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CONSUMO SOSTENIBLE

Reducir a la mitad el consumo de pollo y cerdo equivale a eliminar 45 millones de coches del mundo

La deforestación necesaria para alimentar a los animales en granjas intensivas, principal impacto del sector

Reducir a la mitad el consumo de pollo y cerdo equivale a eliminar 45 millones de coches del mundo
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Verónica Pavés

“Cuando pensamos en las causas principales del cambio climático, solemos pensar en la quema de combustibles fósiles para la industria, el sector energético y el transporte. Pero hay otro culpable oculto, y está en tu plato: la carne de las granjas industriales”. Con estas palabras, la gerente de Campañas de Animales de Producción de World Animal Protection, Jacqueline Mills, ha recuperado el viejo y controvertido debate de cómo el consumo de carne está contribuyendo en sí mismo al cambio climático.

Los datos corroboran el impacto. Y es que si tan solo se redujera a la mitad el consumo mundial de pollo y cerdo en 2040, el mundo habría eliminado 45 millones coches, es decir, el 3% de todos los vehículos que circulan por las carreteras del planeta.

Aunque hay muchos estudios sobre cómo la producción de carne de vaca (la de mayor impacto) afecta al medio ambiente, menos conocido es el impacto de quienes crían pollos y cerdos. De ahí que la Sociedad Mundial para la Protección de los Animales (World Animal Protection) haya decidido estudiar la contribución de la industria al cambio climático.

Granja industrial de porcino en Italia / Jo-Anne McArthur

En un informe publicado en su página web, la organización insiste en que nuestra dieta está íntimamente ligada con la salud del clima -especialmente por los métodos intensivos de producción de carne- y, por eso insiste en que un cambio en el consumo podría repercutir de manera favorable en el devenir del planeta.

Cerdo y pollo, subestimados frente a la vaca

El papel del cerdo y el pollo en el cambio climático ha sido a menudo subestimado. De hecho, el metano que desprenden las vacas a partir de la digestión y el estiércol ha sido mucho más estudiado. Si bien el estiércol del cerdo y el pollo también contribuyen a agravar el daño al planeta, lo cierto es que tan solo suponen entre el 20 y el 25% de las emisiones de esta industria. El mayor impacto ambiental se encuentra en la alimentación de estos animales.

Los investigadores tomaron datos de los cuatro puntos “críticos” de producción y consumo del planeta: Brasil, China, Países Bajos y Estados Unidos -como representación de cuatro continentes-. Fue entonces cuando se dieron cuenta de que las emisiones de la industria de la carne de pollo de estos cuatro países equivalen a mantener 29 millones de coches en la carretera durante un año.

Alimentar a una familia de 4 personas con pollo durante una semana equivale a la tala de cuatro árboles con el objetivo de crear cultivos para alimentar a dichos animales. En el mismo escenario, pero en el que se coma únicamente cerdo, los árboles que desaparecen ascienden a 5. En otras palabras, para poder poner en el mercado 10kg de pollo y cerdo se deben talar 4 y 5 árboles, respectivamente. 

Brasil es el mayor productor y exportador de piensos para pollos. Tan solo con la producción que utiliza para consumo propio el impacto en el medio ambiente se triplica. En el resto de países, que importan este pienso, se duplica el impacto al cambio climático.

La producción de cultivos para la alimentación animal además es muy perjudicial para el suministro de agua así como por el uso de fertilizantes y pesticidas, que contaminan los ríos de los que dependen las personas y los animales

Deforestación del Amazonas / Felipe Werneck Ibama

En China, donde se cultiva maíz y trigo para alimentar a los cerdos, el agua utilizada en estos cultivos representa el 90% del uso total de agua para la producción de carne de cerdo en el país. "La producción animal intensiva, ya sea directa o indirectamente a través de la cadena de alimentación, es la culpable de la destrucción de hábitats vitales, el desplazamiento de la vida silvestre y es la mayor causa de sufrimiento animal en el planeta”, resalta Mills.

Tendencia en aumento

Pero hay solución. Reducir a la mitad el consumo de pollo y cerdo para 2040 reduciría a la mitad los impactos climáticos anuales de la producción de pollo y cerdo. Esto equivaldría a eliminar 45 millones de coches de la carretera durante un año. Sin embargo, la tendencia es totalmente opuesta. Se espera que en ocho años aumente hasta un 30% en África, un 18% en Asia Pacífico, un 12% en América Latina y un 9% en América del Norte.

“Los gobiernos deben dar un paso adelante para cumplir con los compromisos de deforestación y emisiones poniendo fin a la producción intensiva”, remarca Mills. El estudio insiste en que la actuación debe ser conjunta entre gobiernos, industria y población. A los ejecutivos los insta a dejar de subvencionar este tipo de granja; a la industria a comenzar la transición hacia un sistema más sostenible, eliminando el abastecimiento de monocultivos y mejorando las condiciones de vida de los animales; y a los ciudadanos a optar por consumir menos carne poco a poco (comer menos y mejor).

Estudio de referencia: https://www.worldanimalprotection.org/sites/default/files/2022-08/ClimateChangeandCrueltyFinalReport-WEB.pdf

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Contacto de la sección de Medio Ambiente: crisisclimatica@prensaiberica.es

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