CASOS SIN RESOLVER | OCTAVA ENTREGA

El cadáver de Dani apareció en un vertedero de Barcelona, el caso se archiva sin saber quién lo mató

La autopsia reveló que tenía golpes en todo el cuerpo. La investigación se cierra sin aclarar si alguien agredió al joven "con un palo o una barra" en la cabeza y después lo tiró a un contenedor o, por el contrario, el chico se suicidó

El 18 de septiembre se identificó su cuerpo: Dani apareció sin vida el 31 de agosto en un contenedor.

El 18 de septiembre se identificó su cuerpo: Dani apareció sin vida el 31 de agosto en un contenedor.

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"El 28 de agosto de 2020 pierdo contacto mi hijo, ese día nos escribimos por Whatsapp". Quien habla es Peggy Cabrera, madre de Daniel Canga, de 25 años. La mujer no volvió a saber de él hasta el 18 de septiembre, cuando le comunicaron que su cuerpo había sido encontrado, sin vida, en un vertedero. Muerte violenta indeterminada, indica la autopsia. La causa: politraumatismo craneal y torácico abdominal. "No se descarta que se trate de un homicidio", apuntan los Mossos d'Esquadra".

Desconocen las circunstancias que hacen que su cuerpo acabe en el interior de un contenedor". Los investigadores establecieron dos hipótesis: le agredieron y le dejaron en el cubo de basura o se introdujo voluntariamente y se suicidó. Lo segundo sorprende a su familia: "¿se quita la vida tirándose a un contenedor?". Dos posibilidades radicalmente opuestas y la Audiencia de Barcelona archivó el caso el pasado 7 de marzo sin dar una respuesta.

Fotos del álbum familiar: Dani en un viaje (izqda); Dani con su madre, Peggy. / CASO ABIERTO

Un cuerpo en el rodillo

"Hemos encontrado un cadáver en ECOPARC 2". La llamada alertó a los Mossos d'Esquadra a las 21:07 horas del 30 de agosto de 2020. Al teléfono, un trabajador de la planta de residuos de Montcada i Reixac. Varias dotaciones de la policía catalana se dirigen al lugar. In situ, confirman el hallazgo: varón, de piel morena y cabello rizado, de entre 20 y 25 años, yace sin vida y con signos de violencia. Se desconoce la causa de la muerte aunque, a simple vista, se aprecian golpes, fracturas y hematomas. El fallecido, según el sumario al que ha tenido acceso CASO ABIERTO, portal de sucesos e investigación de Prensa Ibérica, se encuentra semicubierto por numerosas bolsas y residuos. No lleva documentación, se desconoce la identidad. 

Foto policial de la planta en la que apareció el cuerpo de Daniel Canga.

"Tío, ¿dónde estás?"

Víctor Daniel Canga, Dani, como lo llaman en casa, llevaba 13 años en España, vino con cinco, nació en Ecuador. Estudió hasta bachillerato, luego lo dejó. Risueño y muy unido a su madre, acababa de cambiarse de piso, aunque seguía haciendo vida en el edificio en el que durante los últimos años vivió en una habitación, en el Eixample de Barcelona, en la calle Pau Claris.

Unos indican que se mudó porque el nuevo piso era algo más barato, otros señalan que hay más. Una antigua compañera de trabajo aseguró a los mossos que tuvo algunos problemas con personas del edificio. "La última vez que fui tenía todas sus cosas con candado", recuerda su madre. Dani le contó que algunos compañeros le robaban comida y cogían la ropa.

En paro, pagaba sus últimos meses de alquiler en la antigua habitación haciendo labores de mantenimiento en el edificio. Otro chico, que también trabajaba allí, le invitó a tomar algo en su casa aquel jueves, 29 de agosto, cuando terminaron de limpiar. A las dos de la madrugada Dani salió de ese piso y mandó un mensaje a otro amigo: "tío, ¿dónde estás?". Iba a encontrarse con él. No volvió a saberse más.

En la basura

Foto de Daniel compartida por la familia; cartel con la alerta por su desaparición. / CASO ABIERTO

A principios de septiembre las redes sociales empezaron a difundir un cartel con la foto de Daniel: 9 de septiembre, ponía en la fecha de la desaparición. Fue cuando se hizo firme. La madre había intentado denunciar días antes a los mossos: "Me dijeron que ya era mayor de edad, que a lo mejor se había enfadado conmigo, o que a lo mejor estaría de fiesta…", lamenta.

"Pregunté a los mossos: ¿puede ser que mi hijo esté en la morgue? Y me respondieron: No, eso es lo primero que miramos"

"Durante días, busqué a Dani entre los mendigos… me acercaba, pensaba que era mi hijo el que estaba debajo de esas mantas", recuerda Peggy. "Con miedo de escuchar lo que no quería, a los pocos días, volví a comisaria y pregunté: ¿Puede ser que mi hijo esté en la morgue?. Me contestaron: "No señora, eso es lo primero que buscamos. Cuando hay una denuncia por desaparición lo primero que se mira son los hospitales y el depósito de cadáveres'".

