Neurociencias

El cerebro nos engaña durante la hipnosis

Bloquea la información de los sentidos para que no llegue a la consciencia y provocar la confusión

El cerebro nos engaña durante la hipnosis
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Eduardo Martínez de la Fe

Una investigación ha descubierto que el cerebro oculta información a la consciencia durante la hipnosis, para que la persona solo se perciba la voz del hipnotizador y se comporte como si lo imaginario fuera real.

Una investigación liderada por el Institut national de la Santé et de la Recherche Médicale (Inserm) de Francia, de la que es primer autor Esteban Muñoz-Musat, ha descubierto el mecanismo cerebral que permite el funcionamiento de la hipnosis.

La sugestión hipnótica es una forma de comunicación que induce a una persona, siguiendo indicaciones de otra, a construir situaciones imaginarias como si fueran reales y a comportarse como si las estuviera viviendo.

La nueva investigación explica cómo es posible que eso suceda: un área específica del cerebro bloquea el proceso de tomar consciencia de la realidad, para permitir que la sugestión hipnótica lleve a una persona a comportarse como si lo  imaginario fuera real.

Lo comprobó a través de una paciente que accedió voluntariamente a ser hipnotizada para que quedara temporalmente sorda. Es una de las cosas que puede conseguir la hipnosis.

Estímulos auditivos

A lo largo del experimento, los investigadores observaron que los estímulos auditivos provocados durante el experimento fueron bloqueados por el cerebro de la paciente antes de que llegaran a su consciencia, impidiéndole percibirlos. Los resultados se publican en la revista Frontiers in Neuroscience.

La pérdida del sentido del oído fue progresiva y gradual, hasta que la paciente terminó escuchando solamente la voz del terapeuta. Esta sordera temporal terminó al mismo tiempo que el estado hipnótico, sin dejar secuelas físicas.

Los investigadores pudieron observar lo que pasaba en su cerebro durante el experimento mediante electroencefalografía (EEG), una técnica que permite seguir la actividad cerebral con una resolución temporal del orden de una milésima de segundo.

De esta forma, pudieron comprobar que en estado hipnótico el estímulo auditivo (provocado por los investigadores mediante sonidos intermitentes) no llega a la consciencia, ya que la paciente indica que no está oyendo nada.

Para que no nos demos cuenta

También comprobaron que la señal auditiva era percibida por el cerebro en todo momento, pero que la ocultaba a la consciencia para que la persona “no se diera cuenta” de que está registrándola.

Ese momento de sordera inducida y artificial coincidió con la ausencia en el electroencefalograma de una onda cerebral específica, conocida como P300, que se utiliza con frecuencia se en la medición de la función cognitiva de los procesos de toma de decisiones.

Esta investigación ha podido determinar que la onda cerebral P300 es la que hace que un estímulo sea consciente, ya que en su ausencia la persona no percibe los sonidos que registra el cerebro.

Cuando el estímulo es consciente gracias a la onda P300, la información sensorial se difunde más ampliamente al cerebro a través de la corteza prefrontal y la persona se da cuenta de lo que pasa.

Implicaciones sobre la consciencia

Según explican los investigadores en su artículo, esta investigación tiene profundas implicaciones, porque ilumina un poco más el debate sobre lo que puede entenderse por consciencia.

Consideran que su hallazgo confirma la teoría que define la consciencia como "espacio de trabajo neuronal global consciente", desarrollada por Stanislas Dehaene, Jean-Pierre Changeux y Lionel Naccache, según la cual la información que alcanza la consciencia pone en marcha una red neuronal  en las regiones parietales y frontales mediante la onda P300, tal como establecieron estos autores en 2003.

Los autores de la nueva investigación añaden además que la inhibición de la información sensorial para que la consciencia no perciba el estímulo ocurre en una región del lóbulo frontal llamada "corteza del cíngulo anterior".

Se trata de la parte del cerebro que, además de regular la presión sanguínea y el ritmo cardíaco, gestiona asimismo ciertas funciones cognitivas racionales, como la toma de decisiones, la empatía​ y las emociones.​

Este resultado no solo permite explorar un poco más la consciencia, sino también comprender mejor cómo tratar a trastornos neurológicos funcionales, ya que podrían gestionarse estimulando la corteza del cíngulo anterior mediante inducción hipnótica.

Referencia

Hypnotic Induction of Deafness to Elementary Sounds: An Electroencephalography Case-Study and a Proposed Cognitive and Neural Scenario. Esteban Munoz Musat et al. Front. Neurosci., 17 March 2022. DOI:https://doi.org/10.3389/fnins.2022.756651

 

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