DONDE QUIERO ESTAR

Así es el nuevo disco de Quevedo: el orgullo y el vértigo de una estrella debutante

El artista canario, fenómeno del 2022 musical, publica su primer álbum, en el que destaca, más allá del obvio reguetón para el baile, la manera sincera en la que traslada su mareante ascenso a la fama

Así es el nuevo disco de Quevedo: el orgullo y el vértigo de una estrella debutante
3
Se lee en minutos

Nada hace pensar que 'Donde quiero estar' es un álbum de debut. Pero, aunque muy singular, lo es. Su fondo, acabados, nombres que lo componen y presentación hacen que Quevedo, el chaval de oro de la música española, tenga un primer disco obligadamente especial por los condicionantes que han marcado sus episodios anteriores y que impulsan cada uno de sus movimientos, y hacen de éste, sin duda, el más relevante.

El artista canario, que pasó de ser un anónimo joven al que se le daba bien rapear a estrella mundial en un año gracias al pelotazo de la canción popularmente conocida como 'Quédate' con Bizarrap (varias semanas el tema más escuchado del mundo), debía reafirmar en un trabajo largo que su 2022 de locura no era tan solo espontaneidad. Quevedo, acompañado de su singular timbre de voz, tomó el reto y pensó acertadamente que lo mejor -aunque seguramente no lo más fácil- era hacer un disco orgulloso, claro, pero también muy sincero y con los pies en la (su) tierra.

Era imposible prescindir del orgullo, el picante (como la evidente 'Punto G'), la chulería y el 'fronteo' (entiéndase el vacile) en los géneros urbanos en los que son casi condición genética. Y más él, que puede presumir de haber logrado cosas impensables en popularidad. Pero 'Donde quiero estar' es el viaje vertiginoso de un chaval de 21 años en los que surgen dudas evidentes, añoranzas y decisiones irremediables, y también es su respuesta a todo esto.

Su sitio es Canarias, su música es esta, en la que no esconde todo lo anterior, y provoca una empática respuesta del oyente. "2021 sembrar, 2022 recoger, 2023 coronar, 2024 desaparecer", resume él en 'Ahora qué' y que explica un poco todo, sobre todo ese "desaparecer".

'Ahora qué' es la primera canción del disco (con un total de 16, con cuatro colaboraciones) tras un 'speech' del rapero canario Cruz Cafuné, referente de la escena, y que sirve como una bendición y reivindicación de todo el movimiento musical canario. En este tema Quevedo echa la vista atrás rememorando lo que es imposible que haya olvidado porque hace muy poco tiempo que sucedió: comienzos, compañeros y su recuerdo agradecido a todos ellos.

Rápidamente, es interrumpido por un reguetón deseoso de calor humano ('Yankee') del que hay varias dosis en el álbum. 'Donde quiero estar' tiene mucho reguetón y pinceladas sorprendentes, como el rock 'Luces azules', en la que expone relación con la tormentosa y repentina fama ("creo que todo se mueve alrededor de mí; no sé si soy el monstruo, no me deja dormir; me gritan, me miran, me agarran ¿Qué quieren de mí?; hace tiempo que lo único que quiero es sobrevivir").

Noticias relacionadas

También se sale de su carril en 'Me falta algo', pieza en la que participa la Orquesta Nacional de España, loable envoltorio y letra sobre una ruptura y el vacío. La separación es el tema de 'Dame', su colaboración accesoria con Omar Montes.

La producción la conduce su colega Linton, aunque también está el productor Ovy On The Drums en algunas piezas, como la destacable e ideada para el perreo 'Wanda'. Cierra el disco la canción 'Donde quiero estar', una exposición franca que, más allá de los muchos temas pensados para el baile y el deseo, apuntala el testimonio y la idea más interesante del álbum, esa que sale del vértigo creado por un año mareante para cualquiera. "Sorprende ver 'sold out' tras anunciar cada 'show'; pero tengo más depresión al terminar cada 'show'; y este fin de semana viajo, mami, tengo otro 'show'; y me volveré a jurar que no daré otro show", canta Quevedo.