Inicio del año político

Feijóo defiende su voluntad de diálogo con Sánchez y lo reta a un debate en el Senado

El presidente del PP aboga por la “moderación” y la “política educada” frente a los “insultos”

Ofrece pactos al Gobierno: “aquí estoy para hablar” | Ejercerá su liderazgo “sin autoritarismos”, pero avisa de que no debe haber “individualismos”

Feijóo charla con Ayuso en primer plano. Por detrás, Rueda abraza a Mañueco y Bonilla ante la mirada de López Miras.

Feijóo charla con Ayuso en primer plano. Por detrás, Rueda abraza a Mañueco y Bonilla ante la mirada de López Miras. / Corral

Paula Pérez

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, intenta zafarse de la etiqueta que pretenden colgarle de líder que dice que “no a todo” y cultivar su perfil moderado, de hombre de Estado y dispuesto a dialogar por el bien de España incluso a costa de que eso le reste “réditos electorales”. Por eso ayer retó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a un debate “serio y sosegado” en el Senado para abordar las “enormes dificultades” que atenazan al país. Y además repitió como un mantra “aquí estoy” para ofrecer diálogo al Ejecutivo. “Hablemos y entendámonos”, urgió el líder popular en la apertura del curso político en la localidad de Cerdedo-Cotobade, en Pontevedra, donde hizo una demostración de fuerza reuniendo a la plana mayor de su partido y a los barones provinciales.

Hasta allí se desplazaron la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, el de Andalucía, Juanma Moreno, el murciano Fernando López Miras y el mandatario de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, que, sin embargo, no intervinieron en el acto dejando todo el protagonismo a su jefe, al igual que la secretaria general del PP, Cuca Gamarra, o el coordinador Elías Bendodo, además del expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que se integró también entre el millar de asistentes para arropar desde un segundo plano a su líder. Se trató de escenificar así una imagen de unidad en el partido sobre todo tras la crisis interna que estalló en el PP hace pocos meses y que terminó con la precipitada salida de Pablo Casado.

Aunque la cita más próxima con la urnas son las municipales y autonómicas de mayo de 2023, Feijóo pone el foco ya en las generales. Con las encuestas de su parte, el líder conservador se ve ya en Moncloa pero advierte que “no quiere ser un presidente por descarte” sino por “méritos propios”. Y, por eso, pidió a los suyos tres cosas: “trabajo, propuestas y una política educada”. “Insultar a un político no tiene legitimidad para alguien que vive del erario público. No caigamos en eso”, pidió.

Ethel Vázquez (segunda por la izquierda) y a la derecha María Jesús Lorenzana y Ángeles Vázquez.

Ethel Vázquez (segunda por la izquierda) y a la derecha María Jesús Lorenzana y Ángeles Vázquez. / O. CORRAL

De hecho, lo contrapuso a los “

” que está recibiendo del Gobierno. “Hemos pasado de Putin como el culpable de todos los males de España a Feijóo”, lamentó. Según denunció, el Gobierno está actuando “como si fuese la oposición”. “Y por eso nosotros tenemos que actuar como si fuésemos el Gobierno de España”, pidió a su partido. El dirigente popular incluso ironizó con que sería mejor que Sánchez

Y como contrapunto a esta actitud del Gobierno, Feijóo proclamó que el deber del PP es “la moderación” marcando así también distancias con Vox. En su opinión, el gran dilema de la política nacional no está entre populares y socialistas sino entre “crispar y sosegar”.

 Cuando el gallego tomó el relevo a Pablo Casado se dio por hecho un cambio de estilo y un talante más dialogante. Pero el PP mantiene bloqueada la renovación del Consejo General del Poder Judicial y ha votado también en contra del plan de ahorro energético del Gobierno, lo que está siendo utilizado por el PSOE para desgastar la imagen de moderado de Feijóo. De ahí que el líder conservador trate de sacudirse estas críticas y defienda su voluntad de llegar a consensos.

“Hemos pasado de Putin como el culpable de todos los males de España a Feijóo”

“Para dejar de subir impuestos, como lo ha hecho en 26 ocasiones, y 

, aquí estoy. Para reducir ministerios, aquí estoy. Para un plan energético que haga compatible ahorrar con proteger el tejido productivo de España, aquí estoy. Para reformar el artículo 47 de la Constitución, aquí estoy. Para hacer 

 e inyectar médicos a la Atención Primaria, aquí estoy”, enumeró. Y aludió también a la necesidad de llegar a a acuerdos en materia de seguridad nacional, para garantizar la cordialidad lingüística y para garantizar la independencia de la justicia.

Y retó además a Sánchez a un debate en el Senado, donde Feijóo tiene su acta por designación autonómica, esgrimiendo que ésta es la Cámara de representación territorial y “es más necesario que nunca que la Administración central se coordine con comunidades y ayuntamientos”.

Feijóo quiere hablar con Sánchez, aún siendo consciente de que los suyos pueden pensar que si el presidente del Gobierno “no quiere entenderse”, el PP tendría “más rédito electoral”. Pero advierte que lo “preocupante” es que “el Gobierno haya dejado de gobernar y sobreviva entregado a Bildu”. “Eso es malo para España.

El presidente del PP de Pontevedra, con Ana Pastor y el conselleiro de Educación, Román Rodríguez.

