INVESTIGACIÓN

La veracidad de los papeles secretos de Villarejo desmonta el carpetazo judicial a la Operación Cataluña

  • Las anotaciones del comisario en las que también se apunta la participación de Cospedal y del exministro Jorge Fernández Díaz en el 'Proyecto Barna' coinciden con la documentación del sumario del 'caso Pujol'

  • Villarejo escribió que “Cospe” le mostró “apoyo a tope en todo": "Me envía a José L. Ortiz con 100 y promete 50 más el lunes". El mismo día, sobre De la Rosa, redactó: "Entrega 150 en AVE. Muy contento por cumplir"

Acto del PP al que acudieron, entre otros, Francisco Martínez, Jorge Fernández Díaz y María Dolores de Cospedal

Acto del PP al que acudieron, entre otros, Francisco Martínez, Jorge Fernández Díaz y María Dolores de Cospedal / Juan Manuel Prats

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La verosimilitud de las anotaciones incluidas en los diarios secretos del comisario José Manuel Villarejo sobre la actuación del clan policial del Gobierno de Mariano Rajoy en el “Proyecto Barna”, que tuvo la finalidad de investigar a políticos catalanes, pone en entredicho la negativa de la Audiencia Nacional y de la fiscalía anticorrupción a abrir una causa contra la cúpula policial del Ministerio del Interior, cuyo titular era Jorge Fernández Díaz, y contra la entonces secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal. Ambos, junto al secretario de Seguridad, Francisco Martínez, promovieron la investigación del patrimonio de Jordi Pujol y Artur Mas, según las anotaciones del comisario jubilado.

EL PERIÓDICO DE ESPAÑA ha confirmado que el relato de las agendas de Villarejo coincide con el desarrollo de la causa judicial que se inició en la Audiencia Nacional contra los Pujol. Y en esas notas manuscritas, que el comisario tomó tras conversar con la exdirigente del PP Alicia Sánchez Camacho y con los que más tarde denunciarían los hechos ante la Justicia: el empresario Javier de la Rosa y María Victoria Álvarez, la expareja del hijo mayor del expresidente catalán, Jordi Pujol Ferrusola, se plasman las sospechas que el entorno del PP le comunicó en privado sobre el patrimonio de Jordi Pujol y Artur Mas.

Las declaraciones de los testigos De la Rosa y Álvarez, cuya legalidad defendió la fiscalía anticorrupción para no investigar la denominada “Operación Cataluña”, dieron inicio al ‘caso Pujol’, cuya instrucción acabó con el expresidente catalán y sus siete hijos sentados en el banquillo de los acusados.

Sin membrete policial

Las anotaciones de las agendas, en las que Villarejo llega a asegurar que los políticos del PP catalán buscaban relanzar el partido en Cataluña, coinciden también con el contenido de las diferentes “Notas Informativas” que elaboraba Villarejo para sus jefes en la Policía, pero que no tenían membrete policial.

En este sentido, tanto el juez Manuel García Castellón como anticorrupción han reconocido que algunas de estas notas Informativas “sí pueden ser consideradas como evidencia de la comisión de hechos delictivos en perjuicio directo de la familia Pujol, y en concreto de Jordi Pujol Ferrusola”, según consta en un auto de 28 de octubre. Sin embargo, el instructor rechazó investigar la ‘Operación Cataluña” al considerar que los hechos narrados por el comisario en esas notas ya se están analizando en Andorra.

"Proyecto Barna"

Pero el denominado por Villarejo “Proyecto Barna” tiene como fecha relevante el 23 de octubre de 2012, cuando bajo el epígrafe “Chisco” [Francisco Martínez, -quien primero fue jefe de Gabinete y después secretario de Estado de Interior], el comisario apuntó el nombre del empresario “Javier de la Rosa”, cuya denuncia será después fundamental para que se investigara el patrimonio de los Pujol. Días después, el 9 noviembre de 2012 Martínez especifica que es “el Número 1” el que “le pide a Lacalle hablar con De la Rosa”. En numerosas ocasiones el comisario anota las actividades del “Número 1” o “el ministro”, en referencia a Jorge Fernández Díaz, entonces titular de Interior.

Enrique Lacalle Coll es un exdirigente del PP catalán que coincidió en esta formación política con Jorge Fernández Díaz, y mantenía una buena relación con De la Rosa. El nombre de este exdirigente del PP también aparece junto a las siglas “ASC”, que se refieren a Alicia Sánchez Camacho, con quien después se habría reunido en el Hotel Húsar Princesa de Madrid.

