'Picard' y el canto de cisne de Q

La serie más crepuscular de 'Star Trek' nos deja con el corazón en un puño en su segunda temporada tras la despedida de otro personaje clave de la franquicia

'Picard' y el canto de cisne de Q
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José Antonio Martínez Perallón

Todos los misterios de la segunda temporada de 'Picard' se resolvieron. Para bien o para mal en el último episodio de la serie que en España emite Amazon Prime, las cartas se pusieron sobre la mesa y conocimos finalmente cuál era el plan secreto de Q. Este personaje todopoderoso ha acompañado a la tripulación del mítico capitán de 'Star Trek' desde sus inicios y regresaba para decirnos adiós. Estos diez episodios han estado plagados de pequeños momentos destinados a golpear directamente en el corazón del fan y remover sus instintos más trekkies. Ni qué decir tiene que en este artículo hay muchos spoilers sobre el desenlace de esta nueva entrega de la serie más crepuscular de la franquicia galáctica. No pude evitar sentir un escalofrío cuando vi el abrazo final entre Picard (Patrick Stewart) y Q (John deLancie) al darme cuenta de que, con toda seguridad, será la última vez que les vea juntos en pantalla.

El personaje de Q debutó en el episodio piloto de 'Star Trek, la nueva generación' y fue un secundario recurrente a lo largo de toda la serie. Pertenecía a una avanzada especie de seres casi omnipotentes, el Continuum Q, capaces de alterar la realidad con un solo chasquido de sus dedos. Estos poderes les hacían mirar a la Humanidad por encima del hombro. Consideraban a los humanos como una patética subespecie, al juzgarles por el cúmulo de atrocidades que habían cometido a lo largo de su Historia. El pasatiempo favorito de Q era pasearse de vez en cuando por la Enterprise para hacer sus travesuras y atormentar a la tripulación y a su capitán. De nada servían las explicaciones de que los habitantes de la Tierra ya no tenían nada que ver con su negro pasado y que habían evolucionado hacia ese futuro utópico imaginado por Gene Roddenberry. De vez en cuando, llegaba Q para reafirmarse en que no somos más que una panda de bárbaros. En el último episodio de la serie, el todopoderoso personaje sometía a la tripulación de la Enterprise a una prueba final que se desarrollaba simultáneamente en tres líneas temporales distintas. Un final espectacular que puso el broche de oro a la serie en 1994.

Con la segunda temporada de 'Picard', Q regresaba a la vida de su antiguo adversario para someterle a una nueva prueba final y evitar un cambio en la línea temporal que amenazaba con convertir a la Tierra en una dictadura fascista. Como dice el personaje en el primer episodio de esta nueva entrega, "el juicio nunca termina" y así traslada al reparto hacia Los Ángeles en un no tan lejano 2024. Da la impresión de que el viaje en el tiempo puede haber sido un pretexto para abaratar los costes de un rodaje que comenzó en pleno estallido de la pandemia. Tras una estancia en el siglo XXI que a algunos se nos ha hecho demasiado larga, resulta que todo ha sido un ardid de Q para liberar un recuerdo reprimido de la infancia de Picard y que era el que le había negado la posibilidad de ser feliz. Un regalo antes de despedirse porque la cuestión de fondo de toda la historia es que Q se está muriendo. Hasta los dioses tienen fecha de caducidad. En la conmovedora escena en la que se despide de Picard y ambos se abrazan, el antaño ser todopoderoso se libera de toda la arrogancia del pasado y le confiesa cuánto le ha admirado siempre. Fue Q quien puso a la Federación en el radar de los borg, los otros grandes villanos de la serie y para quienes parece que hay un cambio radical. El viaje temporal ha servido para que los borg se conviertan en aliados de la Federación y aprendan a valorar los beneficios de la individualidad. Cuando Q puso a la Enterprise en contacto con los borg en la segunda temporada de 'La nueva generación', lo hizo con el convencimiento de que tarde o temprano los humanos harían gala de sus primitivas formas de reaccionar ante una amenaza desconocido para ellos. Al final tras este nuevo arco en la serie de 'Picard', hasta aquella prueba ha sido superada con nota. Los borg son nuestros amigos y la resistencia es fútil.

La segunda temporada ha vuelto a traernos a Brent Spiner, que parece haberse olvidado del buenazo de Data para interpretar a versiones malvadas de la familia Soong, a la que pertenecía el creador del androide. La serie ha conectado a este antepasado del genio de la robótica con la creación de otro de los villanos clásicos de la serie, Khan (encarnado por Ricardo Montalban y Benedict Cumberbatch). La vinculación del trabajo de este científico con la aparición de esos superhombre mejorados genéticamente y el inicio de las guerras eugénicas, parece más otro de esos guiños al fan que a una posible línea argumental para la tercera entrega de la serie. Otro de los momentos más esperados ha sido la reaparición de Whoopi Goldberg como Guinnan. Un poco más breve de lo que deseábamos pero que también nos toca la fibra nostálgica.

La primera temporada nos llevó a asistir a la despedida entre Picard y el androide Data trágicamente desaparecido en la película 'Star Trek Némesis'. Parecía que nos lo iban a resucitar por fin, pero no. En la segunda, asistimos al canto de cisne entre el capitán y Q. Sé que una buena parte del fándom anda revolucionada porque para la tercera temporada se nos anuncia el regreso del reparto de 'Star Trek La nueva generación', la tripulación de Picard en la Enterprise que tan buenos ratos nos hizo pasar durante los 80 y los 90. Pero vistos los antecedentes, no puedo evitar preguntarme, pero ¿de qué os alegráis insensatos?, ¿es que no veis lo que se nos viene encima? Si la despedida de Q casi me hace llorar, no quiero ni pensar lo que los guionistas nos tienen reservados para el año que viene. Al fin y al cabo, en la franquicia de la competencia ('Star Wars'), las secuelas sirvieron para ver morir a los míticos protagonistas de la trilogía original. No creo que vayamos a ver morir a todos, pero me atrevo a vaticinar que tendremos bajas de calado.

P. D.: Hace muy pocas semanas que despedíamos la cuarta temporada de 'Star Trek Discovery' y los estrenos trekies se van solapando unos a otros. Con Discovery aún en antena, arrancaba la segunda temporada de 'Picard', Y ahora, la misma semana en que ésta terminaba, llegaba 'Star Trek Strange New Worlds', la esperada serie protagonizada por Cristopher Pike y de la que no tenemos fecha de estreno en España. Paramount TV quiere estrenar estas series en su nueva plataforma, aunque no tiene prisa por llegar aquí. Y su filosofía es que o la ves en mi plataforma o no la ves en ningún sitio. Como consecuencia de esta chapuza, a los fans nos toca mordernos las uñas y dar gracias por haber podido disfrutar de la segunda temporada de 'Picard' en Amazon Prime.

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