SANIDAD MILITAR

El teniente, la familia y uno más: los García 'toman' el Hospital Gómez Ulla

Fachada del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla.

Fachada del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla. / José Luis Roca

  • IU pregunta por la cadena de custodia de los exámenes de la oposición en la que dos hijos del teniente responsable de Seguridad del centro, Antonio Jesús García Sillero, quedaron primero y segundo en sus procesos

  • En el gran hospital madrileño, con 500 camas y que gestiona Defensa, también trabajan la mujer y el yerno del subteniente

  • Desde el Ministerio de Defensa argumentan que la oposición fue "completamente estanca, segura y limpia"

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La polémica se ha desatado en el Hospital Gómez Ulla de Madrid por las últimas OPE (oferta pública de empleo) del personal civil después de que dos hijos del teniente Antonio Jesús García Sillero -jefe de Seguridad en el centro- hayan consolidado su plaza. Ambos familiares eran eventuales en las categorías de fisioterapeuta y celadores, y quedaron en primera y segunda posición en la oposición del hospital, que es uno de los grandes centros sanitarios de la red pública madrileña, pero depende del Ministerio de Defensa. Izquierda Unida ha preguntado si se respetó la cadena de custodia de los exámenes y el asunto también ha provocado preocupación en los sindicatos. Mientras, desde Defensa, se defiende que la "oposición ha sido completamente estanca, segura y limpia".

El Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla 'Centro Sanitario de Vida y Esperanza' -ese es actualmente su nombre completo- está ubicado en Carabanchel, tiene 500 camas, más de 2.000 trabajadores (en torno a un millar fijo y el resto, entre interinos y eventuales, con una tasa de temporalidad que ronda el 40%), un constante movimiento -atiende a una población de referencia cercana a las 100.000 personas- y a sus espaldas, una historia de nada menos que 125 años.

En el Gómez Ulla está una de las joyas de la corona de la sanidad militar: la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel

Gestionado por el Ministerio de Defensa, se ocupa de la población civil desde 2011 y, además, ubica una de las joyas de la corona de la sanidad militar: la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel (UAAN), una planta de élite -inaugurada en 2015, tras la crisis del ébola-, y que, eso sí, en los últimos tiempos, más que a las alertas sanitarias, se ha dedicado a atender a enfermos de coronavirus. Cerca del 90% de su plantilla es personal civil, pero la dirección del hospital es militar.

Estabilización de empleo

En esa cúpula militar del hospital figura el teniente Antonio García Sillero, jefe de Seguridad. Además, en el mismo centro trabajan su mujer, sus hijos y su yerno. La primera, que responde a las iniciales I.S.N. y es funcionaria, como técnica. Sus hijos -A.G.S. e I.G.S.-, hasta ahora tenían contratos eventuales de fisioterapeuta y celadores, respectivamente, al igual que su yerno, D. C. S.. Una temporalidad que, con información que ha podido comprobar EL PERIÓDICO DE ESPAÑA a través del Portal de Servicios del Ministerio de Defensa, toca a su fin.

Según ha podido saber este medio, A. e I.G.S., hijos del teniente García Sillero -que como se ha dicho ya trabajaban en el hospital con contratos eventuales- han pasado a la fase de concurso en un listado provisional -que en unas semanas será definitivo- de la convocatoria de estabilización de empleo 2017 y 2018, para personal estatutario civil, en diversas categorías relacionadas con la sanidad militar y que atañe a los dos hospitales que Defensa tiene en España, en Madrid y en Zaragoza. Los exámenes, en el caso de los fisioterapeutas, se realizaron el pasado 11 de febrero. En el de los celadores, el 26 de ese mismo mes. Las pruebas tuvieron lugar en la Universidad de Alcalá de Henares.

En la categoría de 'Fisioterapeuta en la Red Hospitalaria de la Defensa' aparece, en la primera posición, A.G.S.. En los mismos listados, en la categoría de 'Celador/a en la Red Hospitalaria de la Defensa' figura, con el número 2, su hermana que, con la información que maneja este periódico, también, desde hace tiempo, ocupaba un puesto con un contrato de celadora haciendo labores de auxiliar administrativo. En la misma categoría, en el puesto número 7, aparece D.C.S., yerno del teniente Sillero.

"Se confirman los números obtenidos"

Este diario ha pedido al Ministerio de Defensa la confirmación de la información a la que ha tenido acceso citando los nombres de quienes aparecen en los listados (hijos y yerno). Desde la Inspección General de Sanidad (Igesan), su máximo representante, el general de brigada farmacéutico Juan José Sánchez Ramos, responde: "Se confirman los números obtenidos en referencia a las personas citadas" indica.

Además, en el mismo hospital, trabaja la mujer del teniente Sillero, I.S.N., que es funcionaria, según se puede comprobar en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del 8 de abril. Como consta en la Resolución 400/38142/2022, de 4 de abril, de la Subsecretaría del Ministerio de Defensa sobre 'Nombramientos, situaciones e incidencias' por la que se resuelve el concurso específico. En el anexo a esa resolución figura la adjudicación de los puestos de trabajo a los funcionarios. En la página 10, aparece la esposa del jefe de Seguridad del Gómez Ulla en la categoría de técnica.

