falta a Sánchez

Cosa distinta es el aumento de presencia de buques estadounidenses en la base naval gaditana, porque la modificación del Convenio de Cooperación de 1988 sí necesita contar con luz verde del Congreso. El PP cree que difícilmente encontrará el apoyo en otros grupos que no sean el suyo, pero también empieza a asumir que el Ejecutivo “los dará por hecho” y evitará escenificar una llamada de ayuda.

Feijóo y Gamarra llegan al Congreso.

/ DAVID CASTRO

Este es el nuevo escenario en el que se mueve Génova, que reconoce ver el único interés del Gobierno en contar con sus votos para renovar el Consejo General del Poder Judicial. Los retrasos en esa negociación provocaron la última reforma anunciada por el Gobierno con una proposición de ley del PSOE que revierte parcialmente la modificación en la ley orgánica del año pasado y que permitirá, finalmente, que se puedan nombrar los dos magistrados del Tribunal Constitucional que debe decidir el CGPJ, aún estando en funciones. 

Esa iniciativa hizo saltar por los aires los contactos entre los dos grandes partidos, según el PP, que exige retirar esa reforma para retomar las conversaciones. El Gobierno, por su parte, desmiente que hubiera una negociación en marcha y desconfía de la verdadera intención de los populares. 

Y, por eso, remarcan dentro del PP: “Solo vemos un interés por el CGPJ. En asuntos de Defensa, en vez de buscar aliados por el centro ante la crisis con sus propios socios, evitan llamar al PP”. La reflexión se extiende a otros ámbitos, pero en el primer partido de la oposición lo ven “especialmente grave” en este, por la guerra en Ucrania y porque España acaba de ser anfitriona en la cumbre de la Alianza Atlántica. 

En el núcleo duro de Feijóo consideran que Sánchez ha tomado un camino —el líder conservador dijo ayer en la reunión de sus equipos parlamentarios que el presidente “ha redoblado la guerra ideológica”— y que no pasa por mirar al centro y buscar consensos con el PP, sino “en todo lo contrario”.

Por ese mismo motivo, y ante las nuevas dificultades entre los socios del Ejecutivo, el PP también ve difícil que Sánchez pueda aprobar unos nuevos Presupuestos Generales para el año que viene. Lejos de ofrecer su apoyo, a pesar del lamento mostrado, el principal partido de la oposición se ciñó a considerar “dramático” que España pudiera no tener unas nuevas cuentas públicas, adaptadas a las circunstancias actuales y al nuevo cuadro macroeconómico y la crisis inflacionista.

En Génova ven probable una prórroga presupuestaria si el presidente no logra enderezar la relación con sus socios de Gobierno y, de ahí, que los mensajes de desgaste vayan a más. Feijóo hizo un símil muy claro con 2007, en referencia al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, afirmando que Sánchez “mira para otro lado” y no asume “la profundísima crisis” que viene. 

El líder conservador insiste en que “la tripulación del PP” está preparada para liderar “el cambio de rumbo” que la situación económica requerirá y que, a sus ojos, el presidente tiene "fuera de control", afirman fuentes populares.

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