ASCENSO

Música nacionalista saudí, vacunas y "collejas": así es Turki Al-Sheikh, el jeque que ha devuelto al Almería a Primera

El propietario de la Unión Deportiva Almería, Turki Al-Sheikh.

El propietario de la Unión Deportiva Almería, Turki Al-Sheikh. / Efe

  • Al-Sheikh, ministro y asesor de la corte de Arabia Saudí, compró en 2019 el club andaluz por 20 millones de euros para devolverlo a la máxima categoría en un plazo máximo de tres años

  • Tras una primera temporada de continuos despidos de entrenadores, inversiones y propaganda, el también compositor calmó el rumbo contratando a Rubi y apostando por el largo plazo

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"Prometí que subiríamos en tres años y lo hemos logrado. Hemos cumplido con nuestro trabajo gracias a Dios". Turki Al-Sheikh, propietario saudí del Almería, lo había conseguido. El pasado domingo, el equipo andaluz culminaba su regreso a Primera División tras siete años. Empató en Butarque ante el Leganés y aprovechó el tropiezo del Eibar. “El Almería del Jeque”, como se le ha conocido durante estas tres temporadas en la categoría de plata, estaba en la élite tras dos playoffs frustrados. 

Turki Al-Sheikh, que siempre ha controlado de cerca el proyecto, no quiso perderse la celebración. Estuvo como uno más en el césped, enfundado con la camiseta que ha renovado hasta convertirla en una pieza de marketing. Eso si, con el escudo y el nombre de siempre, respetando a la afición con la que botó en el césped. La que valora al asesor de la Corte Real del Reino de Arabia Saudí que buscó su hueco en el fútbol, como otros compatriotas, y lo encontró al precio de 20 millones en Segunda (más siete millones de deuda)

Su llegada supuso un soplo de aire fresco para la ciudad y para un club que llevaba desde 2003 bajo el mando de Alfonso García. Era un proyecto venido a menos. Durante varias temporadas estuvo a un gol de bajar en Segunda B”, relata a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA César Vargas, periodista y presentador del podcast 'Un tiro en la olla' centrado en la actualidad del club almeriense, campeón de Segunda por primera vez en su historia y al que Turki Al-Sheikh se ha ido amoldando. Lo hace aún medio afónico por la celebración.

Banquillo caliente

Cuando el jeque saudí aterriza en el Almería lo hace siendo presidente de la Federación Islámica de Deportes Solidarios y dueño del equipo de fútbol egipcio Pyramids FC (el Al Assiouty Sport al que cambió el nombre). En una liga con unas reglas que nada tienen que ver con la española, Turki Al-Sheikh convirtió el banquillo del club en un desfile de entrenadores. 

Su objetivo era vencer por encima de todas las circunstancias y llegó a primar a cada jugador del club con 18.000 dólares por una victoria ante el Al Ahly, el equipo más representativo del país y del que fue presidente honorífico hasta que escuchó cánticos ofensivos de la hinchada contra su padre.

Nada más tomar posesión en agosto de 2019 decidió prescindir de Óscar Fernández, el técnico elegido para afrontar aquella temporada. Su sustituto fue el portugués Pedro Emanuel, entrenador portugués que ya había trabajado en Arabia Saudí. Su intención era conseguir el ascenso por la vía rápida. Para ello rompió la banca fichando a Arvin Appiah por 8,8 millones de euros del Notthingham Forest. Todavía hoy es el fichaje récord en Segunda. Emanuel duró 14 jornadas. Pese a tener al equipo segundo, su estilo no era del agrado del máximo mandatario. 

Guti, en su llegada al Almería como entrenador, en 2019.

/ Efe

El siguiente en pasar por el banquillo caliente del Almería fue Guti, el más longevo de esa temporada 2019/20. Estuvo 21 jornadas. Luego vinieron Mario Silva y Jose Gomes, otro luso que, como su antecesor, jugó sin éxito los playoffs. Se estrelló contra el Girona en las semifinales. Durante aquella primera temporada, en los Juegos del Mediterráneo se sortearon coches de alta gama entre los socios. 

Uno de estas rifas causó enorme polémica, porque la ganadora aparecía en una foto difundida por el presidente con burka. Según explicó el departamento de prensa, aquella imagen se había tomado en Riad. No queda rastro de la instantánea en la cuenta de Turki Al-Sheikh, que en su proceso de darse a conocer al fútbol europeo compartió mantel con personalidades del fútbol como Zidane, Setién, Emery o Karanka. Pero la pandemia lo cambió todo. También al Almería de Turki Al-Sheikh, que entendió entonces las reglas salariales de LaLiga.

Guerra con Tebas

Si Appiah fue la compra más cara, Darwin Núñez se convirtió en agosto de 2020 en la venta más lucrativa par aun equipo de Segunda. El Almería sacó 24 millones de euros por la operación que cerró con el Benfica, guardándose además un 20% de una futura venta. Turki Al-Sheikh, junto a sus hombres de confianza como Mohamed El Assy, consejero delegado, habían entendido las reglas del fair play financiero, no sin guerrear con el siempre contundente Javier Tebas. "Cuando Turki llegó pensaba que esto era la selva y se llevó unas cuantas collejas", le espetó el presidente de LaLiga.

