Guerra en Ucrania

Ucrania trata de desgastar a las tropas rusas que siguen con un lento avance en el este

Rusia se centra en apoyar la actividad de las unidades militares operativas en el este y sobre todo en el área de la acería de Azovstal donde aún resisten cerca de un millar de soldados

Ucrania trata de desgastar a las tropas rusas que siguen con un lento avance en el este
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EPE

La ofensiva rusa sobre Ucrania no se detiene. Al menos una persona murió y otras cinco resultaron heridas en los ataques lanzados por el Ejército ruso contra la ciudad costera de Odesa, en el sur de Ucrania, a orillas del Mar Negro, informó este martes el Comando Operativo del sur ucraniano en su página de Facebook.

Tras las acometidas iniciadas este lunes, las tropas rusas "volvieron (esta noche) a atacar Odesa con el uso de aviones. Se dispararon siete misiles contra la ciudad", explicó el comando militar.

En la tarde del lunes ya fueron disparados tres misiles rusos tipo Kinzhal desde un avión estratégico Tu-22 en la región de Odesa, en un ataque en el que resultaron heridas dos personas y fueron destruidos al menos cinco edificios que forman parte de la infraestructura turística de esta ciudad.

Los militares ucranianos hicieron constar en su mensaje que creen que las "reservas de misiles del enemigo obviamente se están agotando, ya que se están usando modelos soviéticos viejos con una guía fallida, dada su antigüedad".

En su opinión, el ejército invasor, "en su búsqueda de instalaciones estratégicas, maneja misiles obsoletos" que no impactan en los objetivos previstos, por lo que resultan especialmente peligrosos para la población.

Los últimos misiles cayeron, según las fuentes, en un centro comercial y un almacén de bienes de consumo, aseguró el Comando Operativo del sur ucraniano. Estos últimos ataque han provocado varios incendios en la ciudad que están tratando de ser extinguidos por los cuerpos de bomberos.

Los rusos han centrado sus bombardeos en los últimos días en el sureste de Ucrania, para establecer un pasillo que una la región oriental y prorrusa del Donbás con la península de Crimea, que ocupan desde 2014.

No obstante, también se están produciendo algunas operaciones en la ciudad de Odesa, cercana a Crimea, que hasta ahora no había sido gravemente atacada, y que se encuentra cerca de la frontera con Moldavia y a unos 200 kilómetros de la frontera con Rumanía.

Sin grandes avances

Así pues, el Ejército ruso continúa su ofensiva en el sureste de Ucrania, focalizada en la región prorrusa del Donbás (que incluye a las rebeldes autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk) y en la ciudad costera de Mariúpol, en el mar de Azov, donde trata de hacerse con las instalaciones de la acería de Azovstal.

Así lo señala el informe diario publicado por el Estado General de las Fuerzas Armadas de Ucrania en el que se expresa el temor de que los rusos pueden realizar actos de sabotaje en las instalaciones de las industrias químicas ucranianas en las zonas que han ocupado.

En el parte castrense, publicado en Facebook, se afirma que "el enemigo lleva a cabo operaciones ofensivas en el este de Ucrania para establecer el control total sobre el territorio de las regiones de Donetsk y Lugansk y mantener un corredor terrestre entre estas áreas y la península de Crimea temporalmente ocupada".

Los rusos centran "los principales esfuerzos del grupo de aviación en apoyar la actividad de las unidades en la zona operativa del este: concretamente en las direcciones de Slobozhansky, Donetsk y en el área de la acería de Azovstal", en la ciudad de Mariúpol, donde aún resisten varios centenares de soldados, precisa el documento.

El parte castrense señala que "se dispara artillería a lo largo de casi toda la línea de contacto" entre rusos y ucranianos y creen que existe una "alta probabilidad" de que se produzcan nuevos "ataques con misiles contra la infraestructura civil y militar en toda Ucrania".

Los militares ucranianos reiteran su temor de que se puedan realizar "actos de sabotaje en las instalaciones de la industria química del país e imputárselas a las unidades de las Fuerzas Armadas de Ucrania".

Por otra parte, "ciertas unidades de las Fuerzas Armadas bielorrusas protegen la frontera entre Ucrania y Bielorrusia en las regiones de Brest y Gomel".

En la región de Sumy, al noreste de Ucrania y cercana a la frontera norte del Donbás, persisten los bombardeos. "Los rusos dispararon lanzacohetes MLRS contra los asentamientos fronterizos de Velyka Pisarivka, Bilopillia, Krasnopillia y Yunakivka", indicó el parte de guerra.

Y en Izium, fronteriza con del Donbás, los rusos reponen municiones, combustible y logística, en preparación de nuevas operaciones sobre Lugansk y Donetsk.

Por otra parte, y siempre según el mando ucraniano, los "barcos enemigos (apostados en el Mar Negro) continúan realizando tareas para aislar áreas de combate, realizar reconocimientos, lanzar ataques con misiles contra importantes infraestructuras civiles y militares en Ucrania, apoyar a las unidades costeras y bloquear la navegación civil".

Durante el lunes, en las regiones de Donetsk y Lugansk, los ucranianos rechazaron con éxito 15 ataques enemigos, destruyendo un sistema de misiles antiaéreos, nueve tanques, tres sistemas de artillería, veinticinco vehículos blindados de combate, tres unidades de equipo de ingeniería especial y tres vehículos enemigos, señaló el informe castrense.

Más de un millón de ucranianos trasladados forzosamente 

Por otro lado, más de 1 millón de ciudadanos ucranianos han sido llevados ilegalmente hasta el momento a territorio de Rusia, dijo la comisionada de derechos humanos del Parlamento (Rada) ucraniana, Liudmyla Denisova, según informó este martes la agencia local iterfax-ukraine.

"Más de 1,185 millones de nuestros ciudadanos, incluidos más de 200.000 niños, fueron llevados a territorio de Rusia", dijo Denisova en una sesión informativa celebrada en Kiev.

Según sus datos, aquellos ciudadanos de Ucrania que han sido trasladados a los denominados "campos de filtración" creados por Rusia en los territorios temporalmente ocupados están sujetos a deportación forzosa.

Los denominados "campos de filtración", un término que procede de la II Guerra Mundial son, según el Gobierno de Kiev, lugares a los que los rusos trasladan a ciudadanos ucranianos en los territorios que van ocupando para posteriormente interrogarlos y, en algunos casos, enviarlos a diferentes puntos de Rusia.

En estos centros, siempre según las autoridades ucranianas, se tortura a los detenidos y se les mantiene en condiciones infrahumanas.

Denisova explicó que en algunos de esos "campos de filtración" hay más de 20.000 ciudadanos ucranianos.

También mostró los hasta tres modelos de "certificados" que son necesarios para que una persona pueda moverse en los territorios ocupados por las tropas rusas.

Primero se les toman las huellas dactilares (este dato confirma que una persona ha pasado la filtración), posteriormente se les concede un pase para moverse por el asentamiento donde se encuentra el campamento de filtración y después un tercero para salir fuera.

Según explicó, se ignora el destino de aquellos ciudadanos ucranianos que no completaron el proceso de filtración. 

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