Tecnología espacial

Una nueva revolución tecnológica se gesta en la NASA

Un avión híbrido podría sobrevolar Titán y unos oleoductos de oxígeno atravesar la Luna

Una nueva revolución tecnológica se gesta en la NASA
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Redacción T21

La NASA considera la posibilidad de enviar un avión híbrido a Titán, la luna más grande de Saturno, así como de desplegar oleoductos de oxígeno en nuestra Luna y de desarrollar nuevos generadores termonucleares más potentes y pequeños que los actuales para impulsar la exploración espacial.

La NASA ha aprobado el desarrollo de un proyecto de máquina que puede volar y navegar en Titán, la luna más grande de Saturno, donde las condiciones podrían ser favorables para la aparición de vida. 

Denominado TitanAir, el proyecto es una propuesta de la empresa Planet Enterprises con sede en Washington.

Este pretendido hidroavión, con fuselaje en forma de casco, ha sido diseñado para "beber" líquido condensado a través de la sección frontal del ala, lo que le permitirá volar a través de las nubes de lluvia de Titán, aspirando el metano líquido que se forma en la superficie fría del ala. El líquido se analizará con instrumentos científicos y los datos se transmitirán a la Tierra.

También podrá navegar por las zonas lacustres de esta luna de Saturno, la única estrella del Sistema Solar que tiene lagos y mares en superficie, aunque no están compuestos de agua, sino de metano y etano (hidrocarburos).

Instrumentos científicos

La máquina estaría equipada con numerosos instrumentos científicos y llevaría a cabo misiones de exploración de Titán que podrían durar varias horas todos los días.

Analizando muestras lacustres y atmosféricas, estudiaría el ciclo de la química orgánica en Titán, que según ciertos exobiólogos podría reunir las condiciones necesarias para la aparición de la vida.

Otra novedad de este hidroavión es que estaría propulsado por una vela ligera, una de las tecnologías de propulsión espacial más prometedoras que podrían permitir al ser humano llegar a otros sistemas estelares.

Esta tecnología, ya testada por otras naves espaciales, utiliza un haz de gránulos de partículas microscópicas a hipervelocidad impulsadas por láseres para mover cargas pesadas.

El proyecto TitanAir ha sido seleccionado en el marco de The NASA Innovative Advanced Concepts (NIAC), a través del cual la agencia espacial estadounidense financia programas de investigación extremadamente innovadores, al límite de la ciencia ficción y de las posibilidades tecnológicas actuales.

Todos los estudios NIAC se encuentran en las primeras etapas de desarrollo conceptual y no se consideran misiones oficiales de la NASA, destaca la agencia espacial, que informa de todos los proyectos seleccionados.

Representación gráfica del conducto de oxígeno del Polo Sur Lunar. / Peter Curreri/NASA.

Otras ideas imposibles

Otros proyectos destacados de esta edición del programa NIAC de la NASA son un gasoducto que transporta oxígeno a través de la Luna, así como el desarrollo de una fuente de energía mucho más compacta y eficiente para viajes espaciales.

El gasoducto, propuesto por la empresa Lunar Resources, ubicada en Huntsville, Alabama, se propone desarrollar instalaciones que lleven oxígeno a las estaciones permanentes que se instalarán en la Luna, tanto por parte de Estados Unidos como de Europa, China o Rusia, así como a los vehículos pilotados por astronautas que recorrerán la Luna en el futuro.

El oxígeno se extraería de las moléculas de agua presentes en el hielo lunar. El oxígeno sería transportado, en forma gaseosa, por redes de tuberías de aluminio de al menos cinco kilómetros de largo, que proporcionarían acceso constante para los colonos lunares y reduciría drásticamente los costos que de otro modo estarían asociados con su transporte. Este sistema podría proporcionar un caudal de unos dos kilogramos de oxígeno por hora.

Nueva fuente de energía

Otro proyecto seleccionado se propone revolucionar la tecnología de los generadores termonucleares de radioisótopos (RTG), que han estado suministrando a muchas sondas espaciales de la NASA desde la década de 1960.

Compuestos en particular de indio, arsénico y antimonio, los nuevos generadores podrían ser diez veces más potentes (30 vatios/kg) que sus predecesores porque son mucho más compactos. De hecho, su volumen sería de solo 0,2 litros frente a los más de 200 litros actuales.

Esta iniciativa ha sido propuesta por el Instituto de Tecnología de Rochester, en el Estado de Nueva York.

Por etapas

Todos estos proyectos seleccionados se desarrollan por etapas. En primer lugar, reciben una financiación para nueve meses durante los cuales tienen que formalizar los estudios de concepto, con un presupuesto de 175.000 dólares.

Si superan esta prueba inicial, pueden disponer de hasta 600.000 dólares adicionales de financiación para un periodo de dos años, durante los cuales deberán desarrollar un plan de desarrollo tecnológico completo.

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Si estos planes convencen, los proyectos podrán por último disponer de dos millones de dólares para que, en el plazo de dos años, puedan realizar pruebas que garanticen la viabilidad.

De esta forma, en un plazo de cinco años se comprueba que lo imposible se ha hecho posible, y todo por menos de tres millones de dólares por cada uno de los 14 proyectos inicialmente seleccionados, si todos llegan al final de la prueba.