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Cómo ayudar a las aves silvestres en la ciudad durante el invierno

Instalar comederos es una buena manera de facilitar alimento a los pájaros cuando aprieta el frío

Cómo ayudar a las aves silvestres en la ciudad durante el invierno
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Ramón Díaz

El frente frío que está dejando lluvia, nieve, viento y temperaturas por debajo de cero en muchos lugares de España es buen momento para instalar comederos para las aves y así facilitar su acceso a la comida en un momento en el que les resulta muy complicado encontrarla. SEO/BirdLife anima a hacerlo, pero únicamente en áreas urbanas. Además, ofrece consejos para que sean efectivos.

El invierno es la época del año donde más escasea el alimento para las aves, especialmente cuando se producen nevadas que dejan cubierto de nieve el suelo. "Ante esta escasez, podemos ayudar a las aves de barrio ofreciéndoles alimento en nuestras ventanas, terrazas, balcones o patios", señala la ONG.

Recomienda colocar los comederos "únicamente en entornos urbanos", pues en este medio "los patrones de distribución temporal y espacial del alimento ya están muy condicionados por factores humanos, por ejemplo, los restos de comida de la terraza de un bar", reconoce Beatriz Sánchez del programa Biodiversidad Urbana de SEO/BirdLife.

En medios no urbanos, por el contrario, las aves, aunque estén influenciadas por la actividad del ser humano (medios agrícolas, por ejemplo), suelen tener fuentes de alimentos naturales a su disposición y que se distribuyen estacionalmente siguiendo los ritmos de la naturaleza.

Un herrerillo común se alimenta en un comedero hecho con una malla de fruta. / Pixabay

"Esto hace que el impacto negativo de los comederos sobre la biología de las poblaciones de aves sea probablemente muy inferior en el medio urbano en comparación a otros tipos de ecosistemas", señala el colectivo conservacionista.

Importante: ni pan ni bollería

SEO/BirdLife resalta que instalar comederos posibilita que los humanos nos sintamos "conectados de forma directa con las aves silvestres, y esto no es trivial". De hecho, numerosos estudios científicos han demostrado que un mayor contacto con la naturaleza contribuye a mejorar la salud de los habitantes de las ciudades.

Instalar comederos puede ser "la puerta que nos lleve a interesarnos e implicarnos en acciones de conservación de la naturaleza y de otras aves mucho más amenazadas que necesitan algo más que pipas de girasol y cacahuetes", expone Beatriz Sánchez.

Pero hay que seguir una recomendaciones básicas para que los comederos no perjudiquen a las aves. Los mejores lugares para instalar un comedero son los jardines, los patios o las terrazas de los primeros y segundos pisos. Aunque lo cierto es que, aunque se coloquen en otros lugares, es solo cuestión de tiempo que las aves terminen encontrando el alimento. Esté donde esté.

El primer consejo de SEO/BirdLife es elegir "un lugar tranquilo, abierto, protegido del sol, del viento y de la lluvia, y minimizar los riesgos que puede suponer una ubicación errónea para las aves".

Un gorrión junto a un comedero. / pixabay

Los comederos nunca deben situarse cerca de una ventana o de una cristalera contra la que las aves puedan chocar. Asimismo, si la zona es accesible para los gatos, el comedero debe situarse de tal forma que resulte imposible acceder para los felinos.

Una cuestión importante es qué alimentos deben dejarse en los comederos. El pan y la bollería no son recomendables por la gran cantidad de aditivos que llevan. Tampoco los que contengan sal, azúcar o hayan sido cocinados. Así, si se decide poner frutos secos han de ser sin sal.

Elegir alimentos naturales

La mejor opción es siempre elegir alimentos naturales y específicos para aves, "como frutas, semillas de girasol, cacahuetes, mijo o mezcla de semillas", apunta SEO/BirdLife.

El alimento se puede disponer en comederos comprados –existe una gran variedad de opciones en el mercado– o bien directamente en el suelo sobre una superficie plana que se pueda limpiar cada poco tiempo. Por ejemplo, en un plato de una maceta.

La higiene es muy importante puesto que los comederos pueden ser fuente de contagio de enfermedades. La limpieza regular también incluye la eliminación de cualquier resto de alimento ‘pasado’ no consumido pues puede ocasionar problemas a las aves, así como la retirada de restos de comida bajo el comedero, pues pueden "atraer a otros visitantes no deseados".

También existe la opción de fabricar comederos usando materiales que hay en cualquier casa. "El más sencillo consiste en clavar una serie de cacahuetes, uno detrás del otro, en un alambre y colgarlo en el lugar apropiado", detalla SEO/BirdLife.

Otra opción es utilizar una malla de naranjas o cebollas que se rellenan y se cuelgan de una rama. Una más puede ser atravesarle una botella con dos palos tipo brocheta, hacerle un agujero para que las aves puedan comer a unos tres dedos por encima del palo, rellenar la botella y colgarla con un cordel. Son solo algunas de las posibles soluciones expuestas por la ONG, que aconseja que cada uno pruebe con su propio estilo.

Y si además se registran y se comparten las observaciones de aves con herramientas de ciencia ciudadana, como la app eBird, se ayudará a mejorar el conocimiento sobre sus comportamientos y su estado de conservación. 

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Contacto de la sección de Medio Ambiente: crisisclimatica@prensaiberica.es