En el distrito de Salamanca

Dentro de una misa del 20-N: "Por el hermano Francisco Franco que fue fiel a la Iglesia"

  • Más de 300 personas acuden a la Iglesia de los Doce Apóstoles para rezar "por la salvación de Francisco"

  • Al acabar la misa, los asistentes cantaron en la calle el 'Cara el Sol' y profirieron cánticos de exaltación al dictador

El sacerdote Pablo Ordaz oficia ayer la misa en recuerdo de Franco en la Iglesia de los Doce Apóstoles.

El sacerdote Pablo Ordaz oficia ayer la misa en recuerdo de Franco en la Iglesia de los Doce Apóstoles. / EPE

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"Con esto mi padre lo hubiera gozado". Un hombre que frisa los 50 años, pelo engominado, cortafríos azul oscuro, traje y castellanos, se dirige exaltado, con la sonrisa en la boca, a un amigo tras cantar el 'Cara al sol' en plena calle Velázquez de Madrid. 

Son las 21.35 horas y los fieles van cruzando lentamente las enormes puertas de madera de la Iglesia de los Doce Apóstoles, en pleno distrito de Salamanca, donde se acaba de celebrar la tradicional misa en honor al "hermano Francisco", el dictador Francisco Franco, que "quiso ser fiel a la Iglesia y en cuyo seno quiso vivir y morir".

Tras el 'Cara al sol', con el brazo derecho en alto, muchos de los asistentes, de todas las edades, aunque la mayoría hombres mayores de 50 años, se arrancan al grito de "Franco, Franco" mientras los familiares del dictador agradecen en el interior de la iglesia su asistencia a los fieles, que guardan religiosamente la fila, en plena escalera, para saludarles.

Entre los asistentes a una de las once misas que se han celebrado en toda España en honor a Franco por el 46 aniversario de su muerte hay mucho señor trajeado con tres cuartos azul oscuro, señoras atildadas del barrio de Salamanca y también algún que otro treintañero. En el templo no cabe un alma más. Los asistentes se agolpan en los laterales y de pie al fondo del templo, donde caben en total unas 300 personas.

La afluencia era tal que por momentos resulta complicado guardar la distancia de seguridad, aunque todos (o la práctica totalidad) portan la mascarilla. Muchas de ellas con la bandera de España o el logotipo de Vox. 

"Vamos a ofrecer este santo sacrificio del altar de nuestro señor que se ha ofrecido por la salvación de todos y hoy especialmente se ofrece por la salvación de nuestro hermano Francisco", afirmó el sacerdote Pablo Ordaz al inicio de la homilía, celebrada casi a continuación de la anterior, en este templo perteneciente a la Obra de la Iglesia, una institución de derecho pontificio fundada por la Madre Trinidad de la Santa Madre Iglesia. 

"Es deber de caridad rezar por todos los difuntos y es de agradecer que la familia se acuerde de rezar por él [Francisco Franco] año tras año. Y vamos a pedir también por su esposa, Carmen, que ya viuda, no vivía muy lejos de aquí, y como una fiel normal frecuentaba la santa misa como los demás", añadía el párroco en un discurso en todo momento pausado y ante un silencio sepulcral solo interrumpido por alguna tos o el chirriar de un banco al levantarse los fieles.  

"El señor les unió en santo matrimonio y se ayudarían mutuamente en la fe, en la familia y en el camino de la eternidad, y por eso rezamos para que puedan entrar en la eternidad y gozar de Dios para siempre", dijo desde el púlpito el sacerdote para luego pedir a los asistentes que se perdonen los "unos a los otros": "Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra". 

Antes del inicio de la misa miembros de la Fundación Francisco Franco repartieron recordatorios de la misa funeral, encabezaosa por una fotografía del caudillo en color sepia, donde pedían a los asistentes orar al Señor por quien se "mantuvo fiel y siguió en todo tiempo la exacta observancia" de la "enseñanza" de Dios, "libre de insidia, y del rencor de los malvados". 

El papel incluía un mensaje del dictador del año 1975 sobre la Conquista de América, lanzado ayer tras la polémica desatada después de que el Papa Francisco pidiera a principios de octubre en México perdón por los errores en la evangelización. 

"Nosotros fuimos a América a abrir un pueblo a la civilización", subrayaba el texto, donde Franco defendía que España había llevado a América "las esencias del honor y del espíritu, esencias que cuanto más en crisis vemos en los países viejos y comidos por el vicio, más resaltan en nosotros mismos y más nos enorgullecemos de ellas".

El final de la misa se retrasó un poco más de lo esperado ya que fueron muchos los fieles que acudieron a comulgar, y eso que hasta tres sacerdotes eran los encargados de entregar el Cuerpo de Cristo.

La misa tuvo lugar el mismo día que Pablo Casado, el líder del PP, se había visto envuelto en la polémica tras saberse que acudió a una misa en honor a Franco en Granada el sábado. Desde su equipo insistieron ayer en que ni él ni su familia, con la que acudió a la homilía en la Catedral de Granada, sabían que en esa homilía se homenajeaba al dictador.

La Fundación Francisco Franco agradeció por su parte a Casado su asistencia a la misa "por el alma de un cristiano ejemplar como Francisco Franco Bahamonde" y aseguró que espera que sirva para "normalizar" todas las actividades y reivindicaciones de la fundación.

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