DISCAPACIDAD

Las más de mil denuncias contra Almeida y Ayuso por obras inaccesibles: de Plaza de España al parque de la Gavia

Javier Font, presidente de la Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de Madrid (FAMMA-Cocemfe), en el Parque de La Gavia.

Javier Font, presidente de la Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de Madrid (FAMMA-Cocemfe), en el Parque de La Gavia. / ALBA VIGARAY

  • El presidente de FAMMA-Cocemfe sostiene que tanto la Comunidad como el Ayuntamiento de Madrid "no resuelven con sanción ninguna las denuncias" que presentan al amparo de la Ley general de derechos de personas con discapacidad de 2017

  • Javier Font recorre con EL PERIÓDICO DE ESPAÑA el nuevo parque de Villa de Vallecas, que, según el Consistorio, "se ajusta a criterios de accesibilidad"

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¿Y si usted no pudiese recorrer con tranquilidad o sus hijos no pudiesen jugar en el nuevo parque público gigante que han construido en su barrio? ¿Y si visitase la nueva Plaza España de Madrid y acabase chocándose con un muro? ¿Y si no pudiese transitar por su acera porque está en obras y le han cortado el acceso?

Estos supuestos no son invenciones, sino realidades. Las personas con discapacidad se han visto relegadas a tener que revisar antes de salir de casa -si es que pueden salir porque su edificio es accesible- por qué caminos pueden circular y por cuáles no.

A pesar de que desde el 4 de diciembre de 2017, cuando entró en vigor la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social, se exige que los espacios y edificaciones nuevos y en los ya existentes cuenten con las condiciones de accesibilidad necesarias para las personas con discapacidad física y sensorial, no se está aplicando ni en la Comunidad de Madrid ni en la capital.

La Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de la Comunidad de Madrid (FAMMA–Cocemfe Madrid) ha interpuesto 1.006 denuncias administrativas en los últimos cuatro años por entornos inaccesibles a los órganos dependientes de la Comunidad de Madrid (Consejo para la Promoción de Accesibilidad y Supresión de Barreras) y del Ayuntamiento de la capital (Oficina de Accesibilidad).

Estos requerimientos, presentados en las legislaturas de José Luis Martínez-Almeida e Isabel Díaz Ayuso, así como en el final del Gobierno de Manuela Carmena, evidenciaban las barreras que existían, y en muchos espacios aún existen, en parques, locales comerciales, transportes, museos o centros sanitarios, entre otras zonas.

En contados casos, se atienden sus solicitudes, pero no es lo habitual. "Estamos bastante molestos con esta situación porque no atienden al ciudadano", expresa Javier Font, presidente de FAMMA-Cocemfe en una visita con EL PERIÓDICO DE ESPAÑA al nuevo parque de La Gavia, en el distrito de Villa de Vallecas.

Para revisar que se cumple la ley de accesibilidad, las instituciones madrileñas cuentan con el Consejo de Barreras, la Dirección General de Vivienda de la Comunidad de Madrid, que es la competente en instar el expediente que corresponde, en reclamar al Ayuntamiento información de lo que ha ocurrido en determinada denuncia, y trasladársela a la Comunidad. "Pero, a partir de ahí, no informan. Lo dejan en el olvido", critica.

Javier Font posa ante un cartel y una zona inaccesibles para las personas con discapacidad en el parque de La Gavia.  / ALBA VIGARAY

El nuevo parque de La Gavia, inaugurado en noviembre del año pasado, es uno de los mejores ejemplos de discriminación hacia las personas con discapacidad que se pueden observar en una nueva construcción. Es además un gran paradigma de la falta de respuesta a las denuncias de esta asociación.

Javier Font accede al parque por una entrada lateral, la de la avenida del Mayorazgo. Ya desde el inicio, ve complicaciones. "El cartel de información no es accesible, es un jaleo monumental", asegura. Esa señal vertical "tiene que indicar qué caminos son los más llanos, pero es que está todo así", dice señalando a la pendiente que sube con su silla eléctrica.

Javier Font intenta subir una de las cuestas del parque de La Gavia, en Vallecas. 

/ ALBA VIGARAY

"Con una silla de propulsión manual es imposible subir", sostiene a la vez que observa que faltan zonas de descanso en las rampas. Llega hasta una fuente, también inaccesible, que ni siquiera funciona. Este grifo, al que se llega cruzando un pequeño resalto, es demasiado alto para las personas con silla de ruedas y se enciende al pulsar un botón del suelo. "No podemos llegar", reitera.

Javier Font trata de acercarse a una fuente inaccesible del parque de La Gavia, en Vallecas. 

/ ALBA VIGARAY

El resto del recorrido no mejora. Las zonas de juegos infantiles tampoco están pensadas para niños con discapacidad, lo que "genera una situación de exclusión" con respecto al resto de sus amigos. "Hay una zona de juegos accesible para personas con discapacidad, pero es de aquella manera y está apartada del resto, con lo cual están creando un gueto", apunta Font.

Para llegar al otro lado del parque, donde el Ayuntamiento de Madrid ha instalado más zonas de juego, un skatepark y un mirador estelar, separados todos ellos por caminos de arena no compactada que dificulta la circulación de las personas con silla de ruedas, Javier Font tiene que volver a su furgoneta porque el acceso está cortado por unas vallas de obra y cintas.

