CORONAVIRUS

¿Qué opinan los expertos de la nueva variante detectada en Sudáfrica?

¿Hay motivos para la preocupación? ¿Qué se sabe sobre esta nueva variante? ¿Qué la diferencia de las anteriores?

Un grupo de personas caminado por las calles de Shangai.

Un grupo de personas caminado por las calles de Shangai. / Reuters

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Desde que el Covid-19 apareció a finales de 2019 en Wuhan, se han detectado decenas de mutaciones del virus originario -la Alfa, la Beta, la Delta...- que, en mayor o menor medida, han suscitado preocupación y dudas sobre su capacidad de contagio y su respuesta a las vacunas comercializadas. La última de ellas fue descubierta el pasado martes y en solo tres días ha provocado un huracán que ha llevado a la Unión Europea a blindarse ante Sudáfrica, país donde fue detectada, y a un desplome de los mercados por el avance de las restricciones. ¿Pero hay motivos para la preocupación? ¿Qué se sabe sobre esta nueva variante? ¿Qué la diferencia de las anteriores? ¿Qué peligros puede causar?

Lo primero que los expertos subrayan es que, lamentablemente, de momento, se sabe muy poco. "No hay información sobre si la variante conduce a un cambio en la gravedad de la enfermedad o no", explica Sharon Peacock, profesora de salud pública y microbiología de la Universidad de Cambridge.

Los escasos datos que se conocen proceden de un informe que este miércoles publicó el Ministerio de Salud de Sudáfrica, con el apoyo de un grupo de científicos. Entre las pruebas que trasladaron está el número de mutaciones que contiene esta nueva variante, reconocida como B.1.1.529. "Tiene una constelación de mutaciones muy inusual y un perfil de mutación diferente de las variantes conocidas de interés", puntualiza la experta, también directora del COG-UK Genomics UK Consortium.

En concreto, el genoma de la variante tiene alrededor de 50 mutaciones, pero más de 30 de ellas se encuentran en la proteína de pico, "la responsable de la unión de los anticuerpos creados por la vacunación", explica por su parte Mercedes Jiménez Sarmiento, investigadora CSIC, que coincide en que, "de momento, es una variante en estudio y preocupante por el número de mutaciones" y, sobre todo, porque todavía se desconoce cómo afectará su composición a la gravedad de la enfermedad y a la evasión inmunológica. 

El desconocimiento, por tanto, no excluye la preocupación, como demuestra el coordinador del CSIC Iñaki Comas, que subraya el peligro que este número de mutaciones puede conllevar: "Creemos que algunas podrían estar asociadas a mayor transmisibilidad y otras a una reducción de la eficacia de los anticuerpos". No obstante, al no tener evidencia de cómo interactúan juntas, "no podemos saber si esto es realmente así o no".

QUÉ HACER

Para Peacock, habría dos formas de afrontar esta variante con la información disponible: esperar a que haya más evidencia científica o actuar ahora y dar marcha atrás si más tarde se revela que las medidas aplicadas no son necesarias. "Creo que es mejor esforzarse, ir pronto y rápido y pedir perdón si nos equivocamos que adoptar la visión académica de que debemos esperar a llegar a un punto de inflexión en la evidencia antes de tomar medidas", ahonda. 

"La rápida propagación en Sudáfrica podría deberse a eventos de súper propagación u otros factores, pero hay suficientes señales de alerta para asumir lo peor en lugar de esperar lo mejor y adoptar un enfoque de precaución", añade.

Hay suficientes señales de alerta para asumir lo peor en lugar de esperar lo mejor

Sharon Peacock

Así lo está haciendo la mayoría de países europeos, que están cancelando sus vuelos con el país sudafricano para limitar la propagación global de la variante. Para Francois Balloux, profesor de biología de sistemas computacionales de la UCL, "si la B.1.1.529 fuera más transmisible que la Delta, es muy poco probable que esta estrategia tenga éxito a largo plazo pero podría permitir ganar algo de tiempo para aumentar aún más las tasas de vacunación y desplegar medicamentos prometedores que actualmente están en proceso".

