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CINE

Funny or Die, la empresa del director de 'No mires arriba' que se hizo de oro gracias a Paris Hilton y Barack Obama

Johnny Depp dio vida a Donald Trump en un peculiar biopic producido por Funny or Die.

Johnny Depp dio vida a Donald Trump en un peculiar biopic producido por Funny or Die. / FUNNY OR DIE

  • Detrás del último 'pelotazo' de Netflix se encuentra Adam McKay, un reconocido cineasta que en 2007 lanzó una web de vídeos de humor que despegó con la historia de un hombre acosado por su casera

  • El activismo político de izquierdas es clave en sus producciones: han apoyado la campaña por una alimentación saludable de Michelle Obama y han alertado de los peligros que supondría la presidencia de Donald Trump

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Carmen López

La opinión de la crítica especializada ha tenido poco que ver en el hecho de que la película No mires arriba se haya coronado como la primera más vista en Netflix. Según los datos de la plataforma, siempre escuetos, el filme acumula más de 152 millones de horas vistas, así que el volumen ingente de reacciones que ha generado en las redes sociales se explica fácilmente. Si con la pandemia salieron virólogos aficionados de hasta debajo de las piedras y la erupción del volcán de La Palma otorgó el título de vulcanólogo a otros tantos, con este último trabajo del director Adam McKay los analistas sociales y cinematográficos de andar por casa se vinieron arriba. Opine, que algo queda.

Por supuesto, McKay no tiene un pelo de tonto y ha manufacturado un producto lleno de caras hiperconocidas que trata de un tema que afecta literalmente a todo el mundo: la destrucción inminente del planeta. Los protagonistas son científicos desesperados, políticos inútiles e interesados, magnates tecnológicos súper villanos y una sociedad adormecida por las redes sociales. El mensaje no es muy sutil, pero consigue interpelar a cualquier tipo de espectador: desde el negacionista que se identifica con la presidenta de los Estados Unidos interpretada por Meryl Streep hasta el activista ecologista que se ve reflejado en el científico ninguneado al que da vida Leonardo DiCaprio. Trending topic en Twitter.

Se pueden hacer muchas elucubraciones al respecto de las intenciones de la película, pero hay una que está clara, que es hacer reír. Es lo que mejor se le da al realizador, que no utiliza cualquier tipo de humor: sin sutilezas, directo y a veces hasta burdo, aunque en No mires arriba está suavizado. Donde realmente ha dado rienda suelta a sus verdaderos instintos de comediante ha sido en otros empleos como el de guionista en el célebre programa Saturday Night Live (donde trabajó desde 1995 hasta 2001) o como co-responsable de la productora Funny or Die.

Ríete o húndete

El vídeo de Chris Henchy se viralizó antes casi de que el concepto existiera

McKay fundó la compañía en 2007 junto a Will Ferrell. Empezó siendo una página web de vídeos de humor que despegó con The Landlord de Chris Henchy y se acabó convirtiendo en una productora de cine, televisión, webseries y podcasts con una audiencia de más de 40 millones de personas en todas sus plataformas. El vídeo de Henchy, que cuenta la historia de un hombre (Will Ferrell) acosado por su casera (Pearl, la hija de McKay, que por aquel entonces tenía dos años), se viralizó antes casi de que el concepto existiera y con una inversión del fondo Sequoia Capital se pusieron a producir y a crecer como empresa.

De entrada, la idea era que los usuarios también pudiesen subir sus vídeos a la plataforma. Así, recibían votos que los llevarían a la categoría Funny, en la página de inicio de la web (donde lógicamente obtendrían más visualizaciones) o a La cripta (donde nadie mira). Al principio solo intentaban que el sitio tuviese visitas, pero pronto se animaron a rodar sus propios vídeos y –gracias también al empuje de The Landlord– fueron ampliando sus expectativas. Poco a poco fueron incorporando a guionistas y más personal al equipo y, aunque su lugar de trabajo no tenía ningún glamour, consiguieron que famosos muy famosos como Eva Longoria participasen en sus producciones.

Pero en 2008, después de unos cuantos altibajos, llegó Paris Hilton y, como la auténtica reina Midas que es, les convirtió en oro. John McCain, por entonces candidato a la presidencia de Estados Unidos, utilizó la imagen de la famosa para acusar a su contrincante, Barack Obama, de querer ser un mero famoso sin cualidades para gobernar como podría serlo ella. McKay, partidario del Partido Demócrata como sus compañeros, vio la oportunidad y le propuso a Hilton hacer un vídeo de respuesta. Ella aceptó y en dos días lo tenían.