El presidente del PP de Pontevedra, con Ana Pastor y el conselleiro de Educación, Román Rodríguez. / O. CORRAL

En su opinión, estamos ante el “ocaso” del Gobierno de Sánchez. “Los españoles estamos asustados. Todo es susceptible de empeorar”, alertó. Así arremetió contra la política “de escaparate y corbata” del Ejecutivo central, la inflación “desbocada” o los 200 millones de euros de deuda nueva cada día.

Y ante esta situación instó a los suyos a no despreciar ningún voto porque no se debe renunciar a “obtener la mayoría suficiente, una mayoría contundente” para gobernar en España. “No renunciemos a los miles de votantes que no van a volver a votar a la izquierda, ni a los que dejaron de votar al PP y ahora saben que somos la única alternativa”, aconsejó.

“Los españoles estamos asustados. Todo es susceptible de empeorar

Ya en clave interna Feijóo se puso al servicio del partido de cara a las elecciones municipales y autonómicas del próximo año y dejó claro que no piensa interferir en los territorios y dejará las manos libres a sus barones. “Ejercer el liderazgo de forma autoritaria es síntoma de debilidad, proclamó. ”Eso se lo dejamos a Sánchez que manda callar y pretende el aplauso unánime de su partido. Es un ególatra”, sentenció.

A Pablo Casado le costó el liderazgo su enfrentamiento con Isabel Díaz Ayuso y ahora Feijóo quiere evitar choques con la presidenta madrileña que, sin embargo, en ocasiones, marca el paso al líder popular. “Aspiro a que mi partido sea el cómputo de los mejores y que los mejores puedan opinar”, explicó Feijóo. Eso sí, “no debe haber individualismos”, lanzó a modo de advertencia.

Feijóo puso el broche final a un acto de apertura del curso político en el que también intervino la secretaria xeral del PPdeG, 

 que tampoco escatimó en críticas hacia el Gobierno de Pedro Sánchez. Para ello utilizó un símil: ”España es como un coche con un mal conductor”. Así acusó al presidente del Gobierno de haberse aliado con “copilotos y demasiados pasajeros” que lo único que quieren es “estrellar España”.

Mariano Rajoy saluda a los asistentes.

Mariano Rajoy saluda a los asistentes. / O. CORRAL

Además Prado elogió al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, que recogió el “coche en perfectas condiciones” que le dejó Feijóo y le dio “su estilo. “Te acompañaremos y llevaremos a Galicia más alto de lo que ya está”, señaló la secretaria xeral del PPdeG. El primer reto serán las elecciones municipales de mayo de 2023 y Paula Prado se mostró convencida de que

, que se mostró convencido de que se logrará la quinta mayoría absoluta en Galicia y de que Alberto Núñez Feijóo será presidente del Gobierno. Además se fijó como reto recuperar la Diputación de Pontevedra y atacó a la actual presidenta de la corporación provincial, Carmela Silva, por el caso de “enchufismo” en el Concello de Vigo.

El regreso del hijo pródigo

Alberto Núñez Feijóo cumplió con su cita anual en la apertura del curso político en Cerdedo-Cotobade solo que en esta ocasión acude por primera vez como presidente del partido. Tras su marcha a Madrid hace cuatro meses para coger el timón del PP, el líder conservador volvió a sacar “el niño de aldea” que lleva dentro para emocionarse por el regreso a su tierra.

“Cuando era niño escuchaba cómo las personas emigradas que vivían a miles de kilómetros volvían a Galicia y decían que regresaban a casa. No lo entendía, pero ahora sí”, explicó cuando tomó la palabra en la Carballeira de San Xusto. Y su voz se quebró y al borde del llanto dijo: “Vine a casa y qué bien se está en casa”.

Pero no vino solo. Lo acompañaron los presidentes autonómicos del PP a los que abrazó efusivo nada más llegar. Con la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, Feijóo mostró además especial complicidad. La sorpresa se la dio el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy a quien no se esperaba encontrar en la Carballeira de San Xusto y al que, por despiste, se demoró en saludar.

Entre el millar de simpatizantes y cargos del PP se encontraba también la mujer del alcalde de Cerdedo-Cotobade, Jorge Cubela, a punto de dar a luz. De hecho, el regidor no se despegó el móvil ni siquiera durante su intervención política en espera de que su mujer se pusiera de parto en cualquier momento.

Al alumbramiento inminente se refirió también Feijóo, satisfecho por la aportación del regidor a la natalidad gallega. “La persona que más hace por Galicia en estos momentos es la mujer del alcalde que va a traer al mundo a otro gallego más”, bromeó.

Palabras de cariño tuvo además Feijóo, que veranea en Moaña, con el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda. “Gracias porque sé que veranear y vivir donde descansa tu presidente nacional no es fácil. Pero tienes una buena noticia: yo empezaba a descansar cuando el presidente se iba y no vas a tener problema la próxima semana”, ironizó.

Tras las intervenciones políticas y, a pesar del calor, tocó el turno a los selfies y la estrella fue Isabel Díaz Ayuso. “Vamos a organizarnos”, comentó sonriendo ante la marabunta de personas que le pedían una foto. De hecho, la pregunta más recurrente al alcalde de Cerdedo-Cotobade al terminar el acto fue dónde estaba la presidenta madrileña para hacerse la foto.