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El 'cozy crime', la tendencia al alza en novela negra: cuando el crimen se vuelve acogedor y con gracia

Autores como Richard Osman o S. J. Bennet son los reyes de un género heredero de Agatha Christie, y en el que lo siniestro de los crímenes es dulcificado y tratado con humor. Algunos de sus títulos son superventas históricos

Margaret Rutherford, legendaria Miss Marple del cine clásico, el personaje de Agatha Christie que es referente del ’cozy crime’.

Margaret Rutherford, legendaria Miss Marple del cine clásico, el personaje de Agatha Christie que es referente del ’cozy crime’. / ARCHIVO

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Se ha convertido en uno de los géneros más codiciados entre las editoriales y agencias participantes en la reciente Feria del Libro de Frankfurt. Sin embargo, aunque su arraigo literario en el panorama internacional es firme, en España no ha sido hasta estos últimos años cuando el cozy crime, algo así como "el crimen acogedor", ha empezado a ganar adeptos y ha despertado el interés de algunos de los sellos y colecciones de novela negra con más prestigio de nuestro país. Pero ¿puede el crimen ser amable o, por lo menos, ser narrado desde una perspectiva dulcificada y presidida por el sentido del humor?

Con Miss Marple y el bucólico pueblecito de Saint Mary Mead, personaje y escenario criminal creados por Agatha Christie, como referentes indiscutibles de la tendencia, el cozy crime ha vuelto renovado a los escaparates de las librerías gracias a un buen puñado de autores que han visto en la posibilidad de enfrentarse con simpatía a las zonas más oscuras del ser humano un digno desafío y lo han superado con creces.

Entre ellos, los británicos Richard Osman (Billericay, 1970) y S. J. Bennet (Richmond, Yorkshire, 1966), un presentador televisivo y una exasesora estratégica que, en la estela de Agatha Christie y algunos otros nombres de la sofisticada ficción criminal de la primera mitad del siglo XX, como Dorothy L. Sayers, Josephine Tey o Rex Stout, han incorporado a sus relatos de sangre y misterio una buena cantidad de ironía, ternura y comedia.

El mal bajo la superficie

"En Inglaterra todo parece tranquilo, correcto e idílico, pero luego todos quieren matarse entre ellos… el mal está bajo la superficie, oculto detrás de personajes adorables que toman el té". Este es el punto de partida para Osman, quien con su ópera prima, El club del crimen de los jueves (Espasa, 2021), una intriga protagonizada por un grupo de ancianos que disfrutan resolviendo crímenes míticos y terminan investigando un asesinato real, se convirtió en el autor del tercer libro más vendido de la historia del Reino Unido desde que hay registros, solo por detrás de Dan Brown y J. K. Rowling.

El escritor y presentador de televisión británico Richard Osman, superventas gracias a sus novelas del género.

/ Iván Giménez

Con dos títulos más de la serie ya a la venta, El jueves siguiente y el recién llegado El misterio de la bala perdida, Osman hace hincapié en la conversación con este diario en la seriedad de sus historias y el respeto por las reglas del género pero, a la vez, se centra en la amabilidad que transmiten sus personajes, "que sentimos muy cercanos, cómplices, con una forma muy particular de interpretar el mundo al estar de vuelta de todo; cándidos y, al mismo tiempo, sin un pelo de tontos".

Por su parte, S. J. Bennett no encontró la inspiración en una urbanización para mayores, aunque sí en alguien de edad: la reina Isabel II de Inglaterra, motor absoluto de El nudo Windsor (Salamandra, 2021), que cuenta cómo, durante los festejos del noventa cumpleaños de la monarca, uno de los invitados es hallado muerto y ella toma las riendas de la investigación.

A pesar de todo, Bennett se muestra tajante ante la posibilidad de otorgarle al crimen cierta calidez: "El crimen siempre es traumático, por eso resulta un elemento interesantísimo a la hora de escribir", explica. Lo que varía es el contexto, a qué partes del paisaje decidimos prestarles atención. "Yo me muevo en el extremo más agradable del noir, el de las relaciones de quienes quedan vivos y los elementos del rompecabezas que hay que resolver para descubrir al responsable del delito y, de esta manera, restaurar la sensación de seguridad en la comunidad. Así es como, aunque la brutalidad sigue presente, consigo expulsarla fuera de la página".

Inteligencia vs. Violencia

A El nudo Windsor le siguió Un caso de tres perros. De ambas novelas hemos podido disfrutar en España gracias a la labor de la editorial Salamandra. Anik Lapointe, responsable de la colección Salamandra Black, tiene claro "que el crimen es violento por naturaleza, pero en la ficción el autor puede crear, a través del ambiente, el entorno y los personajes, formas de matar que, al menos en apariencia, se alejan de esa violencia. De esta manera el crimen se cuela suavemente en nuestra vida cotidiana y el novelista siembra dudas sobre nuestro propio confort: el mal está entre nosotros".

La escritora M. C. Beaton. / Louise Bowles


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Lapointe, que en primavera publicará un cozy crime japonés que mezcla la investigación y la cocina, está convencida de que el lector español se inclina cada vez más hacia "una novela entretenida, más ligera y menos brutal, pero sobre todo inteligente y bien construida". Esta es la premisa que cumplen, por ejemplo, los títulos de M. C. Beaton y su heroína, Agatha Raisin, que en Agatha Raisin y la quiche letal (Salamandra, 2021) hace trampas en un concurso y ve cómo uno de los miembros del jurado muere envenenado; o de David Safier y su parodia de Angela Merkel en Miss Merkel. El caso de la canciller jubilada (Seix Barral, 2021), donde la expolítica, que no se acostumbra al exceso de tiempo libre tras su retiro rural, decide indagar en los motivos de la muerte de un noble de la zona en que reside.

'Cozy crime' a la española

Pero quizás, la prueba más flagrante del triunfo del cozy crime dentro de nuestras fronteras sea la publicación, hace apenas unas semanas, de Los casos de Clara Campoamor (Eunate, 2022), una serie de relatos encadenados y basados en episodios reales en los que Clara Campoamor, bien como periodista, bien como abogada, fue parte implicada y contribuyó a la resolución del conflicto. Asesinatos, robos, fraudes, prostitución, mujeres que lucharon por sus derechos… En esta obra de Isabel Lizarraga, filóloga hispánica y experta en el estudio del feminismo español, el ingenio y la rebeldía se dan la mano para adentrarse en los rincones más oscuros de una parte de nuestro pasado no tan lejano desde la aventura y la diversión, definitivamente uno de los mejores filtros para enfrentarse a los temas más serios.