HOGAR

El mejor remedio casero para sacar brillo a tus ollas y cazos

Se usa un producto que está en todas las casas

Cocinero con una olla

Cocinero con una olla

1
Se lee en minutos
Luis Alloza

La cocina es uno de los lugares que más higiene necesita, ya que allí se preparan los alimentos que van a terminar dentro de nuestro organismo y lo último que queremos es terminar con una intoxicación por exceso de suciedad. La campana extractora de humos, la vitrocerámica, la encimera, el horno o el microondas son partes que fácilmente se manchan y que necesitan de una limpieza más delicada.

Pero los utensilios de cocina no se quedan atrás. Todos en casa tenemos una batería de ollas, cazuelas y cazos de diferentes tamaños que generalmente son de acero inoxidable. Son de un material muy resistente y pensado para durar mucho y aunque los lavemos con mucha frecuencia y mucho cuidado, a veces aparecen unas manchas oscuras fruto del uso habitual que dan la sensación de que el recipiente esté sucio, aunque no es así.

Por si fuera poco, si vives en una zona de España con el agua del grifo dura todavía este efecto se acentúa más. Por suerte, en Aragón no tenemos ese problema, pero aun así seguro que algunas ollas y cazos se han visto afectados por el paso del tiempo.

Un producto casero

Para que recuperen ese color grisáceo, tan bonito y pulcro del acero inoxidable, solo se necesita un producto del que además ya te hemos hablado en muchas ocasiones por sus bondades para la cocina: el vinagre.

En concreto, para limpiar las ollas el ideal es el de limpieza, pero no te apures, porque el de vino o el de manzana también servirán sin problema. Es un potente producto y con un gran poder desinfectante, por lo que es idóneo para el acero inoxidable.

Noticias relacionadas

Para que queden perfectas simplemente hay que frotar con un estropajo o una esponja de fregar un chorro de vinagre por toda la superficie y después enjuagarlo con agua. Así de sencillo. Y por supuesto, también sirve con otros elementos de la cocina como el fregadero o los grifos.

Además, no hará falta que cada vez que las friegues utilices el vinagre. Puedes hacerlo de manera normal con el jabón especial y agua, pero si ves que vuelven a echar a perder o que el brillo comienza a marcharse repite el proceso. No te costará apenas nada de tiempo y el resultado merece la pena.

Temas

Hogar