La celebrity aparecía sentada en bañador en una hamaca soltando una serie de pullas a McCain: “No prometo cosas como el otro tipo, solo estoy buena. Pero ese tipo arrugado y canoso me utilizó en su anuncio de campaña, por lo que supongo que soy candidata a la presidencia. Así que gracias por el apoyo (...) Tengo que escoger una vicepresidenta, estoy pensando en Rihanna. Os veo en la Casa Blanca, estoy pensando en pintarla de rosa. Espero que os guste”. Aplausos generalizados.

Ese mismo año estrenaron Between Two Ferns (Entre dos helechos), una parodia de un programa de entrevistas presentado por el actor Zach Galifianakis en un plató cutre con una tela negra de fondo, un par de sillas y dos plantas a los lados (de ahí el nombre). El comediante sometía a estrellas famosas a una serie de preguntas absurdas y ofensivas ante las que ellas respondían de forma hosca. El primer episodio, improvisado, fue con Michael Cera y por allí han pasado Brad Pitt, Benedict Cumberbatch, Jennifer Aniston, Jerry Seinfeld (uno de los más logrados) y hasta Barack Obama.

En 2014, el ex-Presidente se encontraba en su segunda legislatura y estaba impulsando su ley de reforma sanitaria más conocida como Obamacare, destinada a proveer de cuidados sanitarios a todas las personas sin importar su nivel adquisitivo. Por mucho que lo hayan intentado y más allá de sus políticas, ningún otro presidente norteamericano ha tenido hasta el momento más carisma mediático que el hawaiano y en un solo día el tráfico de la página HealthCare.gov había aumentado en un 40%, con más de 890.000 visitas. En 2019, Netflix estrenó Between Two Ferns. La película y el programa aún se sigue emitiendo. Hace dos semanas lanzaron un nuevo episodio especial Navidad con Samuel L. Jackson y Tobey Maguire.

El activismo político de izquierdas –hasta donde llega el Partido Demócrata estadounidense– desde el humor es clave en las producciones de Funny or Die. Entre otras, han apoyado la campaña por una alimentación saludable que emprendió Michelle Obama en 2015, promovido la igualdad salarial entre géneros con Christina Hendricks y Kristen Bell como protagonistas y han realizado vídeos para alertar de los peligros que supondría la presidencia de Donald Trump.

El devenir de la comedia

En 2015 abrieron una nueva sede en Washington, pero un año después despidieron al 30% de su plantilla

Pero con los años, Funny or Die había crecido tanto y se había diversificado en tantas ramas –películas, programas de televisión, shows en directo, campañas políticas, publicidad– que llegaron los problemas económicos. En 2015 abrieron una nueva sede en Washington, pero un año después despidieron al 30% de su plantilla de trabajadores y trasladaron su oficina de Nueva York a Los Ángeles con otra oleada de despidos.

Para más inri, Adam McKay dejó la compañía en 2018, después del lanzamiento de la webserie Glowing Up Fast patrocinada por la compañía de petróleo y gas Shell. Un movimiento contrario a la posición del director en relación al cambio climático (véase No mires arriba) que acabó rompiendo la cuerda, tensa desde hacía tiempo, que le unía a la compañía que él mismo había creado. Ha continuado como productor ejecutivo de algunos contenidos creados por Funny or Die para canales como Hulu, como la serie I Love You, America de Sarah Silverman.

La última noticia relacionada con la empresa ha sido su adquisición por parte del texano Henry R. Muñoz III, arquitecto, filántropo y simpatizante del Partido Demócrata el pasado mes de mayo. Los términos del acuerdo no salieron a la luz, pero sí que se ha quedado con la marca y todos los contenidos de la empresa, así como que el actual equipo directivo con Mike Farah a la cabeza, seguirán en sus puestos. Will Ferrell también seguirá vinculado a la compañía como asesor y creador de contenidos.

Según Variety, el comprador empezó los movimientos de adquisición después del especial que Funny or Die creó para la CBS titulado Essential Heroes: A Momento Latino Event, presentado por Eva Longoria, Ricky Martin y Gloria Stefan. El programa estaba dirigido a celebrar la diversidad de Estados Unidos enfocado especialmente a la comunidad latina del país, aunque ya conocía la compañía desde hacía años. Muñoz formaba parte del Comité Nacional Demócrata y fue uno de los integrantes del equipo que tomó la decisión de que Obama participase en el show de Zach Galifianakis. Una jugada ganadora que podría repetir.

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