Elecciones andaluzas

Moreno insinúa ya que está “cerca” de una mayoría absoluta en Andalucía

El PP no disimula a dos días de que se abran las urnas que vive un “momento histórico”, no quiere dejarse llevar por la euforia e insiste en que hay que ir a votar pero no puede esconder su optimismo

El candidato del PP a la reelección en la Junta, Juanma Moreno, durante un acto de partido en la localidad gaditana de Chiclana.

El candidato del PP a la reelección en la Junta, Juanma Moreno, durante un acto de partido en la localidad gaditana de Chiclana. / EFE

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“Creo que está cerca”. El presidente de la Junta y candidato del PP no habla de mayoría absoluta pero lo insinúa cada vez con más claridad. Elige los términos “mayoría suficiente” y “mayoría amplia” para gobernar en solitario. No ha cruzado el rubicón de decir abiertamente que puede alcanzar los 55 diputados, aunque eso es lo que le permitiría gobernar solo y en sus cuarteles circulan encuestas de última hora con esos pronósticos. Ante cada sondeo, el PP contiene la respiración pero exhala felicidad. Juan Manuel Moreno este jueves en un mitin en una bodega en Chiclana se mostró más convencido que nunca de una victoria rotunda el próximo 19-J. Admitió que él mismo siente en algunos momentos que se contagia, se viene arriba y luego abajo, porque no quiere confiarse. “Creo que lo podemos conseguir”, dijo el candidato del PP, y no por las encuestas, “que fallan más que una escopeta de caña”, sino porque “te marca el pulso la calle”.

Al PP no les interesan las especulaciones sobre si pactarán o no Vox, que desde el debate del pasado lunes se ha apoderado de la campaña andaluza. Es inevitable porque en Andalucía la campaña ya está agotada aunque formalmente le queden 48 horas y todos los partidos están inevitablemente instalados en el día después. En gestionar la derrota en el caso de las izquierdas o en cómo formar gobiernos, en el caso de las derechas.

“Hay que soñar en grande”, “tengo que ser ambicioso”, “no quiero estar en un momento difícil en debate estériles, en debates ideológicos”, “no quiero lo que tiene Sánchez, dos gobiernos en uno, todo el día en la bronca interna”, “quiero unas manos libres”. Con todas esas explicaciones el candidato del PP se dirige a su público para pedir la mayoría absoluta y en su círculo disimulan la euforia pero se nota. En la provincia de Cádiz en las últimas elecciones andaluzas el PP quedó en cuarta posición. Ahora la calle, el reparto de publicidad electoral, los paseos de los candidatos por barrios que nunca han sido del PP, señalan otra cosa muy distinta, según los candidatos. Sienten los populares que viven “un momento histórico”, dijo la número uno en Cádiz, Ana Mestre, que está pasando algo diferente en Andalucía. “Esto no es lo que ocurrió en 2012, que fue el triunfo del centro derecha en Andalucía, es algo distinto, es transversal de toda la sociedad”, asegura una de las personas que mejor conocen al PP andaluz. “El gran acierto ha sido tener un gobierno en una comunidad autónoma que haya gobernado para los andaluces por encima de ideologías o siglas porque tal y como está la política nacional, te pueden llevar por delante”, señala otra dirigente del partido.

El vértigo existe porque hasta que no se abran las urnas todo puede ocurrir y porque en 2012, ya supieron lo amargo que era el fracaso de tener una victoria histórica sin poder formar gobierno. Arenas obtuvo 50 diputados y el PP se quedó hundido en la depresión ante la alianza de PSOE e IU que de nuevo le impedía la Junta. No quieren repetir aquello y tratan de moderar el entusiasmo y gestionar las expectativas. Moreno sabe que puede quedarse en 47 escaños y pese a que sería un subidón histórico respecto a 2018, cuando obtuvo 26, puede sonar a derrota o defraudar y sobre todo, puede conducir al PP a quedar en manos de Vox. Por eso hay prudencia pero también hay euforia en dos sentimientos contradictorios que cada vez son más incontenibles.

Moreno llamó a tener “los pies en la tierra” porque “en tres días pueden pasar muchas cosas” y volvió a mostrar el miedo a que los electores se relajen, se vayan a la playa y se confíen. Incluso avisó de que hay que ir a votar antes de irse a la playa huyendo del calor porque los atascos de los domingos a la vuelta puede hacer que cierren los colegios electorales. “Primero el voto y después la cervecita en la playa”, avisó un líder del PP que está muy cómodo en sus intervenciones, sin ningún tipo de corsés.

Cómo han cambiado las cosas, quien nos iba a decir que íbamos a estar pidiendo una mayoría amplia”, soltó en otro momento de su discurso. El PP cuenta con el trasvase de votantes socialistas a sus siglas y Moreno ironiza con aquello del miedo a la derecha. “Hemos roto muchos tópicos, cuantos años de que viene el lobo”, dijo este jueves en Chiclana. “Se sorprenden de que haya socialistas que quieran votarnos a nosotros, pues claro es que se han dado cuenta de que todo lo que les habían contado no era real”, sostuvo. “Los escucho hablar de que nosotros quitamos derechos, qué derechos hemos quitado nosotros”, dijo para a continuación prometer varias mejoras en la sanidad pública. El cribado del cáncer de mama en Andalucía se bajará de los 50 años actuales a los 40 y alcanzará a mujeres hasta 75. Habrá además cribados de cáncer de cérvix, cuello de útero, y de pulmón. “¿Dónde están los derechos que quitamos?”, preguntó Moreno entre aplausos de los asistentes al mitin. El contraste en el ambiente entre el PP y el PSOE es el mismo que pudiera darse entre una boda y un funeral. Todos contienen el tipo pero se nota mucho y se respira en el ambiente más allá de las encuestas.

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