BANCOS CENTRALES

Subidas de tipos: El BCE no puede (ni debe) permitirse seguir los pasos de la Fed

  • “El viaje del que habló Lagarde podría ser mucho más corto de lo que el BCE piensa”

  • La Reserva Federal y el Banco de Inglaterra pisan el acelerador

La presidenta del BCE, Christine Lagarde.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde. / Daniel Roland/Pool via REUTERS

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Luis Suárez / Estrategias de Inversión

La semana pasada, el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) adelantó que en sus próximas reuniones de julio y septiembre subirá los tipos de interés. Sin embargo, los expertos creen que es prematuro hablar de un ciclo se subidas similar a los que ya han puesto en marcha la Fed estadounidense o el Banco de Inglaterra.

El BCE anunció la semana pasada que en su próxima reunión de julio acometerá una subida de los tipos de interés de 25 puntos básicos, que será seguida por otra en septiembre de la que todavía se desconoce el alcance. Ya sea de otros 25 puntos o superior, esta segunda subida supondrá el fin de la era de los tipos negativos en Europa, pero no está claro que la institución que preside Christine Lagarde pueda ir más allá.

La inflación, que alcanzó en mayo un nuevo máximo histórico del 8,1%, “sigue estando impulsada principalmente por la subida de los precios de la energía y las materias primas”, recuerda Carsten Brzeski, analista de ING. “Es muy poco lo que el BCE puede hacer actualmente para reducir la inflación impulsada por la oferta”, cree el experto, que apunta además a que “la repercusión del aumento de los precios de producción continuará, pero es muy probable que la inflación descienda significativamente en el transcurso de 2023”.

“Dado que las propias previsiones de crecimiento del BCE parecen actualmente muy optimistas, existe un alto riesgo de que se produzcan muchas menos subidas de tipos después de septiembre de lo que ha sugerido el BCE”, reflexiona Brzeski. “Está claro que el BCE quiere ir más allá de ‘solo’ acabar con las medidas no convencionales, pero no es seguro que lo consiga. El viaje del que habló Lagarde podría ser mucho más corto de lo que el BCE piensa”.

Además, el endurecimiento de la política monetaria tiene otros efectos colaterales, como ha demostrado la brusca subida de las primas de riesgos de los países de la denominada periferia, como Italia y España. De hecho, menos de una semana después de su reunión de junio, el Consejo de Gobierno del BCE se vio obligado a otra reunión urgente no programada en la que prometió un esquema para evitar la fragmentación de la eurozona. Una de las primeras medidas será adoptar una mayor flexibilidad en las reinversiones de los bonos comprados bajo el programa de la pandemia (PEPP).

La Fed y el Banco de Inglaterra aceleran las subidas de tipos

Donde parece que no hay tregua de momento en el endurecimiento de la política monetaria es en EEUU y Reino Unido. El último movimiento se produjo ayer jueves, cuando el Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra decidió elevar en 25 puntos básicos el tipo de interés de referencia para sus operaciones, que pasará a situarse en el 1,25%. Es la quinta subida consecutiva en el precio del dinero, que se sitúa ya en su nivel más alto desde 2009.

Solo un día antes, el FOMC decidió una subida de 75 puntos básicos en los tipos de interés de referencia, que se quedan en un rango de entre el 1,5% y el 1,75%, el más alto desde justo antes de que comenzara la pandemia de Covid en marzo de 2020. Es además la mayor subida realizada por la institución desde 1994.

La Fed también reiteró que reducirá su balance en 47.500 millones de dólares al mes -una medida que entró en vigor el 1 de junio-, aumentando el ritmo hasta los 95.000 millones de dólares mensuales a partir de septiembre.

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