Cumbre de la OTAN

Sánchez busca escenificar con Biden el relanzamiento de la relación con EEUU

El presidente logra este martes la foto que tanto persiguió con el dirigente demócrata un año después del fiasco de su cita en Bruselas

Jill Biden y la Reina Letizia.

Jill Biden y la Reina Letizia. / REUTERS

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Ocurrió hace poco más de un año. El 14 de junio de 2021, en Bruselas, en la cumbre de la OTAN. Pedro Sánchez y Joe Biden, que había estrenado el cargo de presidente de Estados Unidos hacía medio año, charlaron por primera vez, pero apenas a lo largo de un recorrido por un pasillo durante menos de medio minuto. Un mero saludo protocolario. La Moncloa había levantado la expectación días antes, anticipó que conversarían unos minutos. Pero no fue así, aunque posteriormente el Gobierno explicó que habían departido antes de que las cámaras los captasen juntos. Aquel fiasco (del que no obstante salió la decisión de que la siguiente cumbre se celebraría en Madrid, en 2022) marcó al jefe del Ejecutivo: desde su equipo se había alimentado una bola de nieve que nadie supo detener a tiempo. El contratiempo, como relatarían después desde su entorno, no hizo más que sumar puntos a favor de la destitución de su director de Gabinete, Iván Redondo. Y el cese llegó, apenas un mes más tarde, acompañado de la promoción, a ese mismo puesto, de un veterano 'fontanero' socialista, Óscar López.

Desde entonces, la Moncloa ha intentado gestionar con bastante más cautela las relaciones entre Sánchez y Biden. Finalmente, ambos se verán, ya sí en una reunión bilateral, a solas y en el palacio presidencial, este martes. A las 16 horas, antes de la inauguración de una cumbre de la OTAN que el Gobierno está cuidando con mimo para que responda a la expectativa de “histórica”. Pero el Gobierno dejó que fuera la Casa Blanca quien adelantara la noticia, quien avanzara que el dirigente demócrata se vería en Madrid con Sánchez y con el Rey, por separado. Y quien recalcara que con ambas entrevistas se pretende reafirmar la "fuerte relación bilateral" entre los dos países. La Moncloa simplemente se encargó de ofrecer posteriormente el 'timing' y de resaltar la "máxima importancia" que confiere a la reunión de los dos líderes, porque EEUU es un "socio estratégico clave". No quería errar.

En el círculo del presidente insisten en que el objetivo no es programar una visita de devolución, aunque sí "habrá contenido". El objetivo es "reforzar" una buena interlocución en un momento clave

La foto tan perseguida con Biden, que servirá para escenificar la cordialidad y los lazos intensos entre las dos administraciones, servirá a Sánchez de pórtico de la cumbre de la OTAN de Madrid que se abrirá oficialmente el miércoles 29 y que tendrá su primera foto de familia horas antes, en la cena de gala ofrecida por los Reyes a los 30 jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza y a sus cónyuges. Esa imagen será, de suyo, muy poderosa. Los dos mandatarios han coincidido posteriormente en foros multilaterales —en el G-20 del pasado octubre en Roma, en el Consejo Europeo del pasado marzo, en Bruselas—, han conversado por teléfono (la última vez, hace una semana), pero nunca habían despachado juntos y a solas. La de este martes será, como subraya la Moncloa, la primera visita oficial de Biden a España. Una reunión bilateral que discurre al margen de la cumbre de la Alianza, que tiene entidad por sí misma. Biden será el décimo presidente de EEUU que pise nuestro país: el primero, en 1959, fue Dwight D. Eisenhower, y el último, en 2016, fue Barack Obama.

