DÍA INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES

Los sindicatos exigen subir salarios en un Primero de Mayo de tregua con el Gobierno

UGT y CCOO advierten de que las mejoras salariales serán su caballo de batalla tras la reforma laboral y la subida del SMI para que no pague solo el trabajador el incremento de precios

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Bajo un sol de justicia que obligaba a buscar la escasa sombra que daban los edificios de la madrileña Gran Vía, los sindicatos UGT y CCOO han sacado músculo en el primer Primero de Mayo celebrado tras la pandemia y en el que había "algo que celebrar para los trabajadores", en referencia a la reforma laboral que hace pocos meses sustituyó a la del PP, a la subida del salario mínimo interprofesional y hasta a la forma en la que se libró la crisis provocada por el covid con la fórmula de los ERTE, lo que, destacaron, impidió la desaparición de empresas y recuperar las cifras de personas cotizando a la Seguridad Social.

La competencia con la marcha era dura: buen tiempo, motos, el Día de la Madre y hasta resacas por la celebración de la 35ª Liga del Real Madrid. Pero los sindicatos consiguieron celebrar la más multitudinaria de los últimos años. Según sus cifras, solo en Madrid se concentraron 50.000 personas y en las 70 manifestaciones celebradas en toda España, medio millar. En sus intervenciones estuvo muy presente lo conseguido para los trabajadores esta legislatura, pero también una exigencia: la necesidad de adecuar los salarios al incremento de precios, disparado por la guerra de Ucrania. De no ser así, anuncian movilizaciones y no firmar los convenios colectivos.

Dos ministras

A la marcha madrileña asistieron la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, la ministra portavoz, Isabel Rodríguez, el líder de Más País, Iñigo Errejón, los de los partidos de la izquierda madrileña, las secretarias generales regionales de UGT y CCOO, que pusieron el énfasis en las investigaciones judiciales por los contratos frente al covid, y los nacionales, Pepe Álvarez y Unai Sordo. Díaz fue la encargada de romper el hielo y sus primeras palabras fueron una declaración de intenciones del Gobierno de coalición, luego refrendado por Rodríguez. "Defendiendo los derechos de los trabajadores somos más fuertes", dijo Díaz para "festejar" un 1 de Mayo, en el que por "primera vez se puede decir" que se ha "mejorado la vida de los trabajadores” con la subida del salario mínimo interprofesional y la lucha contra la precariedad laboral. En su intervención posterior, Álvarez se felicitó porque más de la mitad de los nuevos contratos de abril serán indefinidos.

Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo (i) y Pepe Álvarez, asisten a la manifestación del 1º de Mayo en la cabecera de la marcha, este domingo.

/ EFE/Mariscal

Díaz anunció la creación de una comisión de expertos para hacer un Estatuto de los Trabajadores del siglo XXI y pidió decir "a los jóvenes que su contrato no será basura y que van a poder volver al país con dignidad". Rodríguez, por su parte, recordó que es el PSOE quien está con los trabajadores, mientras el nuevo líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, está con "Pablo Casado o con Mariano Rajoy".

Tanto Pepe Álvarez como Unai Sordo destacaron lo hecho, pero también lo que queda por hacer. Álvarez destacó los avances conseguidos en los últimos tiempos, con la ley 'rider' o las subidas del SMI, que han cambiado "la faz del país", para añadir queda "mucho por conseguir" dentro de lo que apuntó ajustar los motivos y subir las indemnizaciones por despido, así como cuidar la salud en el trabajo, en la que incluyó los problemas de salud mental.

"Que me oiga la CEOE, sin posibilidad de revisar los salarios no hay convenios colectivos", advirtió Álvarez. Y Sordo retomó la idea pidiendo un ejercicio de corresponsabilidad a la patronal, porque bloquea la negociación colectiva, mientras que las empresas están repercutiendo la subida que está produciendo la guerra para mantener sus márgenes de beneficio, en perjuicio de los trabajadores. El líder de CCOO, que criticó a la derecha y a quienes "envían mensajes a los trabajadores y luego votan en contra de subir el SMI", reclamó "reconstituir un gran contrato social para el siglo XXI".

La marcha en Barcelona ha contado con cerca de 2.200 según la Guardia Urbana y 8.000 según los sindicatos. Bajo el lema 'La solución: subir salarios, contener precios, poner fin a las desigualdades', los manifestantes, que contaron con la presencia del 'conseller' de Empresa, Roger Torrent, también reclamaron subir los salarios en un momento de inflación disparada.

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