“Es verdad que rompió las reglas de los fichajes con Appiah, pero a partir de ahí ha estado sometido a las mismas condiciones. Es más, el del Almería no es ni mucho menos el mayor límite salarial de la categoría. Sí está entre los diez primeros, pero no entre los cinco. Y ha conseguido fichar a jugadores que se han revalorizado para seguir invirtiendo. Es el caso de Darwin Nuñez, pero también de los actuales Samu Costa o Ramazani. No se está saltado las normas”, asegura Vargas, sobre el giro en la estrategia del mercado. 

Pero Turki Al-Sheikh no solo se ha ido adaptando al modelo deportivo, igualmente ha entendido que el éxito del Almería pasa por su integración en la ciudad y la provincia. “Han invertido en diferentes negocios y ayudaron en lo más duro de la pandemia, aportando recursos económicos para comprar vacunas y material sanitario, algo que la gente le ha agradecido inmensamente”, explica el periodista almeriense. La desconfianza primera, lógica ante la llegada de un inversor extranjero y el riesgo de ser un juegue roto, se ha transformado en aceptación, plasmada con el cántico de “Turki, Turki” tras conseguir el ascenso. 

Letrista árabe

Si quisiera, el dueño del Almería podría poner letra a la grada, porque además de sus funciones ministeriales es escritor para los principales cantantes del mundo árabe. Actualmente es presidente de la Autoridad General de Entretenimiento del Reino y está considerado como el mayor representante de una corriente musical nacionalista saudí, desarrollada en contra de Catar. En el régimen se le considera como un perfil aperturista que permitió la música en los bares y los restaurantes 

Su entorno le define como un aficionado más y desde esa condición ha remodelado el Estadio Municipal de los Juegos Mediterráneos con nuevos videomarcadores, cubiertas, pintado de los asientos y la futura eliminación de las pistas de atletismo para conseguir que la grada esté más cerca del campo. En el horizonte, una ciudad deportiva y academia para dotar al Almería de un patrimonio inmobiliario que trascienda más allá de su propio mandato. 

Esta implicación ha llevado al equipo andaluz a un esplendor social, tal y como comenta César Vargas. “La entidad vive un momento histórico, sumando a mucha gente joven y consiguiendo mayor implicación en toda la provincia, donde se ha celebrado el ascenso. Incluso fuera de Almería capital”, asegura el periodista, para quien nada de esto habría sido posible sin “paciencia”, el atributo que la propiedad adquirió tras dos ascensos frustrados. A sabiendas de que una mayor presión no se traduciría en éxitos automáticos.

Paciencia... y Rubi

“Durante esta temporada 2021/22, incluso en la crisis que el equipo experimentó en enero, donde el equipo tiró por la borda más de 12 puntos de ventaja con el tercer clasificado (los dos primeros ascienden, el tercero juega playoffs), Rubi, el actual entrenador, no vio peligrar su puesto”, analiza Vargas. 

El entrenador catalán ya había sonado al inicio de la temporada 2020/21, pero no fue hasta a falta de seis jornadas cuando asumió el mando. Reemplazó al destituido José Gomes, que había sido renovado a pesar de caer en los playoffs. Algo que volvió a suceder ese curso. El Almería volvió a perder la promoción de ascenso, nuevamente ante el Girona. Pero Rubí siguió al frente de un club que planeó su tercera tentativa como la vencida. Firmó tres años y todo parece indicar que seguirá como cabeza del proyecto en Primera. 

Es el gran nombre propio de un éxito cimentado sobre jugadores como Sadiq Umar, portentoso delantero nigeriano que ha sumado 12 asistencias y 18 goles, el último, para empatar en Leganés. Clave en el ascenso a Primera, como Rodrigo Ely, Babic, Chumi, Robertone o Lazo, entre otros, fichajes a los que hay que añadir dos hombres fundamentales como César de la Hoz y Fernando (Zamora de la categoría), los dos únicos jugadores que sobreviven de la gerencia anterior, claves a la hora de la tensión competitiva de una categoría larguísima como la Segunda División. 

De las 42 jornadas que tiene la temporada, el Almería estuvo 37 en puestos de ascenso directo. Las cinco restantes en playoffs, puestos a los que pudo caer en la última jornada. En enero atravesó un gran bache que llevó a Turki Al-Sheikh a declarar que vigilaría la vida nocturna de Almería y Málaga. No le hizo falta, porque Rubi consiguió mantener el buen ambiente y la competitividad hasta el final, aplicando con éxito su 4-2-3-1 y otorgando a Turki Al-Sheikh de compartir mesa con los grandes de LaLiga, como demuestra en un vídeo que es toda una declaración de intenciones, en el que aparece junto a figuras que representan al Real Madrid, el Barcelona, el Atlético y el Sevilla

El jeque saudí aparece igualmente en la cúspide de la imagen de celebración. La fiesta se prolongará durante unos días, pero ya empieza a asomar la pregunta de: ¿ahora qué?. “La principal ilusión es aspirar a algo más que la permanencia. Pero la propiedad ya lo ha manifestado, lo principal es ‘no volver a caer nunca a Segunda’. No deberíamos saltar etapas. No hay que ver como un fracaso quedar 12º el primer año. Hay que disfrutar pudiendo plantar cara a equipos antes inaccesibles y disfrutar de las victorias en casa”. Turki Al-Sheikh lo hará. Como un hincha más, aunque con la responsabilidad de convertir un sueño en un proyecto consolidado. La música, en el campo, la letra corre a su cargo.

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