CUMBRE DE MADRID 2022

Claves para entender la cumbre de la OTAN: del 'bromance' Johnson-Macron a Ceuta y Melilla

La aspiración de España de que la OTAN se ocupe también del flanco sur, la insistencia de Estados Unidos en incrementar el número de tropas o el fortalecimiento del eje franco-británico en materia de defensa marcarán un evento llamado a definir la geopolítica de la próxima década.

Boris Johnson y Emmanuel Macron se abrazan durante la reunión del G7 en Alemania.

Boris Johnson y Emmanuel Macron se abrazan durante la reunión del G7 en Alemania. / BENOIT TESSIER/REUTERS

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La OTAN llega a la Cumbre de Madrid con un sentimiento compartido entre sus miembros de que ésta puede marcar la geopolítica de la próxima década. La invasión de Ucrania por parte de Rusia ha intensificado las demandas de Estados Unidos de reforzar el flanco este, pero cada país tiene sus propias expectativas acerca de la dimensión y el rumbo que debe tomar la organización. España espera ampliar la cobertura por el sur para hacer frente a los desafíos procedentes del Sahel, Francia y Reino Unido han fortalecido el eje franco-británico, Suecia y Finlandia esperan que Turquía levante el veto para poder entrar en la organización y Ucrania, en plena guerra, seguirá expectante el resultado de una cumbre clave para el conflicto que se libra en su país.

España: proteger Ceuta y Melilla y aumentar el presupuesto en defensa

La reformulación del concepto estratégico de la OTAN en Madrid incluirá previsiblemente una de las principales demandas de España: que Ceuta y Melilla pasen a estar oficialmente bajo la protección de la organización. Hasta ahora, el artículo 5º del Tratado de Washington de 1949 restringía el compromiso de respuesta militar de los países miembros al ataque contra uno de ellos dentro del espacio euroatlántico, la parte asiática de Turquía y las islas situadas al norte del trópico de Cáncer, lo que incluye las Canarias.

Es decir, que, ciñéndose a la literalidad del texto, los integrantes de la OTAN no estarían obligados a responder a un ataque contra Ceuta y Melilla. A partir de esta cumbre, el llamado Concepto Estratégico de Madrid ampliará esa cobertura de defensa a “la soberanía e integridad territorial” de los países aliados. O, lo que es lo mismo, a “cada pulgada de su territorio”, en palabras del secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg.

Por su parte, se espera que España fije el calendario definitivo para alcanzar ese 2% del PIB que prometió que invertiría en defensa durante la Cumbre de Gales de 2014. El objetivo, en teoría, debería cumplirse en 2024, pero menos de la mitad de los países que integran la organización lo cumplen a día de hoy. La idea del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es la de llegar a ello en 2030, aunque puede dar una sorpresa y anticipar el compromiso.

Estados Unidos: refundar una OTAN mayor y más fuerte

El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, llega a la Cumbre de Madrid con la idea de refundar la OTAN y de consolidar su proceso de ampliación. Para ello, espera un mayor compromiso de los miembros aprobando el movimiento de tropas y material bélico al entorno fronterizo con Rusia como medida de disuasión, algo con lo que no todos los países están de acuerdo. 

Además, en cuanto a la expansión de la organización, Estados Unidos tiene claro que la prioridad de la OTAN debe ser el avance en el flanco este, lo que no concuerda con las pretensiones de España de ampliar la cobertura del sur (Ceuta y Melilla) en el concepto estratégico que resulte de la cumbre de Madrid. En este caso, las prioridades de Sánchez y Biden, a pesar de que no chocan entre sí, no están alineadas.

Reino Unido: compromiso a largo plazo con Ucrania

En medio de una fuerte crítica interna que casi le llevó al cese como primer ministro, Boris Johnson ha decidido refugiarse en la política exterior para intentar volver a brillar. Su relación con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha sido muy estrecha durante  todo el conflicto, y, en ese intento de reparar las relaciones internacionales, el premier británico ha aprovechado la reunión del G7 en Alemania para acercar posturas con Francia.

De ahí ha surgido, en palabras de Johnson, “le bromance” entre Macron y él, una expresión coloquial que se utiliza para hablar de una amistad muy estrecha. De esta forma, de Reino Unido se espera en esta cumbre que actúe una vez más como bisagra entre los intereses de Estados Unidos y los de Francia y el resto de países europeos.

Además, la premisa principal del primer ministro es conseguir un compromiso de larga duración con la causa ucraniana, de forma que los miembros de la OTAN no presionen a Ucrania para que firme un acuerdo desfavorable con Rusia cuanto antes a fin de acortar el conflicto y sus consecuencias para la economía global.

Francia: no al cheque militar en blanco

Recientemente reelegido como presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron llega a la cumbre acercando posturas con el Reino Unido tras las tensiones entre ambos países durante los últimos años por el Brexit, la inmigración en el Canal de la Mancha y la pesca.

El presidente francés es uno de los líderes que más firmemente han mostrado su compromiso con la causa ucraniana, pero discrepa con Estados Unidos en la forma de proceder de aquí en adelante. Mientras que la administración Biden pretende aumentar los 2.500 millones de euros anuales de fondos comunes con los que se financia la organización, Francia se niega a firmar un cheque en blanco sin conocer previamente el destino de ese dinero.

La cumbre llega, además, en un momento en el que Macron se dispone a medir su fuerza real dentro de la Asamblea Nacional tras perder la mayoría absoluta en las últimas elecciones, por lo que cualquier planteamiento en el G7 o en Madrid puede afectar a lo que ocurra dentro de la política francesa.

Alemania: Scholz busca su lugar

Olaf Scholz afronta su semana más importante en clave internacional desde que llegó al cargo. El canciller alemán se enfrenta a críticas en su país por no estar siendo capaz de mantener la posición de liderazgo alcanzada con Angela Merkel, pero la cumbre del G7 que se celebra estos días en Alemania y la posterior Cumbre de la OTAN en Madrid pueden dar un vuelco, o confirmar, su posición actual.

Scholz ha reconocido estos días las “enormes expectativas que hay puestas en su país”, pero por el momento no ha conseguido sacudirse del todo las acusaciones de quienes dicen que es demasiado ambiguo en el conflicto abierto entre Rusia y Ucrania. Por eso, y para demostrar su compromiso con el punto de vista occidental, las primeras armas pesadas alemanas han llegado ya a manos del ejército ucraniano y el propio canciller ha visitado recientemente a Zelenski en Kiev.

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