CONFIRMACIÓN DEL CNI

El espionaje al president de la Generalitat deja al borde de la ruptura la relación con ERC

La Generalitat arremete contra el Ejecutivo y exige explicaciones urgentes y que se produzcan dimisiones por la decisión del CNI de intervenir el teléfono del jefe del Govern

Reunión mesa de diálogo entre Pere Aragonés y Pedro Sánchez en el Palau de la Generalitat.

Reunión mesa de diálogo entre Pere Aragonés y Pedro Sánchez en el Palau de la Generalitat. / FERRAN NADEU

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Cuando parecía imposible que la situación política en España pudiera ir a peor, lo hizo. La esperada comparecencia de la directora del CNI, Paz Esteban, en la comisión de secretos oficiales del Congreso, para confirmar o no si los servicios de inteligencia han espiado a cargos independentistas, que el Gobierno forzó y que debía servir para rebajar la tensión con ERC, su principal socio parlamentario, provocó este jueves una fractura aún mayor entre el Ejecutivo y la Generalitat.

Tan grande, tan profunda, que cuesta adivinar cómo Moncloa pretende mantener en pie la legislatura, por mucho que en los últimos días hayan defendido, contra viento y marea, que pueden subsistir hasta 2023, incluso sin ERC.

La revelación de que el CNI espió al president de la Generalitat, Pere Aragonès, junto a otros 17 cargos más, agrava la crisis política entre el Gobierno y los partidos que conforman su mayoría. El Ejecutivo sostiene ahora que "no sabe" nada y que "ni lo sabía, ni podía saber". "Nosotros no damos orden de espiar a nadie. Es el CNI el que pide la autorización al magistrado del Tribunal Supremo y este se la concede", señalaban fuentes del equipo del presidente, Pedro Sánchez.

Pero, en realidad, lo que pretendía con la comparecencia de Esteban era aplacar la ira de los independentistas, que llevan pidiendo explicaciones al Ejecutivo desde que The New Yorker publicó una estudio de Citizen Labs -vinculado a la Universidad de Toronto-, en que se consideraba probado que más de 60 teléfonos de cargos separatistas habían sido espiados con el 'software' Pegasus. Entre ellos ya figuraba Aragonès, cuyo terminal, defendían, se habría intervenido en 2020.

BOMBAZO DE LA DIRECTORA DEL CNI

El Gobierno reaccionó primero con el anuncio de una investigación interna en el CNI pero poco a poco ha ido deslizando que, evidentemente, en el marco del referéndum ilegal del 1-O y de los disturbios en Barcelona y el resto de Cataluña que se produjeron tras la sentencia del procès, los servicios de inteligencia habían podido espiar a los independentistas. Pero siempre con autorización judicial. En paralelo se fue transmitiendo la idea de que el espionaje masivo que denunciaban era falso.

Esto es lo que corroboró esta mañana Paz Esteban, que aportó incluso documentación del aval judicial del magistrado del Tribunal Supremo. Hubo escuchas únicamente a 18 cargos independentistas no las seis decenas de las que hablaba Citizen Labs. El bombazo fue que entre ellos estaba Aragonès. Este espionaje, sobre el que no han trascendido muchos más datos, se convierte en un problema político mayúsculo para el Ejecutivo, por mucho que ahora sostenga que no estaba al corriente. Y así lo ha demostrado la reacción de la Generalitat.

En cuanto trascendió la noticia la primera valoración del Govern fue precisamente ésta: que supone un paso más en la gravedad de la situación. Aseguraron que siguen exigiendo una justificación del Ejecutivo y ahora con toda la urgencia. Si se hizo, indican, con autorización judicial, se abren muchas y nuevas preguntas. Estas impresiones se volcaron después en un comunicado oficial en el que la Generalitat considera "inaplazable" que se depuren responsabilidades políticas. Y en el que exigió que se desclasifique el aval de los jueces a estas escuchas.

EL EJECUTIVO NO ROMPE EL CORDÓN UMBILICAL

Pero, a pesar de ello, en el Ejecutivo insisten en confiar en que será posible encontrar una salida a la crisis con ERC, la más honda de toda la legislatura. Pero no anticipan cuál será el mecanismo. Lo que sí recalca la Moncloa es su "apuesta firme por la vía del diálogo", que no se interrumpe ni se rompe. "Esta vía funciona y con ella se han ido sorteando las dificultades. No hay otra", señalan, sin precisar qué cartas son las que ahora empleará el Gobierno para enderezar una situación que ha metido a Sánchez en una verdadera ratonera. 

La comparecencia de Esteban, por tanto, lejos de templar los ánimos en la mayoría que sostiene al Gobierno, los avivó. Incluso soliviantó a Unidas Podemos, los socios de coalición. "Salimos más preocupados de lo que entramos", aseveró el portavoz de los morados, Pablo Echenique, tras la celebración de la comisión. Un día después de que sugiriera a Robles que dimitiera "por su dignidad", el dirigente de Unidas Podemos aseguró que las explicaciones ofrecidas por la jefa del CNI refuerzan la necesidad de que se asuman responsabilidades políticas. Esta vez se contuvo de señalar directamente, aunque dejó claro que se trata de un "un asunto político, no técnico", de "máxima gravedad".

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