Zona de juegos infantiles inaccesible del parque de La Gavia. 

/ ALBA VIGARAY

Cuando la asociación o una persona con discapacidad se encuentra con este tipo de situaciones, deben agotar la vía administrativa antes de presentarse en los juzgados, donde estos casos se tramitan por el orden contencioso-administrativo.

"Aunque tengamos acceso a la asistencia jurídica gratuita por ser una entidad pública, tenemos ciertos condicionantes, porque no hay abogados especializados en esta materia y nos complica un poco el asunto", refleja el presidente de FAMMA-Cocemfe. Por ello, normalmente las quejas de la asociación no culminan en una denuncia en el juzgado.

Javier Font asegura que tanto el Consejo de Barreras como la Oficina de Accesibilidad "hacen una omisión de sus funciones importante y no resuelve con sanción ninguna de las denuncias que nosotros estamos tramitando".

A pesar de que FAMMA-Cocemfe presentó informe por la situación en el parque de La Gavia ante ambos órganos. El Consejo de Barreras lo trasladó al Ayuntamiento. Desde el Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad, dirigida por Borja Carabante, justifican para este periódico que se contestó al Consejo de Barreras "explicando que el parque de La Gavia se ajusta a criterios de accesibilidad".

"Llevamos años así porque no se atreven los de este equipo de Gobierno a denunciar la situación de lo que hace mal gente de su propio partido, de uno u otro municipio", confiesa Javier Font, que se muestra dispuesto a pedir la dimisión de la directora general de Vivienda de la Comunidad de Madrid, María José Piccio-Marchetti Prado, si continúa sin resolver las cuestiones que le plantean.

"Lo habitual es encontrarse con este tipo de cosas. Lo que no es normal es que cuenten con expertos del tejido asociativo, que son arquitectos formados, y ocurran estas cosas", dice. 

Plaza de España

La última remodelación de Plaza de España es un claro "ejemplo de malas prácticas" en la remodelación de un espacio inaccesible que sigue siéndolo después de las obras. Tanto FAMMA-Cocemfe como CERMI (Comité de Entidades Representantes de Personas con Discapacidad de la Comunidad de Madrid) han denunciado el resultado final.

Ambas asociaciones destacan que el proyecto inicial de 2017 de la nueva Plaza de España, presentado en la época de Carmena, recogía las prescripciones de accesibilidad que establecen los textos legales en esta materia.

Sin embargo, en la inauguración, que ha tenido lugar durante el mandato de Almeida, se llevaron una desagradable sorpresa. Javier Font enumera entre las barreras a la accesibilidad: "Han puesto caminos que van dirigidos contra árboles o contra muros; las zonas recreativas, en las que supuestamente podrían jugar los menores con discapacidad junto con los que no la tienen, no reúnen las condiciones; se han introducido carriles bici dentro de la acera, por lo que es un peligro tremendo".

Zona de juegos inaccesible de la nueva Plaza de España.

/ EFE

El Área de Medio Ambiente y Movilidad asegura que los ajustes que se han hecho en Plaza de España con posterioridad a las quejas de las asociaciones y que dependen del Área de Obras y Equipamientos "no han supuesto ningún sobrecoste". "Se trató de ajustes y correcciones menores de un proyecto que ya contemplaba la eliminación de las barreras arquitectónicas en toda la actuación realizada en la plaza y su entorno", agregan.

No ha sido suficiente, ya que "no han cambiado todo" lo que reclamaban las asociaciones, recalca Font. "Han hecho algún ajuste, porque para cambiarlo todo tienen que levantar toda la Plaza de España". Los itinerarios podotáctiles, especialmente importantes para el tránsito de personas con discapacidad visual, siguen "inmersos dentro del suelo y las baldosas", por lo que no son adecuados.

Algo similar a los casos de la Gavia y Plaza de España ha ocurrido también en la remodelación del parque Isabel Clara Eugenia, situado en el distrito de Hortaleza.

El Ayuntamiento ha invertido 139.000 euros en esa renovación y FAMMA-Cocemfe denuncia que el parque sigue contando con zonas de juegos para niños y adultos inaccesibles y caminos intransitables para personas con discapacidad.

"Deberían hacer las cosas mucho mejor. La situación se complica por el mero hecho de que muchas veces se obvian estas recomendaciones", denuncia el presidente de FAMMA-Cocemfe. 

Barreras diarias

A un año de que se celebren las elecciones municipales y autonómicas, las obras de mejora de calles y edificios se multiplican. Esto supone un quebradero de cabeza para las personas con discapacidad, dado que normalmente no se instalan recorridos accesibles alternativos.

Es lo que ocurre, entre otros lugares, en el área del Círculo de Bellas Artes, en el centro de Madrid. En esa remodelación, que va a durar dos años, los promotores "no han hecho absolutamente nada" para facilitar la accesibilidad, dice el presidente de FAMMA-Cocemfe.

"Hemos avanzado mucho y hemos eliminado barreras, pero cada vez que nos encontramos con una es como si no hubiéramos hecho absolutamente nada", afirma Font, que añade que esos obstáculos les impiden realizar actividades "dentro de la vida normalizada de cualquier persona". 

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