INVESTIGACIÓN

El 'Proyecto Barna' de las 'cloacas' de Rajoy suponía "un plan de imagen para relanzar al PP catalán"

  • El comisario Villarejo anotó en su agenda que la denominada "Operación Cataluña" buscaba promover las opciones electorales del partido liderado por Alicia Sánchez-Camacho

  • "Esta guerra que vamos hacer es para evitar que estos tipos saquen la mayoría absoluta, pero el día 26 hay que seguir currando a tope", aseguró el comisario a la líder del PP catalán

María Dolores de Cospedal, Mariano Rajoy y Alicia Sánchez-Camacho

María Dolores de Cospedal, Mariano Rajoy y Alicia Sánchez-Camacho / Danny Caminal

6
Se lee en minutos

La "Operación Cataluña" para investigar sin aval judicial a los líderes independentistas fue "un plan de imagen para relanzar al PP catalán", según anotó en sus agendas el comisario jubilado José Manuel Villarejo, que bautizó como 'Proyecto Barna' el conjunto de actuaciones parapoliciales que llevó a cabo por encargo o con el consentimiento de la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, quien dio el pistoletazo de salida a estas prácticas tras un encuentro mantenido entre ambos el 26 de octubre de 2012, como adelantó EL PERIÓDICO DE ESPAÑA.

La iniciativa para favorecer electoralmente al PP consta en un "plan de trabajo" de Villarejo de fecha 9 de diciembre de 2012, adelantado por este diario, en el que también se pueden leer otras anotaciones en las que el comisario jubilado plasma las reuniones que había programado: "Lunes, Reunión M.D. [María Dolores de Cospedal] 9.15. Junta de Coordinación 11.H. Chisco [el secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez], Pin [Eugenio Pino], Nº1 [el ministro Jorge Fernández Díaz], Oli [el exjefe de la UDEF José Luis Olivera]. Contacto con Vik [Victoria Álvarez, la expareja de Jordi Pujol Ferrusola] para formalizar denuncia".

El resto de apuntes aluden a la Audiencia Nacional, que fue el tribunal en el que se iniciaron las pesquisas contra la familia Pujol. Sin embargo, el juez que abrió la causa, Pablo Ruz, impidió que Villarejo contaminara la investigación de los Pujol, tal y como consta en las agendas, pues dejó en manos de otra unidad policial las pesquisas contra el clan del expresident catalán.

Rechazo del pacto fiscal

Esta actuación de Villarejo, que no solo era conocida por el PP, sino que también contó con el aval de sus mandos del Ministerio del Interior, se produjo en un contexto de enfrentamiento entre el partido de Mariano Rajoy y el independentismo. El rechazo el 20 de septiembre de 2012 por el Ejecutivo de Madrid del pacto fiscal que le propuso el entonces presidente de la Generalitat, Artur Mas, que pretendía crear una Hacienda catalana, evidenció la ruptura entre el PP, entonces en el Gobierno central, y el nacionalismo de Convergència i Unió (CiU), que iniciaba su camino hacia el 'procés'.

Pocos días después, el 25 de septiembre de 2012, Mas convocaba elecciones para el 25 de noviembre, con el objetivo de promover el derecho a la autodeterminación de Cataluña. El líder catalán justificó su decisión en la necesidad de que "la voz de los 1,5 millones de catalanes" que habían acudido a la manifestación independentista de la Diada se trasladara "a las urnas".

La entonces presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, consideró que CiU lanzaba a “Cataluña al abismo”. El camino de “separar Cataluña del resto de España”, dijo, creaba una “fractura y división" en la sociedad catalana. El Partido Popular quería aprovechar las elecciones para significarse como garante de la unidad entre Cataluña y España, frente a un PSC “perdido en sus disputas internas”, completó la líder del PP catalán.

