INVESTIGACIÓN

El banquero que contrató al amigo libanés de Juan Carlos I: "Estuve con El Assir y el rey muchas veces"

  • El exministro luso Manuel Dias Loureiro defendió la relevancia internacional del amigo del emérito, cuyas actividades provocaron un agujero de 35 millones al Banco Portugués de Negocios (BPN)

Última aparición pública de Juan Carlos I, en un partido de tenis entre Rafa Nadal y Andy Murray en Abud Dabi el pasado 17 de diciembre.

Última aparición pública de Juan Carlos I, en un partido de tenis entre Rafa Nadal y Andy Murray en Abud Dabi el pasado 17 de diciembre. / EFE/ALI HAIDER

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"Conocí al señor El Assir a propósito de un servicio que necesitábamos en Marruecos [...] y poco tiempo después, a través de él, conocí al presidente de Estados Unidos Bill Clinton [...]. Estuve con el presidente y El Assir al menos, que yo recuerde, tres veces más, en Barcelona y Londres. Estuve con el señor El Assir y el rey de España, hace ya tres o cuatro años, no sé cuántas veces, 10, 15 veces, no sé… muchas veces, en las que invitaba a la familia, al rey de España, etc". De esta forma defendió el 5 de mayo de 2009 en el Parlamento portugués el exministro de este país Manuel Dias Loureiro, quien fuera administrador de la Sociedad Lusa de Negocios (SLN), -propietaria del Banco Portugués de Negocios (BPN)-, su decisión de contratar como intermediario al comerciante de armas amigo de Juan Carlos I, a quien llegó a definir como una persona relevante a nivel internacional.

En España, Ana Catarina Varandas de Loureiro, la hija de Dias Loureiro, que no fue imputado en el caso del BPN, sí permanece investigada en la Audiencia Nacional en el denominado caso Morodo, sobre el exembajador español en Venezuela. Esta mujer está casada con el hijo del exrepresentante diplomático español en Caracas, Alejo Morodo.

El Banco Portugués de Negocios, que tuvo que ser nacionalizado tras sufrir una bancarrota, habría perdido de la mano de Abdul Rahman El Assir al menos 52 millones de dólares (más de 35 millones de euros de la época). De ellos, 32 millones de dólares se asignaron a la compra de la empresa tecnológica Biometrics Imaginering, de la que el hispanolibanés era accionista. Los otros 21 millones de dólares se malograron en dos préstamos concedidos a una de las sociedades del amigo de Juan Carlos I. No obstante, en la comisión de investigación uno de los diputados llegó a asegurar que solo en la operación de Biometrics -una firma de Puerto Rico-, la entidad financiera lusa podría haber perdido los 53 millones de euros que invirtieron con sus filiales de las Islas Caimán. Una parte de los intereses habrían sido abonados desde una empresa polaca de material bélico llamada Bumar Ltd.

Intermediario en Marruecos

Sin embargo, en la operación de Marruecos, que consistía en la venta de la firma Redal a la empresa francesa Videndi, El Assir habría realizado una labor positiva para el banco. Según Dias Loureiro este comerciante de armas habría intermediado en el proceso de venta, que se habría alargado durante meses con reuniones en Madrid, en Lisboa y en Rabat.

"El negocio marroquí requería, para una eventual venta, autorización del Gobierno marroquí. Y tras llegar a un acuerdo con el comprador, aún faltaba el del Gobierno marroquí, de la autoridad marroquí, para que se pudiera llevar a cabo [...]. En ese momento no teníamos contacto con las autoridades marroquíes, era muy difícil, y el señor El Assir tenía un contrato con la Sociedad Lusa de Negocios para prestar servicios en todo este negocio. Y participó en muchas reuniones", especificó el exbanquero, quien fue ministro de Asuntos Parlamentarios (1987-1991) y de la Administración (1991-1995) con el político de centroderecha Aníbal Cavaco Silva como primer ministro.

La venta de la firma Redal, siempre según la versión que dio Dias Loureiro en el Parlamento portugués, había sido un encargo del presidente del consejo de administración de la Sociedad Lusa de Negocios, José Oliveira y Costa, propietaria del Banco Portugués de Negocios, que tuvo que ser nacionalizado tras sufrir la bancarrota. Y El Assir apareció en la operación después de que el vicepresidente de una filial de la española Dragados informara a Dias Loureiro de que este comerciante de armas tenía contactos muy relevantes en Marruecos.

Una versión diferente

Por su parte, el presidente del grupo bancario José Oliveira y Costa dio una versión muy diferente de las actividades de El Assir. En su comparecencia ante el Parlamento portugués aseguró el 26 de mayo de 2009 que la operación de Biometrics en Puerto Rico la hizo "coaccionado por las circunstancias". Según ese testimonio, relatado en las conclusiones de la comisión parlamentaria portuguesa, el comerciante de armas hispanolibanés habría amenazado con retirar su apoyo a la operación de Marruecos si la compra de Biometrics no seguía adelante.

"Me llamó Dias Loureiro para decirme que El Assir había adoptado una posición radical: o la compra de Biometrics seguía adelante o se desvinculaba del apoyo que estaba dando al Grupo para vender Redal", defendió el entonces presidente del grupo bancario, que continuó: "Dias Loureiro me sugirió que fuera a Cascais para hablar con él, y eso hice. Después de muchas discusiones, la posición de El Assir no cambió". En sentido contrario, Dias Loureiro negó con vehemencia este supuesto "chantaje", tal y como se define en la comisión parlamentaria.

Los diputados portugueses también lograron conocer el porcentaje inicial de la empresa Biometrics Imaginering; los socios eran El Assir (30% del capital), el exjefe de campaña del expresidente de Estados Unidos Donald Trump Paul Manafort (entre el 12 y el 15%) y el puertorriqueño Héctor Hoyos (el resto del capital).

Un "asalto" al banco

Los nombres de dos de estas tres personas aparecen en las grabaciones y en las anotaciones de las agendas del comisario Villarejo. En los audios, cuyo contenido emitió Público, Adrián de la Joya, cuñado de El Assir, llegó a vanagloriarse de "estafar" al banco, en alusión al BPN portugués: "Cuando asaltas un banco, como lo hemos asaltado entre Paul [Manafort], Héctor [Hoyos] y yo", dice el polémico empresario, también procesado en el caso Lezo.

"Ese golpe funcionó, al presidente del banco [José Oliveira y Costa] le costó la cárcel y nosotros todos nos fuimos de rositas. El ministro [Manuel Dias Loureiro] se fue a tomar por culo, saltó en globo. Todo el mundo saltó; y Héctor, Paul y yo nos fuimos de rositas con la pasta", reconoce De la Joya, ante las risas de Villarejo.

En el mismo sentido, los diarios manuscritos del comisario muestran los nuevos planes que habían diseñado en 2016 y 2017 el mencionado Adrián de la Joya, Héctor Hoyos y Paul Manafort, quienes con la participación de Villarejo pretendían llevar a cabo negocios en Puerto Rico, China y Ucrania. Precisamente, el exasesor de Donald Trump fue detenido en 2017 en Estados Unidos en el marco del conocido como Rusia Gate, por llevar a cabo negocios ilegales con Ucrania y Moscú.

En el informe de la Fiscalía de Estados Unidos sobre este caso judicial se da cuenta de al menos un viaje de Manafort a Madrid, que también aparece reflejado en una agenda de Villarejo. El comisario apunta el 30 de octubre de 2017 que De la Joya le había llamado para decirle que estaba "preocupado" tras conocer que su socio norteamericano había sido arrestado. Antes de dejar el cargo, Trump indultó a su exjefe de campaña.

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