Custodia de exámenes

Pero más allá del obvio derecho que tienen los parientes del teniente a presentarse a cualquier oposición o concurso público convocado por la administración -algo que en caso alguno es ilegal- hay otro aspecto que, según confirman fuentes sindicales a este diario, ha desatado un enorme "runrún" en el hospital en las últimas semanas. Es en relación a la custodia de las preguntas del citado examen de la OPE de estabilización, antes de su celebración -concretamente en la categoría de celadores-, que como se ha dicho se celebraron el pasado 26 de febrero en Alcalá de Henares.

IU ha pedido datos sobre el número de personal civil temporal desglosado por categoría, tipo de contrato y antigüedad

Esta cuestión fue objeto de una pregunta parlamentaria, registrada formalmente el 3 de marzo, cuya autora es Roser Maestro, diputada de IU en el grupo de Unidas Podemos. Versaba sobre la cadena de custodia de exámenes del personal civil del Hospital Gómez Ulla. Maestro pedía, además, datos sobre el número de personal civil temporal desglosado por categoría, tipo de contrato y antigüedad. Según fuentes de esta formación política, Defensa no ha respondido todavía a las cuestiones planteadas por la diputada.

Hospital General de Defensa Gómez Ulla.

/ José Luis Roca

Sin embargo, según un informe de la Inspección General de Sanidad, remitido al Gabinete Técnico del Ministerio de Defensa -con fecha de registro del 16 de marzo- y al que ha tenido acceso este diario, en respuesta a esa solicitud de la diputada se indica que "la elaboración de los exámenes corresponde a los tribunales calificadores de cada proceso; cada presidente de tribunal deposita los exámenes en una habitación habilitada con nivel 3 de seguridad, puerta blindada y sistema de grabación de 24 horas; habitación que se encuentra en el Hospital Central de la Defensa".

Sobre la custodia de los exámenes, Defensa señala que "se encuentran en cajas cerradas" y firmadas por el personal del Tribunal

Los exámenes, se precisa, "se encuentran en cajas cerradas y firmadas por el personal del Tribunal encargado de su recogida y transporte hasta la fecha y lugar del examen. Terminados los exámenes, se vuelven a depositar en cajas precintadas y firmadas por el presidente y secretario del tribunal correspondiente, permaneciendo en todo momento bajo vigilancia y custodia".

"Por las gestiones realizadas, no me queda la menor duda de que la fase de oposición ha sido completamente estanca, segura y limpia", indican a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA desde la Inspección General de Sanidad (Igesan). El general de brigada farmacéutico Juan José Sánchez Ramos subraya: "No se puede poner en duda su mérito y capacidad por intenciones maliciosas. No se puede cuestionar la honradez de los tribunales, del personal de seguridad y custodia y, en definitiva, de la Sanidad Militar, lo que es absolutamente inadmisible". Y apostilla: "Reitero mi total confianza en la garantía de calidad y seguridad del proceso".

"No se puede poner en duda su mérito y capacidad por intenciones maliciosas", dice la Inspección General de Sanidad

Enfermos de la Guerra de Cuba

El Hospital Militar de Madrid-Carabanchel, primer nombre por el que se le conoció, comenzó a atender enfermos llegados desde la Guerra de Cuba el 21 de abril de 1896, aunque sus instalaciones no se terminaron hasta 1903. En junio de 1946, pasó a denominarse 'Hospital Militar Gómez Ulla', en reconocimiento al inspector médico de primera clase Mariano Gómez Ulla, quien había desarrollado sus actividades quirúrgicas en el hospital "con gran eficacia y pericia".

A partir de diciembre de 2011, el centro quedó integrado en la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid, como parte de un servicio de interés general. Como consecuencia de ello, y para adaptarse a las nuevas circunstancias sanitarias, a raíz de la crisis del virus del ébola, el hospital se dotó de una unidad para atender enfermedades altamente infecciosas: la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel (UAAN), inaugurada en 2015.

Los primeros pacientes de China

El 31 de enero de 2020, al Gómez Ulla llegaron los primeros 21 pacientes evacuados desde Wuhan (China) tras el estallido de la pandemia de coronavirus. Allí fueron repatriados con el fin de ponerlos en cuarentena preventiva. Desde entonces, con información de Defensa de finales del 2021, habían pasado por hospital más de 12.000 afectados por covid-19.

Unidad Aislamiento de Alto Nivel del Gómez Ulla.

/ Juan Manuel Prats.

Actualmente, en la planta 22 -cuya construcción costó alrededor de 10 millones de euros y que, desde su inauguración, fue clausurada en distintas ocasiones- permanecen abiertas las habitaciones normales para enfermedades infecciosas, no las de alto nivel, que estarían no activas. Por cierto, que según explican a este diario fuentes sanitarias, de momento no se prevé que allí vaya a parar ningún paciente infectado por el brote de la viruela del mono.

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