Es esta exdirigente del PP catalán quien señala como posible fuente de información, siempre según las agendas, a la amiga de Jorge Moragas, Victoria Álvarez, sobre quien Villarejo apunta que había sido “amante dos años de Jordi Pujol”.

Los números de teléfono

Villarejo escribe después el nombre de varias personalidades y empresarios de Cataluña, algunos de ellos incluidos en la confesión de De la Rosa. Este es el caso de Felip Puig y Carlos Sumarroca, pero también de Artur Mas, Oriol Pujol y Pep Antich, incluyendo en estos últimos sus números de teléfono.

Pero el Proyecto Barna, al igual que la Operación Kitchen, que consistió en el espionaje a Luis Bárcenas para eliminar las pruebas de la implicación de los dirigentes del PP en el caso Gürtel, no fue una operación de Villarejo en solitario. Con el aval del “Número 1” los integrantes del considerado por la fiscalía como “clan policial mafioso” se pusieron manos a la obra para buscar los supuestos trapos sucios de los políticos catalanes, y filtrarlos a la prensa.

Dispuesto a pagar por información sensible

El más eufórico a la hora de ejecutar el "Proyecto Barna", que lideró Villarejo, fue el Director Adjunto Operativa (DAO) de la Policía, Eugenio Pino, quien llamó al comisario en varias ocasiones para recordarle “la importancia de Barna” y que le dijera “cualquier necesidad por el tema”. Pino también se mostró “dispuesto a pagar por información sensible". "Dice que si consigue este objetivo ya puede irse en paz. Proyecto para mantener el control”, escribió Villarejo.

Por su parte, el exjefe de la UCAO Enrique García Castaño se encargó de “rastrear” a los objetivos y le informó de que “P. Álvarez, través de Constancio Riancho [Riaño], darían datos de pinchazos y trasvases de dinero”. El jefe de la UDEF, José Luis Olivera, también aportó su granito de arena, pues hizo una “propuesta operativa” sobre el tesorero de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), Daniel Osácar.

El 5 de noviembre Villarejo plasma en su diario su “plan de trabajo”. Quiere obtener más datos sobre las ITV de Oriol Pujol, pero también sobre Osácar y sobre el abogado Pau Molins. Y de forma literal, apunta: “AM [Artur Mas] Cuentas del padre. Luxemburgo. Cuentas personales AM. Estrategia conjunta CNI, Corrupción Mossos-Carbajo. [un confidente de la Policía autonómica catalana]. Palau cuentas personales. Toque a empresarios. Testaferro de AM. Contactos con banqueros de Andorra. Carlos Vilarrubí. Hombre Pujol”.

Reuniones con De la Rosa y Álvarez

Y para desarrollar su plan Villarejo mantiene el 10 de noviembre dos reuniones con Victoria Álvarez y De la Rosa. De su entrevista con “VK”, en alusión a Victoria Álvarez, escribió: “Jordi, el dinero de Andorra lo recogía y llevaba a Madrid (hace 3 años)”. También se fijó en los supuestos negocios de los Pujol en Rosario (Argentina), al mismo tiempo que fue informado de que Jordi Pujol Ferrusola disponía de 18 coches, entre ellos Lamborguini, Jaguar, Ferrari, Porsche y Lotus. También redactó que el primogénito del expresidente catalán se llevaba “muy mal con Artur Mas”.

Por su parte, De la Rosa le comunicó que una posible fuente de información podría ser el abogado Joan Piqué Vidal, sobre el que escribió en su agenda: “AN, quiere salir”. En otra anotación Villarejo reconoce que este letrado “aportó datos", que quería "pactar". Precisamente, en una grabación del caso Tándem de 2017 Villarejo reconoció que Piqué Vidal le había facilitado en 2012 pruebas sobre el caso, en concreto sobre las cuentas bancarias de Jordi Pujol.

De la Rosa también denunció que el expresidente catalán y su familia “usaban el HSBC de Madrid” y que Jordi Vilarrubí era “clave” porque entregaba un “30% directo a CiU”. También citó a Oriol Pujol y el tema de las ITV, por el que acabó condenado, y a la "venta de sucursales" del Santander. Finalmente nombró al abogado suizo “Dante Canonica, a Arturo Fasana y a Jordi Pujol hijo” y les relacionó con el caso Gürtel.