El 18 de septiembre, un día antes del cumpleaños de la mujer, el presagio se cumplió: a Peggy le confirmaron que Dani era el chico que había aparecido en aquel contenedor. "Solo tengo el recuerdo, y nunca me lo voy a quitar, de la foto (del informe de Mossos d'Esquadra) de él tirado en el suelo, en medio de la basura, como si fuera una basura más".

"Su novia de Ecuador me contó que la llamó y le dijo 'tengo que hablar contigo, ha pasado algo super urgente'", dice la madre de Dani

Dani murió de forma violenta la madrugada del 30 de agosto. Los investigadores apuntaron al homicidio. Trataron de reconstruir sus últimos pasos: había estado en casa de un amigo tomando cerveza con él y con otra chica. De madrugada, salió de ese piso porque había quedado con otro amigo. En el camino, murió.

Fotos compartidas por Dani en redes sociales. / CASO ABIERTO

Los mossos tomaron declaración a los jóvenes que estuvieron o hablaron con él aquella noche. El amigo con el que Dani estuvo tomando cerveza declaró que el joven se marchó de su casa a las 02:00 y él se quedó solo con otra chica. Pero ella lo niega. En su declaración, la joven afirma que ella se fue del domicilio antes que Dani.

Los mossos también destacan "contradicciones y omisiones" en la declaración del otro joven con el que Dani quedó más tarde, aquella madrugada. Este afirma que Dani no llegó nunca a su piso y que él estuvo hasta las seis de la madrugada con una amiga. Sin embargo, ella asegura que el chico miente y que él se marchó sobre las tres de la madrugada, una hora después de que Dani le mandara un mensaje preguntándole: "Tío, ¿dónde estás?".

Dani hizo dieciséis llamadas aquella madrugada. De todas, destaca una: "Su novia de Ecuador me contó que la llamó y le dijo 'tengo que hablar contigo, ha pasado algo super urgente'", recuerda Peggy. "Ella dijo que esperara un momento, que la llamara en un cuarto de hora, pero no hablaron más". Al tiempo, cuando los Mossos preguntaron a la joven, ella lo negó.

Dos pagos con su tarjeta

Los Mossos consiguieron probar que Dani salió de la casa y deambuló por diferentes calles de Barcelona. Comprobaron las llamadas y mensajes que Dani hizo aquella noche, su móvil nunca se encontró.

Averiguaron que su teléfono se apagó a las 2:57 en la calle Rocafort de Barcelona. Sus amigos no usaron sus móviles aquella madrugada, por lo que los agentes no pudieron averiguar dónde estaban a la hora en que se pierde el rastro de Daniel.

Los mossos encontraron otro dato inquietante en los movimientos bancarios del joven: la noche de la desaparición, se usó su tarjeta en dos tiendas de alimentación pakistanís. Hubo dos movimientos: un cargo de 1,25 euros, pasadas las 4 de la madrugada. Y un intento, fallido, de 6,40 euros, a las seis. Quince horas después, encontraron su cuerpo en el vertedero. Los investigadores no pudieron localizar en qué contenedor acabó Daniel, aunque se sabe con certeza que era de los amarillos y que el camión recogió su cuerpo ese mismo día.

Golpes con un palo o una barra

La autopsia reveló que Dani tenía lesiones en todo el cuerpo. Más de quince heridas en cara y cuerpo, fractura de húmero, fémur y cadera; fractura craneal, fractura de una a cuatro costillas, edema cerebral.

El forense determinó que muchas de esas lesiones se produjeron cuando estaba vivo. Estas, reza el informe, "podrían haber sido producidas por un objeto romo, alargado, de consistencia dura, como un palo o una barra", y fueron producidas "por impacto directo".

Los investigadores barajan dos hipótesis: la primera, que Dani se encontrara bajo los efectos del alcohol y las drogas -el análisis de toxicología reveló que el joven había consumido metanfetaminas y anfetaminas- y que de forma voluntaria (suicidio) o accidental se metiera en el contenedor. Otra posibilidad es que alguien le agrediera y arrojara su cuerpo al cubo de basura. La madre de Dani no cree que su hijo se quitara la vida: "¿Cómo va a suicidarse metiéndose en un contenedor?".

Daniel en una foto cedida por la familia.

Bandas latinas

"Me dijeron que podía ser una pelea de bandas latinas, pero Dani no tenía heridas de defensa y eso me desconcierta, no estaba en ninguna banda, era un chico normal", cuenta Peggy. "Luego se habló de suicidio... No me lo van a devolver, pero necesitó saber qué pasó", ruega su madre.

"Es evidente que Daniel tuvo algún problema entre las 2:00 horas del día 30 de agosto, que sale de la casa de Pau Claris, y las 21:07 horas, cuando localizan su cadáver en la planta de reciclaje", apuntan en su informe los mossos. "El resultado es que su cuerpo acaba en un contenedor de ubicación desconocida, donde va a ser recogido por un camión", continúan. "El hecho de que aparezca sin documentación, efectos personales ni móvil y el resultado de la autopsia hace considerar una muerte de etiología homicida". El tribunal de la Audiencia de Barcelona añade en su auto de archivo: "se han practicado muchas y minuciosas diligencias y ninguna ha arrojado luz" sobre la muerte de Daniel. Se dicta sobreseimiento provisional.

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