PRESUPUESTO ESCASO

El plan de Ayuso para ayudar a comprar pisos llegará como mucho al 0,07% de jóvenes madrileños

  • El presupuesto para avalar hipotecas a jóvenes dará para entre 460 y 615 pisos, según cálculos de este periódico

  • En la Consejería de Vivienda son más optimistas: aspiran a, al menos, 800 beneficiarios

  • Esta medida es uno de los dos pilares de Ayuso en materia de vivienda; la otra, el Plan Vive, concluirá la legislatura sin una sola vivienda construida

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. / EFE

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Una de las medidas estrella de Isabel Díaz Ayuso en materia de vivienda beneficiará, como mucho y si se cumple la previsión más optimista, a 1.000 madrileños, apenas el 0,07% del total de adultos menores de 35 años que residen en la Comunidad de Madrid. Se trata del plan Mi Primera Vivienda, incluido en su "ambiciosa" estrategia de natalidad y que fue aprobado a finales de julio.

Con este programa, el Gobierno madrileño quiere facilitar la compra de propiedades a jóvenes con solvencia económica pero sin ahorros suficientes para dar la entrada de una hipoteca.

¿Cómo? Como los bancos no dan, por lo general, hipotecas por más del 80% del precio del inmueble, la Comunidad dará garantías por ese 15% restante para que el préstamo pueda llegar a cubrir el 95%. Está inspirado en el esquema Help to Buy de Reino Unido, que empezó en 2013 y del que ya se ha demostrado que sirvió para inflar precios y aumentar los márgenes de los promotores. Ana Botín ha sido la principal defensora de implantarlo en España y la Región de Murcia, también gobernada por el PP, ya lo tiene en marcha.

El presupuesto del programa asciende a 18 millones de euros, el doble de lo presupuestado inicialmente. El presupuesto se dobló tras una enmienda de Vox.

Los pisos a financiar no podrán costar más de 390.000 euros. El precio medio de un piso de 90 metros cuadrados en la región es de 261.990 euros, según un cálculo reciente realizado por EL PERIÓDICO DE ESPAÑA.

Si la Comunidad tiene que avalar una media de 39.298 euros por piso, los 18 millones de euros darán para 458 pisos. Incluso si consideramos que los pisos a avalar cuestan una media de 195.000 euros (la mitad del tope establecido), estaríamos hablando de un total de 615 pisos.

En la Consejería de Vivienda son más optimistas. Consultados por este periódico, aseguran que aspiran a llegar a 800 beneficiarios y a 1.000 en sus mejores previsiones. Para alcanzar esta última cifra, el precio medio de los pisos avalados no podría superar los 120.000 euros. Solo el 8% de los pisos con al menos una habitación que se anuncian en la región está por debajo de ese precio.

En Madrid viven 1,39 millones de jóvenes de entre 18 y 35 años, según el padrón de 2021. Las ayudas podrán solicitarse durante el último trimestre del año, según la información que ha hecho pública la Comunidad.

Más presupuesto en las 'becas para ricos'

La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Agricultura de la Comunidad tiene 526 millones de euros de presupuesto en 2022. Otras partidas importantes relativas a vivienda corresponden al pago del IBI de los pisos de la Agencia de Vivienda Social (el antiguo IVIMA) y al desarrollo del Plan Estatal de Vivienda y fomento del alquiler del Ministerio de Transportes, dotado con 17,8 millones.

En comparación con otros programas famosos de Ayuso, 18 millones no son muchos. La dotación de las becas para centros de educación privada asciende este año a 127 millones de euros, entre infantil, bachillerato, FP de grado medio y FP de grado superior, según los datos recopilados por El País. Estas son las becas para las que la Comunidad ha flexibilizado el criterio de acceso, permitiendo que opten familias que ingresen más de 100.000 euros al año.

El otro gran pilar de la política de vivienda de Ayuso es el Plan VIVE, que preveía la construcción de 15.000 viviendas en alquiler durante esta legislatura pero que no va a llegar a tiempo. No habrá un solo piso terminado antes de finales de 2023. La fórmula escogida para este programa es la cesión de suelo público a promotoras que exploten las viviendas durante cincuenta años.

"Al final solo accederán las rentas altas"

Conceptualmente —y más tras los resultados que dio el Help to Buy en Reino Unido, que hasta la fecha ha financiado 328.506 compras de vivienda—, a la oposición no le convence que se destine dinero público a avalar hipotecas.

"Es transferir recursos públicos para beneficiar los intereses de las entidades financieras", sostiene Alejandra Jacinto, portavoz de Vivienda de Unidas Podemos en la Asamblea. "El Help to Buy lo han defendido siempre Ana Botín y las promotoras inmobiliarias para que el Estado les saque las castañas del fuego. Políticamente, me parece mal. Además de que los requisitos de acceso son un poco arbitrarios: te piden llevar dos años empadronado, frente a los diez que necesitas para pedir una vivienda social. Y no estamos hablando de viviendas asequibles, sino de viviendas de hasta 390.000 euros. Si luego encima la medida no llega a mucha gente, es más una promoción de boquilla que una verdadera política de vivienda. Históricamente, la Comunidad ha hecho política inmobiliaria, no de vivienda".

Para Jorge Moruno, portavoz de Vivienda de Más Madrid, esta ayuda tiene "el mismo espíritu que las subvenciones cayetanas: al final solo accederán al aval público las rentas altas".

Los criterios de solvencia económica que exigirá la Comunidad aún no están definidos, pero lo que dijo el viceconsejero de Vivienda, José María García, fue que se haría "un análisis a conciencia de la solvencia del futuro comprador y se tendrán en cuenta factores como la trayectoria profesional o antigüedad en las relaciones laborales".

Teniendo en cuenta que, según el Observatorio de la Emancipación del Consejo de la Juventud, "la Comunidad de Madrid es desde hace años una de las comunidades más inaccesibles para la población joven" pese a tener el salario medio anual más alto, y que la tasa de emancipación ha caído en los últimos años, Moruno cree que estamos ante una "política regresiva dirigida a una minoría: dejan tirada a la mayoría que no puede ni salir de casa de los padres".

Ambos partidos creen que el dinero debería ir dirigido a adquirir y construir vivienda pública, acompañado de una regulación del precio del alquiler, medida a la que Ayuso siempre se ha opuesto.

La presidenta es consciente del problema de acceso a la vivienda de Madrid, o al menos así lo manifestó cuando expuso su situación personal en una entrevista. "Estoy harta de pagar alquiler y tengo ilusión por comprarme una casa, pero en Madrid se ha disparado la vivienda", dijo.

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