"Testaferros" de Artur Mas

El empresario identificó después como “testaferros” de Artur Mas a la familia "Sumarroca", propietarios de la empresa "Miquel Alimentació" y a "Felip Massot”. En una segunda conversación, esta mantenida el 21 de noviembre de 2012, De la Rosa aporta datos sobre supuestas estructuras económicas de los Pujol en las Islas del Canal, vinculadas a otras de Panamá. También habló de inversiones en Puerto del Rosario, así como la compra de licencias de casinos y de un hotel en México.

Pero en el "Proyecto Barna”, como lo identifica Villarejo, hay un punto de inflexión, que se produjo el 17 de noviembre de 2012. El comisario escribe un día antes una frase premonitoria: “Hay un borrador que es especulativo y si no desaparece voy a la independencia”.

Esa jornada el diario ‘El Mundo’ publicó un borrador de un supuesto informe de la UDEF que aseguraba que los Pujol disponían de 137 millones de euros en Suiza. Esto provocó una auténtica revolución en el seno del clan policial, que había recibido la orden policial de “filtrar” información a la prensa.

Trató de legalizar el borrador

Tras la negativa de la UDEF a reconocer como propio el documento, Villarejo trató sin éxito de que se difundiera una nota de prensa con la intención de hacer pasar por oficial el borrador. Quería que la Policía dijera que los supuestos fondos opacos descubiertos a los políticos independentistas tenían su origen en “las cuentas descubiertas en Suiza por el asunto Palau" y en otras cuentas descubiertas en Luxemburgo y Alemania "a nombre del padre de A. Mas y de Jordi Pujol Ferrusola", tal y como consta en un borrador de la nota incluido en el diario de Villarejo.

Tanto Eugenio Pino como el secretario de Estado Francisco Martínez anunciaron a Villarejo su intención de reconocer el borrador del informe de la UDEF. En el caso de Martínez le prometió incluso que emitiría la nota de prensa “reconociendo la existencia del borrador". "Después dejará al N1 la grabación de Viki”, escribió después.

Al contrario de lo prometido, la UDEF negó cualquier vínculo con el borrador y el DAO Eugenio Pino llegó a relatar a Villarejo que “el ministro” Jorge Fernández Díaz le había metido una “gran bronca por no controlar”. Años después, el exjefe de la Policía Judicial José García Losada reconoció en su comparecencia en la comisión de investigación del Congreso sobre la Kitchen que el borrador del informe de la UDEF sobre el patrimonio de los Pujol era “más falso que Judas”.

Datos que coinciden

El 29 de noviembre de 2012 Villarejo volvió a redactar en su agenda información sobre los Pujol y Mas. EL PERIÓDICO DE ESPAÑA ha podido confirmar que estas notas coinciden con la denuncia que presentó Javier de la Rosa ese mismo 29 de noviembre por escrito ante la Policía, pero también con la transcripción de la declaración que prestó este empresario catalán el 5 de diciembre de 2012, que fue aportada por la Policía a la Audiencia Nacional.

En ambos casos aparecen alusiones al temor de De la Rosa a ser imputado en el “caso Hacienda”, que se investigaba en Barcelona, a supuestas operaciones irregulares de los Pujol con “talones” de Grand Tibidabo y a la existencia de cuentas en Suiza, cuyo gestor era Arturo Fasana.

También coinciden las notas y la declaración policial oficial en el supuesto papel desempeñado en el ocultamiento del dinero por los empresarios Sumarroca, Massot y Vilarrubí, destacando en ambos casos que este último había sido chófer del expresidente catalán.

También aparecen anotaciones sobre otras supuestas irregularidades. Como por ejemplo la supuesta financiación de los Pujol de las campañas electorales de CDC con 4.500 millones de pesetas, una comisión en Port Aventura de 1.000 millones de pesetas y la actuación del empresario Juan Antonio Sánchez Carreté.

Contacta con López del Hierro

Las agendas ponen de manifiesto que el mismo día de la declaración de De la Rosa, el 29 de noviembre de 2012, Villarejo contactó con Ignacio López del Hierro, marido de la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, “para transmitir detalles”.

Y el 3 de diciembre Villarejo volvió a redactar un “plan de trabajo”. Y según transcribe, Javier de la Rosa había sido amenazado de nuevo. Y por eso creyó que la UDEF no podía tener más tiempo "parada" la denuncia. "Necesita volver a citar para aumentar detalles y justificar el retraso en la toma de decisiones”, redactó. El comisario también considera necesario que deberían "recibirse todo tipo de anónimos, llamadas, solicitud de testificar, denuncias… para así colapsar de datos y ocultar las denuncias de Javier de la Rosa”. Precisamente, en su declaración de 5 de diciembre De la Rosa reiteró ante la Policía que había recibido “avisos y amenazas” por diferentes personas, cuya identidad no quiso revelar.

