ELECCIONES ANDALUZAS

El antes y el después de la derechización de Andalucía, en mapas y claves

El PP ganó más voto que la suma de todas las pérdidas del resto de partidos y el bloque de izquierdas se dejó 263.473 papeletas

El antes y el después de la derechización de Andalucía, en mapas y claves
3
Se lee en minutos
Jose Rico - Ricard Gràcia - Ignacio García

El debate sobre si el veredicto de las urnas andaluzas es extrapolable al resto de España y si representa un cambio de ciclo que aupará al PP en todas las citas electorales de 2023 está servido, y hay argumentos para todos los gustos. Lo que no admite discusión que, seguramente por un cúmulo de razones, Andalucía sí ha cambio su ciclo político con un viraje a la derecha sin parangón en la historia de la autonomía.

He aquí algunos datos y algunos gráficos muy elocuentes que demuestran la derechización de Andalucía.

El mapa, antes y después

El PP ha sido el partido con más respaldo en 567 municipios de los 785 que componen Andalucía, cuando en las elecciones de 2018 solo logró ganar en 109. El PSOE se ha impuesto en 205 localidades, un tercio de su resultado en las anteriores autonómicas, en las que venció 615 (el 79% del mapa andaluz). Por Andalucía ha sido la opción preferida en 11 poblaciones (en 2018 ganó en 28) y Ciudadanos, tan solo en 2 (hace cuatro años obtuvo 22 triunfos). Vox y Adelante Andalucía no han obtenido ninguna victoria municipal. En 2018, los ultraderechistas fueron la primera fuerza en El Ejido (Almería), donde esta vez han quedado segundos a 20 puntos del PP.

El siguiente mapa interactivo muestra quién ha ganado estas elecciones en cada municipio y quién lo hizo en 2018. La silueta andaluza se tiñe por completo de azul.

El PP recoge a derecha e izquierda

En el conjunto de Andalucía, el PP ha obtenido 1.582.412 votos, el 43,13%, lo que representa el segundo mejor resultado histórico del vencedor de unas autonómicas. El crecimiento de Moreno ha sido de 831.634 sufragios, una cifra aún superior a las 803.974 papeletas que perdieron en total el PSOE, Ciudadanos, Por Andalucía y Adelante Andalucía. Es decir, los populares no solo han fagocitado todo el voto de Ciudadanos y han frenado la escalada de Vox (que al final solo ha sumado 97.325 nuevos apoyos), sino que también ha atraído a buena parte de los 127.182 sufragios que se han dejado los socialistas. El bloque conservador (PP, Vox y Cs) ha crecido 13 escaños, 10 puntos y 388.458 votos en cuatro años, pero la fuerza se ha concentrado alrededor de los populares.

Sevilla se pinta de azul

Por provincias, el PP ha superado el 40% de los votos en las ocho circunscripciones de Andalucía, oscilando entre el 40,14% de Sevilla y el 46,98% de Málaga. En Sevilla, el feudo hasta ahora con más pujanza socialista de toda España, Moreno había quedado en cuarta posición en las autonómicas de 2018 y ahora ha conseguido la victoria al crecer más de 23 puntos y 219.311 votos. Las localidades donde más han subido porcentualmente los populares son Écija (Sevilla), Vélez-Rubio (Almería) y Medina Sidonia (Cádiz), con incrementos en todas ellas por encima de los 30 puntos. Además, el PP se ha impuesto en más del 80% de las secciones censales.

Socialismo menguante

En las elecciones de 2018, el PSOE había vencido en todas las provincias a excepción de Almería, donde la primera fuerza fue el PP. En esta ocasión, los socialistas se han tenido que conformar con la medalla de plata en las ocho circunscripciones. Pero más allá de las grandes urbes, donde los conservadores siempre han sido más fuertes, el PSOE también ha perdido su empuje en bastiones tan tradicionales como Dos Hermanas (Sevilla) y en el conjunto de la Andalucía rural. Las izquierdas, repartida ahora en tres marcas (PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía) han sumado 13 escaños, 7,78 puntos y 263.473 votos menos que en las autonómicas de hace cuatro años. En el caso concreto del socialismo, sus 883.707 papeletas representan una caída de 127.182 respecto a los comicios anteriores.

Participación estable

Cuando recibe un revés en las urnas, la izquierda suele culpar a la abstención porque es en el caladero progresista donde cala mucho más la desmovilización que entre los votantes conservadores. Sin embargo, Andalucía votó este domingo prácticamente en la misma proporción que en las autonómicas de 2018. La participación se situó en el 58,36% del censo, 3.710.609 electores, lo que significa que creció dos puntos respecto al 56,56% (3.699.962 votantes) cosechado en las anteriores elecciones. Es decir, la derechización de la comunidad autónoma no coincidió esta vez con una bajada de la participación de la que se pudiese responsabilizar a la desafección izquierdista.

Noticias relacionadas