INVESTIGACIÓN

La ciencia en el caso de Esther López: los 10 datos contra Óscar, el sospechoso del crimen

Los rastreos por satélite, la llave de su coche, los móviles y el registro de sus pasos en una app desmontan su versión de la última noche con la víctima en Traspinedo (Valladolid)

La ciencia en el caso de Esther López: los 10 datos contra Óscar, el sospechoso del crimen
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Esther López tardó al menos tres horas en morir a las afueras de su pueblo de Traspinedo (Valladolid) la madrugada del 13 de enero, después del primer golpe que sufrió en su cadera izquierda. Tenía, además, una herida en la frente y otra en la mano.

Óscar Sanz, alias Miniyo, vecino del pueblo y muy amigo de su hermana, fue la última persona que la vio y está investigado por un delito contra la vida de la mujer. En su declaración ante la jueza, el hombre se mantiene en que Esther se bajó de su coche antes de las tres de la madrugada porque ella quería "seguir la fiesta" y que ya no volvió a verla. Otros dos hombres siguen investigados en el caso: Ramón alias el manitas y Carolo.

No hay ninguna prueba definitiva contra Óscar. Las recogidas en su casa de la urbanización de Traspinedo, donde afirma que durmió solo aquella noche, están siendo analizadas en el laboratorio de la Guardia Civil. Pero la ciencia y la tecnología han desmontado parte de su historia y han permitido avanzar en lo que pudo ocurrirle a Esther López la noche que murió. Los teléfonos móviles, la señal de su coche, las llaves del vehículo y hasta una aplicación de su iPhone que mide la actividad física ofrecen una verdad distinta a la que Miniyo ha contado seis veces ante la Guardia Civil y, la última, ante la jueza.

  1. Dos móviles unidos. Óscar sostiene que, antes de las tres de la mañana, Esther se bajó de su coche, un Volkswagen T-Roc. Según su versión, ella se fue entonces andando hacia la casa de su amigo Carolo, apenas a 300 metros de allí. Sin embargo, el análisis de los teléfonos móviles de Óscar y Esther los sitúa juntos toda esa madrugada. Para empezar, los dos teléfonos pitan entre las 3.22 y 3.26 de la madrugada muy cerca de la casa de Óscar. Los dos móviles están juntos toda la madrugada. El de Esther recibe hasta tres llamadas que no contesta: todas son de su madre, alarmada porque no ha vuelto a casa. Un minuto después de la última llamada de la madre, a las 6.31 de la mañana, el móvil de Esther muere. El dispositivo de Óscar, situado en la misma zona (con un margen de error de apenas 48 metros según los informes), se desconecta casi inmediatamente, a las 6.34 horas.

  2. El coche. El vehículo de Óscar, que solo conducía él, según ha declarado, está situado también junto a los teléfonos móviles de ellos dos, junto a la casa de Óscar, a las 3.19 de la madrugada; más de media hora después de que, según Óscar, su amiga se fuera. Además, el iPhone se conecta al bluetooth del vehículo, y demuestra que hubo "actividad" del móvil dentro del coche entre las 3.29 y las 3.40 de la madrugada, once minutos en los que no se sabe qué ocurrió ni dónde fue Óscar.

  3. El ADN. Dentro del maletero del coche se ha encontrado ADN mezclado de Óscar, Esther y una tercera persona sin identificar. Óscar ha declarado que Esther no tuvo nunca acceso al maletero de su coche.

  4. Caminar dormido. Después de llegar a su casa, Óscar afirma que se fumó un cigarro, fue al baño y se acostó. Declaró que durmió sin problemas hasta aproximadamente las nueve de la mañana. Sin embargo, una aplicación instalada en su iPhone que registra la actividad física del usuario revela que dio numerosos pasos, más de 500, hasta las 5.24 de la madrugada. En toda la semana es la única vez que Óscar genera esos movimientos nocturnos.

  5. Viajes "en modo avión". A la mañana siguiente, Óscar fue a Valladolid, según su versión, para trabajar en la agencia de viajes familiar. Recorrió el trayecto con su teléfono en modo avión (algo que ha negado ante la jueza). A esa misma hora, el teléfono móvil de la presumiblemente ya fallecida Esther López viaja también hasta Valladolid. A las dos de la tarde, Óscar vuelve al chalet de Traspinedo, según su versión, para limpiar una colilla del cigarro que había fumado y evitar que sus padres se molestaran. Vuelve a hacer el viaje con su teléfono en modo avión. Esa noche regresa de nuevo al pueblo, pero esta vez se deja incluso el móvil en su casa. El sistema de comunicación de su coche lo sitúa en Traspinedo entre las 21.01 y las 22.11.

  6. Lavar el coche. Antes, a mediodía, el teléfono móvil de Óscar se sitúa a las 15.23 junto a la estación de servicio Gasexpress de la Avenida de Zamora, en Valladolid. Una cámara de seguridad de Iberdrola graba a una persona lavando el coche, de modelo similar al suyo, durante 17 minutos. Óscar ha negado haber lavado su coche el día después de la desaparición de Esther López.

  7. La llave del coche. La llave del T-Roc registra cualquier incidencia del vehículo (cambios de velocidad, parones, averías, cargas de combustible...) El análisis de los datos reveló que el 1 de febrero y el 2 de abril alguien intentó utilizar una nueva llave del coche. Al hacerlo, se borró toda la información de lo ocurrido en fechas anteriores. La llave original, la que se utilizó la noche de la muerte de Esther López, es la que contiene todos los datos de lo que ocurrió y no fue entregada al principio por el investigado.

  8. El atropello. El análisis del vehículo reveló que había sufrido un pequeño golpe bajo el parachoques delantero derecho. Esther López tenía una herida en su cadera izquierda, casi a la altura de la nalga, compatible con haber sufrido un golpe con el coche. En cualquier caso, si hubo un atropello, las heridas no fueron mortales.

  9. El cadáver colocado, el móvil sin huellas. El cuerpo de Esther López fue encontrado el 5 de febrero junto a su bolso y su teléfono móvil en la cuneta de la carretera VP-2303 en el kilómetro 0,800 dirección al pueblo de Traspinedo. Los análisis del ERAT (Equipo de Reconstrucción de Accidentes de Tráfico) no encontraron huellas de frenada ni señal alguna de que se hubiera producido un atropello allí. El cuerpo de Esther, apuntan, fue colocado en esa cuneta. Su teléfono móvil, que estaba a su lado, no tenía ni una sola huella dactilar. Había sido limpiado por alguien.

  10. Un lugar familiar. La cuneta donde aparece el cuerpo de Esther López era un sitio conocido para Óscar. Hace seis años, según su propia declaración, tuvo allí un accidente de tráfico cuando regresaba al pueblo. Su coche, entonces un Ford Cougar, se salió de la vía y acabó casi en el mismo punto donde fue encontrada Esther años después. Óscar declaró que aquella noche había bebido mucho y que sufrió el incidente cuando regresaba a casa.

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