ELECCIONES EN ANDALUCÍA

Moreno iguala en Andalucía la gesta de Felipe González frente a la UCD en 1982

El PP sube 22 puntos y más de 800.000 votos con una estrategia de cambio tranquilo que ha desterrado del discurso del candidato toda la campaña las críticas duras al PSOE o a Vox, para captar a sus electores, y que se ha beneficiado íntegramente de la desaparición de Cs

El candidato del PP a la reelección de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, a las puertas de la sede del partido en Sevilla.

El candidato del PP a la reelección de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, a las puertas de la sede del partido en Sevilla. / REUTERS/Marcelo del Pozo

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El presidente de la Junta de Andalucía reseñó dos de las muchas llamadas que había recibido la noche electoral. Una, por supuesto, la del presidente de su partido, Alberto Núñez Feijóo, que le dejó claro que él después de esa aplastante mayoría absoluta más que barón era ya “el califa” del PP, un escalón por encima del resto de presidentes autonómicos. El otro mensaje lo tuvo de un histórico socialista cuya identidad queda preservada. Tras felicitarlo le reseñó que había conseguido en la comunidad andaluza lo que el PSOE logró en 1982. “Esto se lo hicimos nosotros a la UCD”, le dijo.Juan Manuel Moreno ha copiado muchas cosas de Felipe González, un político al que ha reconocido públicamente que admira desde su juventud. "El cambio es que España funcione", explicó González sobre el lema de la campaña, 'Por el cambio', que en 1982 le llevó a la mayoría absoluta. “El cambio está en que Andalucía funcione”, ha repetido Moreno veinte años más tarde hasta la saciedad cada vez que se le ha preguntado sobre su Gobierno. En el cuartel general del PP andaluz han admitido en muchas ocasiones que era el objetivo, repetir aquella gesta. En las elecciones del 82, el PSOE pasó del 30% de los votos del 79 al 48,11%. El 19 de junio, el PP de Moreno saltó del 20,75% de los votos al 43,13%. Sobrepasó los veinte puntos de diferencia. No hay precedentes de ese salto en votos con solo una convocatoria electoral de por medio. Lo consiguió el PP del 1993 al 2000, pero necesitó dos contiendas electorales.

El PP ha ganado en Andalucía en tres años y medio un total de 830.000 votos. Lo ha hecho con 'la marca Juanma', evitando unas siglas del PP que admiten no funcionan en una comunidad donde todavía hay mucha trinchera ideológica y en una senda de centro moderado, sin caer en provocaciones, sin meterse con el PSOE ni con Vox. Nada quedó de aquel Moreno que en 2018 abrió su campaña a las puertas de un prostíbulo para denunciar los desmanes del PSOE y cabalgó toda su campaña a lomos de la corrupción y la herencia socialista. En esta ocasión, Moreno no ha insultado a nadie.

Nadie esperaba una victoria absoluta tan aplastante. Los sondeos previos situaban al PP entre los 47 y los 51 escaños. Solo el ‘tracking’ de GAD3, elaborado con 9200 entrevistas, a mil diarias, entre el 6 y el 18 de junio, clavó el resultado. Moreno comenzó a creer que la absoluta podía ser posible a partir del jueves. Nunca, ha admitido en público, pensó en los 58 diputados.

El PP de Moreno ha logrado elevar en más de 20 puntos porcentuales sus votos desde 2018. Su amplia mayoría se cimenta en tres claves. La primera es la absorción íntegra de Cs, que desaparece del Parlamento. Esto apuntaría en el saldo de los populares medio millón de votos aproximadamente.

Los populares creen que recuperan también voto fugado a Vox en las últimas elecciones generales. El partido de la extrema derecha gana respecto a 2018 un total de cien mil votos. Sin embargo, comparando con las generales, donde el PP se quedó a apenas 7.000 votos de Vox, que le dio el ‘sorpasso’ en cuatro de las ocho provincias andaluzas, la caída de la candidatura de Macarena Olona es de casi 400.000 votos.

El presidente del PP andaluz y candidato a revalidar la Presidencia de la Junta, Juanma Moreno.