La cita, indican en el Ejecutivo, corona los "numerosos contactos" de los dos presidentes y de los dos gobiernos en este último año y medio, desde que el demócrata relevó a Donald Trump. La colaboración se afianzó con la salida de Afganistán, en la que España ejerció de 'hub' europeo de recepción y atención de los refugiados, y se ha robustecido tras la invasión rusa. De hecho, Biden trasladó a Sánchez, en la conversación telefónica que ambos mantuvieron la semana pasada, su "agradecimiento por la estrecha cooperación de España" en respuesta a la guerra en Ucrania, "incluida su provisión de seguridad y asistencia humanitaria a Ucrania y el apoyo a las fuertes sanciones" contra Moscú. Así que el objetivo del encuentro de este martes es "reforzar, actualizar, renovar la relación estratégica de España y EEUU", apuntan en la Moncloa.

Queda en el aire si habrá visita de vuelta de Sánchez a la Casa Blanca, hipótesis en la que aún no quiere entrar el equipo del jefe del Ejecutivo: "Cada día tiene su afán". En marzo de 2020, y por la pandemia, se canceló el viaje de Estado programado de los Reyes a Washington. En la Moncloa subrayan que el objetivo no es tanto programar una devolución de visita, aunque sí garantizan que "habrá contenido", decisiones, más allá de palabras.

En el equipo del líder enfatizan que la relación entre los dos países es "estrecha, intensa y continua a todos los niveles", y el hecho de que Biden haya fijado una bilateral con él —en su viaje a Europa solo lo ha hecho con el canciller alemán, Olaf Scholz, en el marco del G-7— es "una manera de recalcar la importancia de la relación". Así que se trata de "reforzar" una interlocución "muy intensa con EEUU en un mundo tan cambiante", en plena guerra con Rusia. El planeta afronta lo que el líder de la OTAN, el noruego Jens Stoltenberg, llama "pivotal moment for our security", recuerdan en la Moncloa.

Visita también a Ifema

El Air Force One de Biden aterrizará en la base aérea de Torrejón de Ardoz hacia las 15.30 horas procedente de Alemania, tras concluir la reunión del G-7. El presidente será recibido por Felipe VI. Después, la comitiva se dirigirá hacia la Moncloa, para la entrevista con Sánchez, cuya duración se estima de una hora, y a la que seguirá una declaración institucional conjunta (sin preguntas). El mandatario estadounidense marchará a continuación hacia el Palacio Real, para su audiencia con el Monarca, previa a la cena de gala en la que estará acompañado de su esposa, Jill, que aterrizó el domingo por la noche en Torrejón. Ella misma se vio este lunes con la reina Letizia y también mantuvo un encuentro en la Moncloa con Begoña Gómez, la mujer del líder socialista. Encuentro, precisan fuentes gubernamentales, requerido por la primera dama americana.

El jefe del Ejecutivo también recibe este martes en la Moncloa a los 'premiers' de Australia, Nueva Zelanda e Islandia y visitará Ifema con Stoltenberg

La entrevista con Biden será el plato fuerte para Sánchez de la jornada previa al arranque oficial de la cumbre. Pero tiene la agenda cargada desde primera hora. Porque recibe en la Moncloa a las 9.00, las 10.30 y las 18.00 a los primeros ministros de Australia, Anthony Albanese; Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, e Islandia, Katrín Jakobsdóttir. Además, visita a las 12 horas las instalaciones de Ifema, que acogerán la reunión de la Alianza, junto a Stoltenberg, con quien almorzará en el palacio presidencial a continuación.

El día se cierra con la cena de gala en el Palacio Real ofrecida por los Reyes a los jefes de Estado y de Gobierno de los 30 países aliados y los presidentes del Consejo y de la Comisión Europea, Charles Michel y Ursula von der Leyen, más los mandatarios de Suecia y Finlandia —países candidatos a la adhesión, si Turquía levanta su veto—, y del AP4 (Australia, Corea del Sur, Japón y Nueva Zelanda), y sus respectivos acompañantes. Horas después, se abrirá la cumbre que pondrá a Madrid en el centro de Occidente y a Sánchez como anfitrión de un encuentro clave. Rusia, China, la integración de Suecia y Finlandia o la atención a la vecindad sur definirán una reunión llamada a marcar un hito en la historia de la Alianza.

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