Otro apunte, este de 18 de noviembre de 2012, que Villarejo atribuye a "Cot", en alusión al fallecido director general de la Policía bajo Gobierno del PP Juan Cotino, es todavía más evidente sobre las pretensiones del PP: "Insiste en que hay que forzar la razón por la que Mas convoca urgentemente las elecciones. [...] Exigir volver allí a Barna usando la ley".

Toques a Alicia

En la reunión en la que se sitúa el inicio de la "Operación Cataluña", el 26 de octubre de 2012, también aparece el nombre de Sánchez-Camacho, ahora senadora del PP por la Comunidad de Madrid y diputada en la Asamblea madrileña. Villarejo escribe “Organiza cita con Alicia”, y cuatro días después, "ILH", siglas que coinciden con las del marido de Cospedal, el empresario Ignacio López del Hierro, que da “varios toques porque Alicia S. Camacho no estaba en el hotel”.

Aunque es en la entrada del 6 de noviembre, encabezada por "ASC: modista", donde aparecen varios números de teléfono, entre ellos los del expresidente catalán Artur Mas y Oriol Pujol, el único de los hijos del otro 'expresident' que se dedicaba a la política. En un audio adelantado por el diario digital 'El Mon' se constata un supuesto encargo de la dirigente del PP a Villarejo en el que le facilita varios teléfonos, como el del actual 'conseller' de Economía y Hacienda, Jaume Giró, que ha anunciado la interposición de una denuncia.

En la grabación se oye a Villarejo decir a Sánchez-Camacho: "Insisto, esta guerra que vamos hacer es para evitar que estos tipos saquen la mayoría absoluta, pero el día 26 hay que seguir currando a tope", a lo que ella responde: "Si el día 26 sacan la mayoría absoluta [inaudible], y el Gobierno no presiona con cosas de estas, España se va al carajo. Si tienen 62 o 63 diputados aquí van a tener mayoría absoluta y van a estar en el Parlament las declaraciones unilaterales...".

"Plan de trabajo"

Entre los papeles del comisario jubilado hay otra anotación que tituló “plan de trabajo Barna”, fechado la víspera, el 5 de noviembre, también adelantado por EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, en el que escribe más de una veintena de puntos, en los que cita a medios de comunicación, pero también a Daniel Osácar, el extesorero de CDC condenado en el caso Palau e imputado en el 3%, así como “A M cuentas del padre Luxemburgo” [esta última en referencia a Artur Mas]; “Palau, cuentas personales”, “corrupción mossos” y “contactos banqueros Andorra” junto a la que añade “documentos ¡¡Vital!!”.

El día 22 de ese mismo mes el ex mando policial apunta que Sánchez-Camacho estaba "muy cabreada por la declaración" que había prestado un policía, según Villarejo, y anunciaba "comentarle a Cospe los temas", en clara alusión a la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal.

"Apoyo a tope con todo"

En la anotación del 6 de diciembre, Villarejo reitera que Cospedal está de acuerdo con lo hecho con un "apoyo a tope con todo" y le envía a su jefe de gabinete, José Luis Ortiz "con 100 y promete 50 más para el lunes", a la vez que se compromete a "informarla". Sin embargo, ni Ortiz ni Cospedal han sido procesados en relación a estas anotaciones analizadas en el caso Kitchen, porque la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional duda de su veracidad.

Cuatro días después, el comisario escribe una cita con "MD" [María Dolores de Cospedal], a las 10 con "Viky" [Victoria Álvarez, expareja de Jordi Pujol Ferrusola], a las 11 con el entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, y a las 13.45 con "J.R." [el empresario Javier de la Rosa], entre otras personas. Era su plan de reuniones para impulsar lo que él llamó "Proyecto Barna" que tenía como finalidad "relanzar al PP catalán" de Alicia Sánchez-Camacho, pero que la prensa, tras conocer de su existencia, bautizó como "Operación Cataluña". La Justicia española considera que se trató de labor policial y que los informes policiales sin indicios suficientes para iniciar una investigación se rechazaron, por lo que no hubo delito.

Noticias relacionadas