ACUSADO DE ESPIONAJE

Albares, sobre Pablo González: "Todos sus derechos están siendo perfectamente respetados en Polonia"

El ministro de Exteriores lista, entre otros, el derecho a abogado, la revisión de la prisión provisional y la comunicación con sus familiares. La organización que lo defiende habla de "tortura psicológica" y dicen que sus derechos están siendo vulnerados desde hace dos años

Una imagen de Pablo González.

Una imagen de Pablo González.

Mario Saavedra

Mario Saavedra

Pablo González, periodista español acusado de espiar para Rusia en Ucrania y detenido desde hace casi dos años en Polonia, acaba de recibir la visita consular número 17. En ella, según ha asegurado el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, se ha comprobado que "todos los derechos del señor González están siendo perfectamente respetados".

"Se está cumpliendo su derecho de comunicación, de visitas consulares, de asistencia letrada, de visitas de sus abogados", ha enumerado el jefe de la diplomacia española durante una comparecencia en el Congreso de los Diputados. "También su derecho de comunicación con sus familiares y a ser visitado por ellos, el derecho a conocer sus cargos y a que todas las medidas cautelares respecto a la prisión provisional estén conforme a la legalidad de un país que pertenece a la UE y está dentro del espacio judicial europeo".

El Grupo de Apoyo a Pablo González asegura, sin embargo, que sus derechos están siendo vulnerados. Afirman que está detenido sin cargos e incomunicado, que su pareja sólo le ha visitado en dos ocasiones y que no puede hacer videoconferencias con sus hijos. Piden al Gobierno español que se acabe con las condiciones "de tortura psicológica" que sufre en la cárcel de Radom, que califican de "Guantánamo" europeo por las condiciones duras de prisión.

Pablo González (Pavel Rubtsov en su doble pasaporte ruso) fue detenido en Polonia el 28 de febrero del 2022. Trabajaba para medios como Naiz, Gara, Público o La Sexta. Desde entonces, la justicia polaca ha ido ampliando su prisión preventiva sin llevarlo a juicio. Según informaciones de prensa rusa en el exilio, González habría estado enviando informes de disidentes a Moscú. Sus abogados, entre ellos el español Gonzalo Boye, niegan las acusaciones.

"Tortura psicológica"´en el "Guantánamo europeo"

El Grupo de Apoyo a Pablo González ha pedido al Gobierno español que reclame su traslado a España hasta que se celebre juicio contra él. El pasado viernes, entregaron en la Embajada de Polonia una carta dirigida al ministro de justicia Adam Bodnar, recién elegido para el cargo tras alcanzar el centrista Donald Tusk la presidencia del Gobierno. El nuevo Ejecutivo ha afirmado que uno de sus objetivos es restaurar la credibilidad del Estado de Derecho en Polonia, tras varios años del partido ultraderechista PiS en el poder. La Comisión Europea tiene bloqueados los fondos destinados a Polonia tras un informe de Bruselas sobre el sistema judicial polaco que exponía la politización de la Justicia en el país.

En la misiva, según ha podido ver este diario, le piden "que demuestre su compromiso con los derechos humanos y el Estado de Derecho" con acciones concretas referentes a González: agilizar el procedimiento judicial para que tenga un juicio justo, transparente; el respeto de las garantías procesales, permitiendo a sus abogados acceder al expediente para preparar su defensa; el respeto de los derechos humanos en prisión y la mejora de las condiciones de reclusión; las visitas de la familia y llamadas telefónicas o videollamadas con sus hijos; y el traslado a España en espera de juicio.

Esta última posibilidad fue apuntada para Pablo González por el Comisario de Justicia de la Comisión Europea, Didier Reynders, alegan, en su respuesta a una pregunta parlamentaria sobre este caso de Idoia Villanueva, de The Left, Podemos.