"El mayor riesgo sería que sea mejor para (re) infectar a personas inmunizadas, así como más transmisible y virulenta", añade este experto. "La variante parece estar propagándose rápidamente en Sudáfrica, pero hasta ahora no podemos evaluar si esto puede deberse a una tasa más alta de infección de personas que han sido inmunizadas o puede deberse a una mayor transmisibilidad intrínseca", añade.


/ EFE/EPA/CHRISTIAN BRUNA

IMPORTANCIA DE LA VACUNA

En este sentido, sale a relucir la importancia de la vacunación, primero para frenar las consecuencias más graves de la posible proliferación de esta (u otras) variante pero, sobre todo, para evitar que se puedan originar más cepas de este tipo. "Solo alrededor del 11% de la población africana ha recibido siquiera una dosis de la vacuna contra el covid", recuerda Michael Head, investigador principal en salud global de la Universidad de Southampton. "Con una gran cantidad de personas susceptible al contagio es muy posible que un brote abrume los servicios de salud en entornos de bajos ingresos y uno de los resultados de eso puede ser nuevas variantes de preocupación", explica.

“Esta es una de las consecuencias de la inequidad en el lanzamiento de vacunas y de por qué el reparto de vacunas excedentes por parte de los países más ricos inevitablemente repercutirá en todos nosotros en algún momento", asegura el experto, que recuerda que "un lanzamiento global de vacunas más justo beneficia a todos". "Necesitamos que los responsables de la toma de decisiones del G20 vayan más allá de las promesas vagas y cumplan sus compromisos de compartir dosis", asevera.

En la misma línea ahonda Young, que no tiene dudas de que "se seguirán generando variantes siempre que se permita que el virus se propague, especialmente en países como Sudáfrica, donde las tasas de vacunación son bajas". Esto, a su juicio, "enfatiza la necesidad de controlar la pandemia a nivel global y local y que es de todos nuestros intereses apoyar el despliegue de vacunas en todo el mundo".

IMNUNIDAD

Aunque uno de los mayores focos de preocupación ahora es cómo puede reaccionar esta variante ante la inmunización dada por las vacunas. "Basándonos en su composición genética, podemos predecir con seguridad que B.1.1.529 puede eludir en parte la inmunización proporcionada por la vacunación y la infección previa", asegura Francois Balloux, que matiza sin embargo que "cualquier predicción sobre su transmisibilidad y virulencia parece prematura". 

Es muy poco probable que los cierres tengan éxito a largo plazo

Francois Balloux

"Es muy poco probable que la B.1.1.529 escape por completo a la inmunización proporcionada por la vacunación y la infección previa", matiza. Por eso, el objetivo ahora "debería ser aumentar aún más las tasas de vacunación, incluida la administración de una tercera dosis para las personas con mayor riesgo". "Con altas tasas de vacunación y medicamentos prometedores en el horizonte, una posible ola B.1.1.529 debería ser mucho menos dolorosa para que las Alpha y Delta", concluye.

En ello coincide Fernando González Candelas, catedrático de Genética y codirector del consorcio SeqCovid-Spain, que lo resume así: "No parece que este virus tenga la capacidad de eludir simultáneamente a todos los anticuerpos que se producen cuando una persona es vacunada. Disminución sí, pero no como para que tengamos que pensar que va a ver un aumento de la incidencia grave en personas infectadas con esta variante a pesar de estar vacunadas, lo cual no quiere decir que no se tenga que estar vigilando para, si se produce eso, tomar las medidas de control, de revacunación o de nueva formulación vacunal necesarias para corregir esa desviación indeseable".

FUENTES

Mercedes Jiménez Sarmiento, investigadora CSIC, en declaraciones a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA

Iñaki Comas, coordinador del CSIC, en SINC

Fernando González Candelas, catedrático de Genética y codirector del consorcio SeqCovid-Spain, en SINC

Michael Head, investigador principal en salud global de la Universidad de Southampton, en el Science Media Center

Lawrence Young, virólogo y profesor de oncología molecular en la Universidad de Warwick, en el Science Media Center

Sharon Peacock, directora del COG-UK Genomics UK Consortium y profesora de salud pública y microbiología de la Universidad de Cambridge, en el Science Media Center

Francois Balloux, profesor de biología de sistemas computacionales y director del Instituto de Genética de la UCL, en el Science Media Center

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