INVERSIÓN

¿Momento de entrar en Indra? Potencial superior al 40% y futuro ligado a la Defensa

  • El mercado ha reaccionado con fuertes ventas al intento de control de la compañía por parte de la SEPI

  • Según Bloomberg, Pedro Sánchez está tratando de posicionar silenciosamente a Indra para competir mejor con la contratista de Defensa francesa Thales y la italiana Leonardo SpA

Sede de la compañía de tecnología y consultoría Indra en Alcobendas, Madrid

Sede de la compañía de tecnología y consultoría Indra en Alcobendas, Madrid / Europa Press/Eduardo Parra

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Pablo Gallén / Estrategias de Inversión

Indra terminó el pasado viernes con un descenso del 14,7% en el Ibex 35, lo que supone su mayor descenso en bolsa desde 1999. Entre la sesión del jueves y el viernes dilapidó 333 millones de euros de capitalización bursátil y se sitúa de esta manera como la tercera compañía con menor valor en el Ibex 35 sólo por detrás de la hotelera Meliá -capitaliza 1.448 millones- y de la biotecnológica PharmaMar -capitaliza 1.230 millones de euros-.

Estas caídas en bolsa llegan después de la junta de accionistas del pasado jueves donde la compañía apostó de manera decidida por ser un campeón nacional del sector de la Defensa y su principal accionista, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), destituyera a Alberto Terol, Enrique de Leyva, Carmen Aquerreta, Ana de Pro e Isabel Torremocha como consejeros independientes gracias al voto del grupo empresarial Sapa Placencia, que controla el 5% de las acciones, y del fondo activista Amber Capital (4,18%) que dirige Joseph Oughourlian. Los tres accionistas de referencia suman un 37% de las acciones de Indra.

Este domingo se conoció la dimisión de una sexta consejera independiente, Silvia Iranzo, y ya sólo quedan dos consejeros independientes al frente de la tecnológica española: Ignacio Martín y Francisco Javier García Sanz. Otros de los accionistas que también figuran en el capital de Indra son fondos de inversión como el estadounidense Fidelity, Deutsche Bank, T. Rowe Price o el fondo soberano noruego, Norges Bank.

El presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Rodrigo Buenaventura, calificó de "llamativo" y "preocupante" el cese de estos consejeros, apoyado por Amber, SAPA y la SEPI. El regulador investiga si los tres grupos han actuado de manera concertada y deben lanzar una opa por el 100% de las acciones.

Desde el nombramiento de Marc Murtra como presidente en mayo pasado, Cristina Ruiz dimitió como consejera delegada y el director financiero Javier Lázaro abandonó también Indra. La SEPI, por su parte, anunció planes para aumentar su participación del 18% al 28%, justo por debajo del nivel que requeriría una oferta de adquisición completa.

Según la agencia de noticias Bloomberg, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez está tratando de posicionar silenciosamente a Indra para competir mejor con la contratista de Defensa francesa Thales y la italiana Leonardo SpA que son diez veces más grandes que la empresa de dirige Marc Murtra. El objetivo de Murtra es expandir las actividades de defensa existentes, como radares, sensores y sistemas ópticos, así como software y tecnología para submarinos nucleares, en lugar de adentrarse en otros desarrollos de armamento. La meta es tener el tamaño y la experiencia para desempeñar un papel importante en proyectos transfronterizos, como el Future Combat Air System.

El esfuerzo cobra mayor urgencia después de que Sánchez anunciara que España abandonaría la política anterior y cumpliría el objetivo de la OTAN de gastar el 2% de la producción nacional en defensa. La medida implica que la inversión militar debería casi duplicarse a 24.100 millones de euros, lo que supone incluso superar el aumento en porcentaje que ha comprometido el Gobierno de Alemania, también cliente de Indra.

