Crisis del coronavirus

Los médicos, reacios a aplicar el antiviral del covid por la inseguridad del fármaco

El tratamiento, llegado hace casi dos semanas, plantea interacciones con otros medicamentos y debe aplicarse en los cinco primeros días

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Pablo Álvarez / Agencias

Asturias recibió el pasado 28 de marzo los primeros 254 tratamientos de Paxlovid, medicamento antiviral frente al covid. Días después, recibió varios ciento más. Según ha podido saber La Nueva España, medio del mismo grupo editorial que EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, cuando han transcurrido casi dos semanas desde su llegada, esta medicación apenas ha sido utilizada.

A lo sumo, en dos o tres enfermos, según indicaron varias fuentes sanitarias consultadas por La Nueva España. La decisión de adquirir este fármaco al laboratorio Pfizer y el mecanismo de distribución entre las comunidades autónomas ha sido pilotada por el Ministerio de Sanidad.

Recelos sobre la seguridad

El Paxlovid es un fármaco diseñado para detener la replicación del virus. Está indicado para pacientes adultos con coronavirus que tienen mayor riesgo de progresar a una enfermedad grave, por lo que se suministra bajo prescripción médica. ¿Qué esta sucediendo? En primer término, los médicos alegan “un problema de seguridad”. Es decir, que es un medicamento que plantea numerosas interacciones con otros tratamientos.

O sea, que para darlo hay que suspender otros fármacos o reajustar sus dosis en personas en las que “esas decisiones entrañan riesgos”, indica un médico asturiano muy experimentado. Los servicios de Farmacia de los hospitales y de los centros de salud son los responsables de validar las prescripciones que realizan los médicos. Y lo hacen sobre la base de las posibles interacciones entre medicamentos cuyos efectos puedan considerar contraproducentes.

Plazos apretados

El Paxlovid debe suministrarse lo antes posible tras el diagnóstico y dentro de los cinco días posteriores al inicio de los síntomas para ayudar a frenar la progresión de la enfermedad a estadios graves, que precisen ingreso y pongan en riesgo la vida de estos pacientes. Estos plazos, más bien apretados, hacen que en la práctica se pierdan pacientes en los que, por múltiples razones, se han retrasado el acceso al tratamiento.

Por otra parte, se trata de un fármaco en fase de investigación: aún no ha sido aprobado como medicación convencional. En consecuencia, se exige al paciente que firme un consentimiento, lo que hace más engorrosos los trámites.

Protocolos cambiantes

El Ministerio de Sanidad está actualizando el protocolo de uso cada pocos días. Esta última semana ha realizado dos o tres cambios, en la línea de aumentar el volumen de pacientes susceptibles de ser tratados con este medicamento. Esta inestabilidad incrementa la inseguridad entre los médicos.

Retirado un lote de vacunas

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), dependiente del Ministerio de Sanidad, ordenó ayer la retirada de un lote de la vacuna de Moderna contra el covid-19 debido a la "presencia de un cuerpo extraño en el interior de un vial".

Según explicó la AEMPS, el lote afectado es el 000190A, que tiene fecha de caducidad el 1 de julio de este año y está fabricado por Laboratorios Rovi en su planta de Madrid. El organismo regulador ha puntualizado que el vial afectado fue identificado en un centro de vacunación, fue segregado y no se administró a ningún paciente.

La vacuna no origina hepatitis

El Comité de Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) no ha encontrado relación de las vacunas anticovid de Pfizer y Moderna con la hepatitis autoinmune. "Las pruebas disponibles no apoyan una relación causal entre las vacunas de Pfizer y Moderna y casos muy raros de hepatitis autoinmune", explica la EMA.

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