/ Eduardo Briones / Europa Press

El PP recupera espacio a la derecha

En ciudades y localidades donde Vox celebró mítines y había arrasado en las generales, ha ganado el PP estas autonómicas. En El Ejido, Almería, la única localidad donde Vox ganó en las autonómicas de 2018, el PP obtuvo el 47,56% de los votos y Vox un 27%. Moreno subió casi 5.500 votos, duplicó sus resultados prácticamente. En Lucena, Algeciras o Lepe el PP ha duplicado sus resultados y en todos la extrema derecha queda por detrás.

Sin duda, la tercera pata de la contundente mayoría absoluta del PP en Andalucía después de 40 años está en el voto prestado desde las izquierdas, cabe pensar que sobre todo del PSOE. Los socialistas niegan ese trasvase, pero las evidencias hablan. Las encuestas previas señalaban datos como que un 25% de votantes socialistas valoraban como buena o muy buena la gestión de la Junta. Frente a esto, un 20% de estos votantes calificaban de mala o muy mala la gestión de Pedro Sánchez. En todas las encuestas se fijaba al menos en un 10% el trasvase de electores socialistas al PP. En algunas, por encima del 15%. Con todos estos datos sobre la mesa, el PSOE sigue negando ese salto y culpa a sus malos resultados de la abstención, que fue dos puntos menor que en 2018.

El PP señala que tiene un trasvase de votos aproximadamente del 5% de Izquierda Unida y más del 10% del PSOE. A la espera del barómetro postelectoral que habitualmente hace el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), en unas semanas, donde los datos serán más rigurosos, los populares miran a las municipales y a su triunfo en pueblos donde ni siquiera tienen un concejal. En la provincia de Sevilla, el dato es histórico para el PP, nunca habían conseguido derrotar al PSOE en ninguna cita electoral. El PP pasa de 3 a 9 diputados. El PSOE cae de seis a cinco. En Málaga, la victoria popular es abrumadora, con el 47% de los votos.

Hay casos llamativos. Utrera (52.600 habitantes) el PP no obtuvo representación en las pasadas municipales. No tiene ningún concejal. Obtuvo 969 votos en las últimas locales. Este domingo Moreno sumó 9.341 votos, 6.211 más que en los últimos comicios. El PSOE perdió 1.482 votos.

En feudos históricos del PSOE como Alcalá de Guadaíra o Dos Hermanas, que forman parte del cinturón industrial rojo de Sevilla, los resultados también son sorprendentes. En la primera localidad, el PP pasa de 4.500 votos en 2018 a 13.413, triplica sus resultados. En Dos Hermanas, el que siempre ha sido pueblo talismán de los socialistas, el PP pasa de 6.700 votos a 23.600. En ambos gana por primera vez al PSOE.

La abstención no lo explica todo

A la izquierda la ha castigado la abstención, pero no solo eso. Este domingo hubo casi dos puntos más de participación (al 58,36 del 56.56%) que en 2018 y, sin embargo, el PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía, perdieron más de un cuarto de millón de votos. Votó más gente que en las últimas andaluzas y hay menos votos a la izquierda. Ampararse en la falta de movilización deja sin analizar cuestiones importantes.

Es también llamativo en estas elecciones que el PP ha ganado el relato del voto útil para frenar a Vox. Entre las muchas banderas arrebatas al PSOE está esa también. Moreno que consiguió llegar a la Junta en 2018 pactando su investidura con Vox ha logrado convencer a los andaluces de que lo mejor para evitar a Macarena Olona en el Gobierno era entregarle una mayoría absoluta. Mientras que el PP se colocaba, según el Barómetro del CIS, como el partido que mejor defiende los intereses de la comunidad o que más se parece a Andalucía para la mayoría de los andaluces, el PSOE seguía clamando en sus mítines sobre el referéndum del 28 de febrero de 1980 que dio a Andalucía una autonomía de primera.

El PSOE todavía no se ha enterado de ese cambio social. Apelaba a lo ocurrido hace cuarenta años mientras que Moreno cantaba el himno andaluz en todos sus mítines y cerraba su discurso la noche electoral agitando una bandera blanca y verde que unos niños le regalaron al comenzar la campaña. El 50% del censo electoral con derecho a voto ha nacido después de 1980.

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