CRÍTICA

Repóker de ases del último humanismo

Jordi Llovet homenajea a Miquel Batllori, José Manuel Blecua, Martí de Riquer, José María Valverde y Antoni Comas

Jordi Llovet.

Jordi Llovet. / ANDREA BOSCH

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Alfonso Vázquez

Fueron maestros en el sentido clásico de la palabra, profesores irrepetibles que, aun desarrollando su labor en el siglo XX, prolongaron la tradición del humanismo europeo. Así los ve y así los homenajea Jordi Llovet (Barcelona, 1947), catedrático jubilado de Teoría de la Literatura y de Estética en la Universitat de Barcelona en Mis maestros, editado por Galaxia Gutenberg. 

Recoge esta obra las semblanzas de cinco gigantes de los estudios literarios en España, ya fallecidos: Miquel Batllori, José Manuel Blecua, Martí de Riquer, José María Valverde y Antoni Comas. Solo uno de ellos, el oscense Blecua, fue profesor de Llovet, pero con el resto compartió amistad y universidad.

Son estos breves retratos, más que biografías, ecos de una estrecha amistad y profunda admiración, acompañados en muchas ocasiones de anécdotas que, lejos de perseguir el cotilleo, ofrecen impagables instantáneas de la pasión y entrega de estos sabios y como muestra, los anacardos que siempre servía en su casa Blecua, porque decía que aparecían a menudo en los versos de Lope de Vega.  

Así, por aquí desfilan el jesuita Miguel Batllori, "el historiador de la Corona de Aragón de mayor calibre que ha existido"; José Manuel Blecua, que "vivía [...] en el seno de la palabra"; Martí de Riquer, "enraizado en los principios más sólidos de la civilización de la baja Edad Media y el tiempo del humanismo"; José María Valverde, cuyo motor de su trabajo fue siempre "la centralidad del lenguaje en el acto del conocimiento" y el bondadoso, brillante y de corta vida Antoni Comas

Es un homenaje pero también una despedida amarga a una universidad que para el autor ya no existe, porque respetaba a los profesores y buscaba el saber. En su lugar, lamenta, hoy hay "escuelas de formación profesional ligeramente más doctas". Quizá por eso augura que este tipo de grandes maestros admirados y respetados nunca más volverán.

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