En su plan Villarejo destaca después que el exjefe de la UDEF Manuel Vázquez ‘Fiti’ estaba dispuesto a enviar cualquier respuesta, ”si se siente respaldado y no vuelve a sentirse solo”. También consideraba “urgente preparar al menos 150 para abono”. Y reclama que se cite a De la Rosa el "martes-miércoles" para "abundar en detalles y aportar informes ya presentados en otros sumarios”.

"Me envía a Ortiz con 100 y promete 50 más"

Finalmente la declaración policial de De la Rosa se produjo el miércoles 5 de diciembre. Y ese mismo día Villarejo escribió en su agenda el nombre del jefe de gabinete de Cospedal, José Luis Ortiz: “Llamó porque ‘tiene las entradas”. Un día después “Cospe” le mostró “apoyo a tope en todo. Me envía a José L. Ortiz con 100 y promete 50 más el lunes. Quedo en informarla”. Un renglón más abajo en la agenda el comisario redacta: “Javier de la Rosa: dispuesto a llegar hasta el final. Entrega 150 en AVE. Muy contento por cumplir”. En sus declaraciones como investigados en la Audiencia Nacional por el caso Kitchen tanto Cospedal como Ortiz negaron haber realizado cualquier pago a Villarejo.

Sin embargo, las anotaciones del comisario señalan que la testigo Victoria Álvarez también pudo haber cobrado del clan policial por su colaboración en el “Proyecto Barna”. El 29 de enero de 2013 “Chisco”, como llamaba Villarejo a Francisco Martínez, alude a la “petición de 5 al mes” de Victoria Álvarez, que había sido citada por la Audiencia Nacional para declarar. En febrero, Victoria Álvarez insinúa que “quiere seguir recibiendo dinero”.

"A los cuarteles de invierno"

En esas mismas fechas el DAO Eugenio habría ordenado a Villarejo que se apartara de todo. El comisario escribe en su diario que este le pidió que se fuera “a los cuarteles de invierno”. Sin embargo, unos días después Pino tuvo que recurrir al comisario, a quien pidió que “controlara de nuevo” a Victoria Álvarez.

Meses después, el 2 de julio de 2014, Villarejo vuelve a aludir en su agenda sobre los pagos destinados a Victoria Álvarez. “Viki, entrega de mes y gastos. Dice que se siente mal por cobrar”.

Pero el “Proyecto Barna” no solo fue una operación policial, sino que las agendas muestran el grado de conocimiento del mismo que tuvieron varios dirigentes del PP y del Gobierno de Mariano Rajoy. El secretario de Estado de Seguridad conversa con Villarejo sobre “una cantidad desorbitada reclamada por Javier de la Rosa”, e incluso Martínez llega a reclamar al comisario que modifique aspectos de uno de sus informes.

Pablo Ruz no les hizo caso

Pese a las confesiones y a la actuación policial, el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz rechazó investigar los hechos, algo que sentó muy mal a los responsable del "Proyecto Barna". El secretario de Estado se mostró “muy decepcionado por la resolución de Ruz de no admitir la denuncia”. Finalmente, el asunto recayó en un Juzgado ordinario de Madrid, situado en la madrileña Plaza de Castilla. Y hasta ahí se desplazó Villarejo para entrevistarse en calidad de agente encubierto con el decano de los jueces madrileños José Luis González Armengol, quien reconoció haberse entrevistado con el comisario, que se interesó en la denuncia contra los Pujol.

El asunto acabó de nuevo en la Audiencia Nacional tras ordenarlo la Sala de lo Penal, que obligó al juez Ruz a investigar los hechos. Sin embargo, el 31 de enero de 2013 el secretario de Estado de Seguridad tranquilizó a Villarejo, pues le informó de la supuesta presión ejercida por el ahora ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska sobre Ruz. Apuntaron que en unos meses este magistrado dejaría la Audiencia Nacional, porque al no ser titular no podía permanecer al frente del Juzgado Central de Instrucción número 5 más de seis años.

Pero Ruz no abandonó hasta el 16 de abril de 2015 la Audiencia Nacional, por lo que le dio tiempo a apartar a los promotores del "Proyecto Barna" e investigar el caso Pujol con sus policías de confianza, con quienes logró finalizar su instrucción de la ‘Época I’ del caso Gürtel, por la que fue condenado el PP como partícipe a título lucrativo de la trama liderada por Francisco Correa.

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