Comunicado

El rey Juan Carlos I estará este jueves en Sanxenxo y el lunes verá a Felipe VI

La negociación para organizar la primera visita ha sido ardua por el anuncio precipitado del emérito de que asistiría a una competición náutica en Sanxenxo

El rey emérito Don Juan Carlos y el regatista Pedro Campos Calvo-Sotelo, a bordo del Bribón, durante la regata Almirante Rodríguez-Toubes que se celebra en aguas de la Ría de Pontevedra y está organizada por el Real Club Nautico de Sanxenxo.-EFE/Salvador Sas

El rey emérito Don Juan Carlos y el regatista Pedro Campos Calvo-Sotelo, a bordo del Bribón, durante la regata Almirante Rodríguez-Toubes que se celebra en aguas de la Ría de Pontevedra y está organizada por el Real Club Nautico de Sanxenxo.-EFE/Salvador Sas

3
Se lee en minutos
Pilar Santos

Por fin la Zarzuela ha aclarado cómo será la primera visita del emérito a España. Juan Carlos I volverá este jueves y su intención, según ha anunciado esta noche la Casa del Rey, es estar hasta el domingo en Sanxenxo (Pontevedra), para asistir a una regata, y viajar el lunes a Madrid para reunirse con su hijo, Felipe VI; su esposa, la reina Sofía, y otros familiares. Solo estará unas horas en la capital, porque ese mismo día partirá de vuelta a Emiratos Árabes Unidos.

El comunicado oficial de la jefatura del Estado concreta que Juan Carlos I pidió el miércoles por la "tarde" a la Casa del Rey que anunciara su visita. El lunes emprenderá viaje de regreso a Abu Dabi, "donde ha fijado su residencia de forma permanente y estable", recuerda la Zarzuela.

En Pontevedra se alojará en una casa propiedad de su amigo Pedro Campos, empresario y presidente del club náutico que organiza la competición

El emérito no pisa el país del que fue jefe de Estado durante casi 40 años desde el 3 de agosto de 2020. Aquel día se supo que se iba a vivir al extranjero para poner distancia física con su hijo, Felipe VI, y que las numerosas informaciones sobre su fortuna oculta no le dañaran.

Negociación complicada

La organización del viaje ha sido ardua. Se ha hecho a tres bandas: el Gobierno, la Zarzuela y los representantes de Juan Carlos I (su abogado, Javier Sánchez-Junco, y el exdirector del CNI Félix Sanz Roldán). Uno de los escollos más importantes ha sido negociar cómo se escenificaría el reencuentro entre padre e hijo.

Ni el Ejecutivo ni la Casa del Rey, según ha podido saber El Periódico, diario perteneciente al grupo Prensa Ibérica al igual que este medio, veían apropiado que la primera fotografía de su vuelta fuera en una regata, aunque eso será lo que ocurra finalmente. La expectación en Sanxenxo es alta. Numerosos medios de comunicación han trasladado equipos al municipio gallego para obtener la primera imagen del regreso del emérito. Juan Carlos I se alojará en una casa propiedad de su amigo Pedro Campos, empresario y presidente del Club Náutico. No dormirá en el Palacio de la Zarzuela ningún día, porque, según dijo ya en una carta que le mandó a su hijo en marzo, en sus visitas elegirá residencias "en ámbitos de carácter privado".

La reina Sofía, que se encuentra en Miami en un viaje privado donde asistirá a la llegada al puerto del buque 'Juan Sebastián de Elcano', volverá el domingo y podrá reencontrarse con su marido en un almuerzo familiar el lunes.

El viaje del fin de semana

Las desavenencias entre los reyes para organizar este viaje empezaron a notarse el domingo. Felipe VI viajó a Abu Dabi ese día para dar el pésame a la familia real por la muerte del jeque Jalifa bin Zayed al Nahyan, pero no fue a visitar a Juan Carlos I. Horas después, el emérito hizo saber a algunos amigos suyos, entre otros el periodista Fernando Ónega, que tenía previsto viajar a España esta semana para acudir, el "sábado", a la regata del Real Club Náutico de Sanxenxo (que empieza el viernes). La noticia sorprendió, porque la Casa del Rey había especificado hace unos días que anunciaría de manera oficial el primer desplazamiento de Juan Carlos I a España.

Archivo de la fiscalía

El monarca regresa a su país después de ver cómo, en marzo, la fiscalía cerraba las investigaciones hechas por el cobro de 65 millones de euros por la construcción del AVE a La Meca, el uso de tarjetas opacas y el fondo en el paraíso fiscal de Jersey. El archivo se basó en la falta de indicios de criminalidad, la inviolabilidad de la que goza el jefe del Estado por la Constitución, la prescripción de los delitos y las dos regularizaciones fiscales que hizo.

Noticias relacionadas