"Invertir en defensa significa invertir en paz, seguridad y libertad, así como en la creación de nuevos empleos", apuntó la ministra de Defensa, Margarita Robles, este mes durante una visita a una fragata en la ciudad gaditana de Rota.

¿Potencial de recuperación?

El mercado ha reaccionado con fuertes ventas a este intento de control de la compañía por parte de la SEPI, que pone en tela de juicio las buenas prácticas en la gobernanza de la compañía en un momento de gran impulso para la inversión socialmente responsable donde los criterios ambientales, sociales y de gobierno juegan un papel clave.

Las caídas abruptas de la cotización tras los movimientos en el accionariado o el consejo no son extrañas para Indra durante el último año. Como muestra, después de que SAPA Placencia comprara el 5% de la empresa a Corporación Financiera Alba, la acción cayó un 11,51%, mientras, que la jornada tras la que el Consejo de Ministros autorizó a SEPI a alcanzar el 28% del capital, fue sucedida por una caída del 9,41%.

No obstante, todas estas caídas han sido seguidas por una recuperación de la acción en los meses sucesivos, impulsada principalmente por el buen desempeño operativo y la superación de la guía de resultados durante todo 2021. Pese a la caída de este viernes, las acciones de Indra siguen cotizando un 20% por encima de los 7,165 euros a lo que cotizaban en el momento de la salida de Abril Martorell de la presidencia en mayo.

Desde Renta 4 apuntan que la salida de los seis consejeros independientes es una noticia “muy negativa que confirma nuestra previsión desde hace varios meses de que el Estado finalmente pasaría a controlar la compañía. Con el cambio de control se abren muchas incertidumbres como la capacidad de gestión del nuevo equipo directivo, la idoneidad de realizar adquisiciones (ahora con la capacidad de emitir hasta 1.500 millones en instrumentos de renta fija), la posible venta de Minsait, la respuesta del creciente número de inversores que cada vez le dan más importancia a los criterios ESG en sus decisiones de inversión y la posibilidad de que la CNMV obligue a la SEPI a lanzar una OPA por el 100% de la compañía”.

“Creemos que las sospechas de que varios accionistas (SEPI, Amber Capital y SAPA) actuaron de forma coordinada son sólidas si bien la CNMV tendrá que demostrarlo, una tarea que podría ser complicada. Creemos que los títulos seguirán tendiendo a la baja. Precio objetivo y recomendación en revisión”, apunta Iván San Félix.

Entre los analistas que cubren las acciones de Indra en su día a día en el Ibex 35, Alantra ha rebajado la recomendación hasta neutral al tiempo que ha elevado el precio objetivo hasta los 11,87 euros con un potencial alcista del 37,46%. Banco Santander, por su parte, revisó al alza el precio objetivo de Indra hasta los 15,50 euros, lo que supone un recorrido alcista en este momento del 79,5% a doce meses vista y mantuvo su consejo de sobreponderar los títulos de Indra en cartera.

El consenso de los analistas que recoge Reuters sitúa el precio objetivo de Indra en los 12,62 euros por acción, lo que le da un posible recorrido alza del 43,25%. Cuenta con nueve consejos de compra y ocho de mantener en este momento. Entre los argumentos para ver recuperación en Indra está el hecho de que los gobiernos vayan a elevar sus presupuestos militares como mínimo en el 2% del PIB al calor de la guerra entre Ucrania y Rusia.

Actualmente sólo diez de los 29 Estados miembros en la OTAN destina más del 2% de su PIB a Defensa. El 69% del presupuesto militar de los países de la OTAN lo aporta EEUU y sólo Grecia -con un gasto sobre el PIB del 3,8%- invierte más que Estados Unidos, que se deja el 3,5% de su riqueza nacional en el Ejército. Un reciente estudio de Deloitte apunta que "las compañías (de aeroespacial y defensa) se centren en la innovación para desarrollar nuevas tecnologías y soluciones, crear nuevos mercados y ampliar las oportunidades de crecimiento".

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