LEY DEL SÍ ES SÍ

Podemos lanza una ofensiva contra el "machismo" de los jueces frente al silencio de Yolanda Díaz

Los dirigentes de Podemos salen en tromba para culpar a los jueces y eximir de responsabilidad a Irene Montero, mientras la vicepresidenta evita las críticas al personal de justicia

5
Se lee en minutos

Podemos culpa a los jueces de la rebaja de penas que ha permitido la Ley de Garantía Integral de la Libertad Sexual, la llamada ley del 'sí es sí', salida del ministerio de Irene Montero. Después de que varios condenados por abuso sexual se hayan beneficiado de esta medida, tanto la titular de Igualdad como los principales cargos del partido han lanzado una ofensiva contra los jueces, a quienes tildan abiertamente de "machistas" por aceptar la solicitud de las defensas para revisar las condenas. Lejos de asumir cualquier error técnico en la redacción, en Podemos cierran filas con Irene Montero y aseguran que el efecto colateral de la ley se produce porque los jueces la han "interpretado mal". Mientras los morados se vuelcan en esta causa, Yolanda Díaz ha evitado respaldar las críticas a los jueces y tampoco ha mostrado públicamente apoyo a la dirigente de Podemos.

Varios juristas llevaban meses advirtiendo de que la actual redacción de la norma podría abrir la puerta a la reducción de penas de cárcel, y este mismo martes se confirmó que ya existen agresores sexuales beneficiados por la nueva normativa, tal como adelantó EL PERIÓDICO DE ESPAÑA. La reacción del Ministerio de Igualdad fue la de responsabilizar a la Justicia de estas decisiones, en una estela a la que se ha sumado este miércoles el partido Podemos. Los cargos del partido morado han salido en tromba en las últimas horas para cerrar filas con la titular de Igualdad.

"Una parte de los jueces de este país se ha erigido como oposición al Gobierno de coalición y especialmente al Ministerio de Igualdad", sostenía a través de Twitter la secretaria general de Podemos, que este miércoles ha hecho un paréntesis en su permiso de maternidad tres semanas después de dar a luz para acudir a un acto. "Están aplicando mal la ley sólo sí es sí y siguiendo el ejemplo del CGPJ", señalaba la también ministra de Derechos Sociales.

"No sólo hay jueces machistas rebajando ilegalmente la pena a violadores para montar -junto a los poderes mediáticos reaccionarios- una campaña naureabunda contra los avances feministas. Es que hay voces "progresistas" siguiéndoles el juego porque es también contra Podemos", argumentaba Pablo Echenique en redes, donde en distintos mensajes ha apuntado directamente a la la "actuación machista de algunos jueces", en la misma línea en que se pronunciaba la propia Irene Montero.

La ministra de Igualdad ha insistido en culpar a los jueces de la rebaja de sentencia, asegurando que "no cumplen la ley" debido, a su juicio, al sesgo "machista" de la justicia. "Los estereotipos y el machismo, pueden comprometer la imparcialidad e integridad de los sistemas de justicia y estos mismos estereotipos pueden hacer que haya jueces que apliquen erróneamente la ley o que la apliquen de forma defectuosa", ha defendido este miércoles. Además, aseguraba que las medidas a tomar, en lugar de revisar la norma, sería el "refuerzo de la formación obligatoria" del personal judicial, rehuyendo cualquier responsabilidad sobre el efecto colateral de su ley estrella y culpando únicamente a los jueces.

"Fórmense, señores jueces. Fórmense. Este es el mensaje que les lanzamos"


"Fórmense, señores jueces. Fórmense. Este es el mensaje que les lanzamos, la hoja de ruta que proponemos para esta situación", ha defendido la secretaria de Estado de Igualdad, Ángela Rodríguez-Pam este miércoles durante su intervención en la comisión de Igualdad en el Congreso, donde ha insistido en que la rebaja de penas se debe a que "un juez haya interpretado de manera machista el Código Penal". "El problema es quién lee el Código Penal", ha resumido. "¿Alguien pensaba que con reformar el Código Penal se iba a acabar la justicia patriarcal? No somos tan ingenuas". "El mensaje es la libertad sexual de las mujeres por encima de todas las cosas. Dejamos de ser objetos, pasamos a ser sujetos, y los jueces no comparten esta visión, lo acaban de volver a decir".

Brecha en la coalición

Mientras tanto, Yolanda Díaz ha evitado respaldar el texto de Irene Montero. Se da la circunstancia de que este episodio se da en un momento de máxima tensión entre las dos facciones del espacio confederal, donde la titular de Igualdad ha abierto un pulso a la vicepresidenta y ha emergido como posible candidata para las elecciones generales del próximo año, tal como informó este medio.

La brecha en la coalición es evidente. El ala socialista del Gobierno se ha abierto a revisar la ley pese al rechazo de Igualdad, responsable última de la norma. Esa modificación aboca a un nuevo choque frontal en el seno del Gobierno, mientras Díaz opta por ponerse de perfil. La vicepresidenta es la principal interlocutora de Pedro Sánchez pero su relación con Montero es extremadamente fría.

Noticias relacionadas

En otros conflictos anteriores dentro del Gobierno, Díaz se ha apartado de las directrices de Podemos, como en el caso del envío de armas a Ucrania -Podemos se oponía y Díaz lo respaldó- o en el acuerdo para renovar el CGPJ, que estuvo a punto de hacer implosionar al grupo parlamentario de Unidas Podemos. A diferencia de ocasiones anteriores, el asunto a tratar esta vez reviste especial envergadura, puesto que la autora es Irene Montero, la cara más visible de Podemos.

Este martes fue Victoria Rosell, delegada del Gobierno contra la violencia de género, quien acusó a los jueces de ejercer una interpretación judicial "voluntarista", "reaccionaria y sorprendente", al tiempo en que rechazaba modificar la norma al considerar que no requiere reparación algo que "no está dañado". Lo aseguraba después de que la ministra de Hacienda y vicesecretaria general del PSOE, María Jesús Montero, abriese la puerta a modificar la norma: "Habría que estudiar tanto las sentencias, para ver en qué cuestiones se ampara y el propio texto legal", defendió.