APORTACIONES A LA CAJA

El fracaso electoral del PSOE andaluz obliga a hacer caja en sus casas del pueblo

El partido se dirige por carta a sus agrupaciones para pedirle un porcentaje de sus ahorros acumulados para tapar el agujero en las cuentas regionales

“Esto deja claro que nosotros no tenemos vías de financiación ilegal, no como otros”, replican desde la dirección del partido días después del mazazo de la sentencia de los ERE

El secretario general del PSOE-A, Juan Espadas, comparece en rueda de prensa en la sede del PSOE-A, a 6 de julio de 2022 en Sevilla.

El secretario general del PSOE-A, Juan Espadas, comparece en rueda de prensa en la sede del PSOE-A, a 6 de julio de 2022 en Sevilla. / Joaquin Corchero

El PSOE andaluz atraviesa horas bajas, también en lo económico. Una misiva desvelada por Hacer PSOE, un grupo crítico que concurrió a las pasadas primarias, deja patente que la situación es tan delicada que el partido se ve obligado a pedir un porcentaje de los ahorros a todas las agrupaciones locales y de distrito.

La carta, desvelada en primer lugar por ‘Economía Digital’ y firmada por el secretario de Administración del PSOE de Andalucía, Juan Tomás de Aragón, es del pasado 28 de julio y se dirige a los secretarios generales para “fijar un marco de colaboración” con la ejecutiva regional y establecer “unos criterios de aportación”. Sobre el saldo acumulado al final del año 2021, la dirección andaluza pide un porcentaje. En concreto, un 15% del saldo a quien tenga 10.000 euros o más; un 10% entre 7.500 y 10.000 euros; un 7,5% entre 5.000 y 7.500 euros y quedan exentas de aportar dinero a las arcas regionales, las agrupaciones con menos de 5.000 euros de ahorro, salvo aquellas, especifica la misiva, que vayan a recibir algún tipo de porcentaje de los grupos municipales en los ayuntamientos.

El PSOE andaluz advierte de que tiene el saldo de las agrupaciones y aporta la cuenta bancaria donde debe transferir el dinero cada municipio. La misiva deja al descubierto que el partido está pasando un mal momento. El fracaso en las últimas elecciones autonómicas, donde los socialistas se hundieron de su suelo y bajaron a 30 escaños, ha supuesto un tijeretazo importante en la aportación de fondos públicos, una de las principales vías de financiación para los partidos.

'Tijeretazo' en el Parlamento

El Boletín Oficial del Parlamento de Andalucía (BOPA) publicó el pasado 27 de julio, un día antes de que desde San Vicente, sede del PSOE andaluz, se remitiera esta misiva, las cantidades repartidas en forma de anticipo a cada grupo con representación en la Cámara andaluza en concepto de anticipo para gastos de funcionamiento. Al PSOE le corresponden 450.000 euros (15.000 por diputados) que deberán deducirse del montante total adjudicado por el Parlamento en función de su representación, un total de 2,9 millones de euros anuales. Son 300.000 menos de los que venía percibiendo en función de su financiación anterior. El PP recibirá el doble, 5,4 millones de euros al año.

Desde el PSOE andaluz aseguran que acudir a las agrupaciones locales a pedir dinero “entra dentro de la más estricta normalidad”. “El PSOE se financia de forma multidireccional. De arriba abajo y de abajo a arriba”, aseguran desde el equipo de Juan Espadas. Explican que en otras ocasiones es la regional quien financia “mediante convenios cuando lo necesitan” a las agrupaciones locales. Este año la necesidad es de la caja autonómica. Las primarias, el congreso y la campaña electoral por las elecciones son acontecimientos internos que han multiplicado los gastos. En paralelo, los malos resultados electorales hacen que mengüen los ingresos.

El partido se financia por las cuotas de militantes y las subvenciones del grupo parlamentario como principales vías de ingresos, junto a las aportaciones de los cargos públicos. Las cuentas no son públicas, pero sí que se exponen en el Comité Director, el máximo órgano entre congresos, cada año tras hacer balance presupuestario y antes de aprobar las cuentas del siguiente ejercicio.

La carta pidiendo las aportaciones a las agrupaciones fue difundida en redes por un grupo crítico con la dirección regional, pero en el PSOE andaluz aseguran que "ninguna agrupación se ha quejado ni ha elevado ninguna objeción" al equipo del secretario general, Juan Espadas. Según ha pulsado este periódico sí que hay desconcierto porque se eche mano de los recursos locales justo cuando a la vuelta de la esquina vienen unas municipales, mayo de 2023, en las que el partido tiene que remontar los malos resultados de las autonómicas.

Los socialistas saben que si el PP repite sus resultados en Andalucía del pasado 19-J muchas de sus alcaldías y diputaciones están en peligro. El PSOE tiene la alcaldía de cuatro capitales (Sevilla, Granada, Huelva, Jaén) y cinco Diputaciones (Sevilla, Cádiz, Huelva, Jaén y Córdoba). Si pierde su red municipal en 2023 caería en el vacío absoluto tras años de poder en Andalucía. La ejecutiva federal y la andaluza lo saben, por eso, apenas días después de las autonómicas, marcaron como prioridad las locales.

"Nuestra financiación es legal"

“Aunque no lo preguntáis, a diferencia de otros, el PSOE siempre se financia de forma ilegal”. El comentario desde el equipo de Espadas deja entrever el otro gran mazazo recibido por el partido en los últimos días, la confirmación del Supremo de la sentencia de los ERE. Efectivamente, los socialistas insisten en que a diferencia de

la trama Gürtel,

con tres condenas al PP por lucrarse de la trama de corrupción, nadie ha juzgado ni condenado al PSOE por financiarse con la trama de los ERE.

Hay otras 140 piezas procesales abiertas, de sendos expedientes de regulación de empleo financiados con dinero público, y la condena de la Audiencia de Sevilla ratificada por el Supremo juzga el procedimiento establecido para repartir 680 millones de euros, confirmando que no cumplía los controles y era ilegal y con penas de prevaricación y malversación para una veintena de exaltos cargos, incluidos los expresidentes. De ese dinero, el fraude asciende a 135 millones, repartidos entre intrusos y pólizas fantasmas. Aunque no se acreditó financiación ilegal, la sentencia sí habla de un sistema que alentó las redes clientelares del PSOE y la oposición siempre ha denunciado que el partido acudía dopado a las elecciones andaluzas, con miles de prejubilados (más de 6.000) bajo nómina socialista con fondos públicos de 2001 a 2010. Una década después la situación, electoral y económica, es muy distinta.

TEMAS