ARMENIA, KIRGUISTÁN, GEORGIA…

Tensión en el polvorín euroasiático: "No hay todavía un efecto dominó por la guerra de Ucrania"

  • En los últimos días ha habido enfrentamientos con decenas de muertos en la exrepúblicas soviéticas de Armenia y Azerbaiyán y Kirguistán y Tayikistán

  • Estas son zonas de influencia rusa, en las que Moscú, ahora empantanado en la guerra de Ucrania, proyecta su poder

  • Analizamos la situación de la zona con la experta Mira Milosevich

Samarcanda, Uzbekistán. 14 de septiembre de 2022.- Putin en la reunión de la Organización de Cooperación de Shanghái

Samarcanda, Uzbekistán. 14 de septiembre de 2022.- Putin en la reunión de la Organización de Cooperación de Shanghái / EFE/EPA/ALEXANDR DEMYANCHUK/SPUTNIK/KREMLIN POOL

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Las alarmas han sonado bien alto en las cancillerías europeas en los últimos días. Al menos 150 personas han muerto en la frontera entre Azerbaiyán y Armenia, dos países enfrentados del Cáucaso y apoyados por Turquía y Rusia, respectivamente. Un poco más al este, choques fronterizos con al menos dos fallecidos entre Kirguistán y Tayikistán. Estos países de Asia Central forman parte junto a Rusia, China, Kazajistán y Uzbekistán de la Organización de Cooperación de Shanghái, reunida este jueves y viernes y de la que sale reforzado un frente anti-OTAN. Al mismo tiempo, corren informaciones y desinformaciones sobre otros conflictos de la zona, en especial sobre la posibilidad de que Georgia abra un segundo frente para Rusia atacando la disputada región independentista protegida por Rusia de Osetia del Sur.

El miedo es que haya un efecto contagio de la guerra en Ucrania a varios de los “conflictos congelados” derivados de la implosión de la Unión Soviética. Rusia, poder regional, está enfangada en Ucrania y no puede proyectar poder en más frentes. Francia ha convocado una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU para discutir la escalada de la situación en la frontera entre Armenia y Azerbaiyán.

Zonas de tensión en la esfera de influencia rusa

/ Nacho

“No diría que hay un efecto dominó todavía”, opina para EL PERIÓDICO DE ESPAÑA Mira Milosevich, investigadora principal para Rusia, Eurasia y los Balcanes del Real Instituto Elcano. “Creo que hay mucho deseo de medios occidentales y ucranianos y de analistas políticos en azuzar para que caiga Vladímir Putin” y acaben así sus “ambiciones imperialistas”. 

Transnistria y Moldavia

Según la analista, si finalmente se produce ese efecto dominó derivado de la guerra de Ucrania y la incapacidad de Rusia de proyectarse en todos los sitios a la vez, las fichas más probables en caer serían Transnistria y Moldavia. 

Moldavia, que perteneció a la URSS hasta 1991, es una república de 2,6 millones de habitantes que limita al norte y al este con Ucrania. En el norte está el territorio de Transnistria, que colinda con Ucrania. Es de mayoría rusoparlante y se ha declarado independiente, con capital en Tiraspol. Depende totalmente de la ayuda económica y militar rusa, que tiene un fuerte contingente militar “de paz” desplegado: 1.500 soldados rusos y toneladas de material bélico en esta franja que actúa como país pero casi nadie reconoce. 

En las primeras semanas de la invasión de Ucrania, hubo varios ataques con bomba en Transnistria, pero desde entonces no ha vuelto a haber noticia de más tensiones. 

Kirguizistán y Tayikistán

Dos guardias fronterizos tayikos han muerto y otros 16 han resultado heridos este miércoles en un tiroteo en la disputada frontera entre Kirguistán y Tayikistán. Estas dos antiguas repúblicas soviéticas se disputan aproximadamente la mitad de sus cerca de 1.000 kilómetros de frontera.

Moscú ha pedido este jueves a ambas capitales, Bishkek y Dusambé, un “diálogo político para abortar cualquier tipo de provocaciones”. El choque en esta zona de influencia rusa se ha producido tan sólo unas horas antes de que el presidente ruso Vladimir Putin y el chino Xi Jinping se reunieran en Samarcanda (Uzbekistán), el país vecino de Kirguizistán y Tayikistán. 

Ambos líderes se encuentran allí para su primera reunión cara a cara tras la pandemia en el marco de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS). Putin y Xi se han felicitado de su contrapeso como “grandes potencias” contra Occidente. Un eje anti-OTAN que se va a reforzar por la entrada de Irán, que ha firmado un memorándum de adhesión para el ingreso en la OCS junto a Rusia, China, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Uzbekistán.

“Los ‘tanes’ (el grupo de países cuyo nombre termina en ‘istán’) son una creación artificial de la era soviética, de los comunistas que movían poblaciones para mezclarlas, y son uno de los puntos calientes de Asia Central”, explica Milosevich. “Sin duda alguna Rusia sigue siendo el único proveedor de seguridad de la zona, el único que tiene la capacidad de mediar”. Y eso le pone en una situación comprometida y exigente.

Armenia y Azerbaiyán

Armenia ha anunciado este jueves un alto el fuego con Azerbaiyán tras dos días de choques armados en la frontera común. Han muerto al menos 150 militares muertos en ambos Ejércitos. Los dos países se disputan una zona entre ambas fronteras llamada Nagorno Karabaj. En 2020 hubo cerca de 5.000 muertos en los combates entre Armenia, apoyada por Rusia, y Azerbaiyán, armada por Turquía. Gracias a los drones Bayraktar turcos, Azerbaiyán mantuvo la supremacía y casi todas las bajas fueron del lado armenio.

Este nuevo brote de violencia no se ha producido en Nagorno Karabaj, sino en la línea fronteriza entre ambos países. Y, en medio de la guerra de Ucrania, pone a prueba a Rusia, dado que podría requerir la intervención de Moscú, que se ha arrogado el papel de garante de la paz en la región, informa desde Moscú Àlex Bustos. Armenia ya ha pedido oficialmente ayuda de Moscú y de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, una alianza militar en la que Rusia es la mayor potencia. 

“El problema es que, por mucho que la desintegración de la URSS se definiera en los noventa como muy pacífica, lo cierto es que no lo fue tanto, y eso es lo que hemos visto por ejemplo en los conflictos prolongados entre Armenia y Azerbaiyán [ambas ex repúblicas soviéticas]”, dice la analista del Real Instituto Elcano.

Georgia y Osetia del Sur

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La tensión en la zona está produciendo mucha desinformación y propaganda. “Se informa de que el Ejército de Georgia ha empezado a moverse en la frontera con Osetia del Norte”, se leía en un tuit de la cuenta especializada en información militar Ace este miércoles. No parece que haya habido ningún movimiento real de tropas. 

También parecen sacadas de contexto las declaraciones del jefe del partido mayoritario de Georgia en las que respondía a la petición de un diputado ucraniano de que el país atacara de una vez por todas a la región independentista de Osetia del Sur y abriera así un segundo frente a Rusia en el sur. Irakli Kobakhidze, el líder del partido mayoritario Sueño Georgiano, había dicho que debería preguntarse en referéndum a los georgianos si quieren entrar en guerra con Rusia. La prensa adepta al Kremlin ha sacado de contexto algo que parecía ironía y han lanzado titulares como “Georgia permitirá un referéndum sobre abrir un segundo frente contra Rusia” o “El partido del Gobierno de Georgia responde a la llamada de Kiev de abrir un segundo frente”.