Cesta de la compra

Las cuentas de la reduflación: ¿cómo saber que nos están timando?

Ante la subida de costes muchas empresas alimentarias optan por reducir el tamaño de sus productos y mantener los precios

Las cuentas de la reduflación: ¿cómo saber que nos están timando?
5
Se lee en minutos

Estamos en un pequeño supermercado del sur de Madrid, una zona humilde, obrera. La conversación de esta mañana de viernes no difiere mucho de la de otros días. Todo el mundo se ha dado cuenta de que cada vez cuesta más llenar el carro de la compra. Un matrimonio muy mayor, ya jubilado, lo comenta entre ellos. El hombre le comenta a su mujer que la pasta cada vez está más cara y su mujer añade que lo peor no es eso, sino que los paquetes cada vez son más pequeños. Es la llamada 'reduflación' que, hablando claro, es que las marcas "disminuyan el contenido de su envase para poder mantener el precio tradicional", explica a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA Manuel Vivas, portavoz de la OCU. En resumen, dar menos producto por el mismo precio.

Que los productos se han encarecido lo han notado todos los ciudadanos en su ticket de la compra. Pero también las empresas alimentarias, que han visto como sus materias primas y las facturas de la luz o del gas cada vez cuestan más. Esta subida de precios la confirma el INE, que avanzó este jueves que el IPC interanual se situó en el 8,4% después de alcanzar en marzo su tasa más alta de la historia con el 9,8%.

Eso ha provocado que muchas marcas, para cubrir esos gastos, hayan subido el precio de sus productos. Pero otras, han optado por la 'reduflación'. Según la OCU, entre un 7% y un 10% de las marcas han optado de mantener el precio de sus productos a cambio de reducir la cantidad que llevan. Entre las marcas que lo han hecho, algunas tan conocidas como Gallo, Danone, Pescanova, Tulipán o Revilla.

Reduflación: marcas que mantienen los precios pero reducen las cantidades de producto

/ OCU

Por ejemplo, los lomos de merluza de Pescanova antes traían 400 gramos, ahora 360, todo al mismo precio. Por lo que según la OCU, en realidad, su precio ha subido un 3,2%. Lo mismo sucede con los yogures naturales de Danone, los espagueti de Gallo o la margarina tulipán. "Suele suceder con productos envasados con un precio muy redondo, como los embutidos, tipo el jamón o el queso, que vienen a un euro", advierte el portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios.

Y Vivas cita otros muchos ejemplos en los que el ojo no está entrenado para detectar si un envase es más pequeño. "En un litro de leche, por ejemplo, se nota. Pero en un envase de yogur es muy difícil apreciarlo, porque solo es un poquitín más pequeño, salvo que tengas el anterior al lado no lo detectas". En otros casos, más difíciles aún de detectar, las grandes empresas productoras de alimentos ni siquiera cambian el tamaño del envase, "solo reducen un poco la cantidad, entre un 5%y un 10% menos de producto", asegura Vivas que, como ejemplo, cita los envases de Margarina que, aunque mantienen el precio para el consumidor, tienen menos cantidad. La de tulipán, un 10% menos.

¿Es legal?

La OCU lo deja claro, la estrategia es "legal pero engañosa". Vivas lo explica: "Es legal porque si comparamos el producto de antes, que a lo mejor era de 80 gramos, ahora se indica que son 70. Pero es engañoso porque el consumidor no lo va advertir, porque ya está acostumbrado a un envase que es igual salvo por esa pequeña indicación". Es, según el portavoz, "una subida de precios encubierta".

Es una estrategia que ya se había utilizado en años anteriores pero que, este año "no lo han hecho una o dos empresas puntuales, sino que ha pasado con el 7% de los alimentos", dice el experto. Es algo preocupante para la asociación de consumidores ya que la 'reduflación' no es un fenómeno recogido por los datos que presenta el INE sobre el IPC. "Esta circunstancia podría indicar que el propio Ministerio de Consumo no hubiera advertido esta práctica al recoger precios. Pero esperemos que no sea el caso porque entonces estaríamos hablando de que la inflación actual sería mucho peor de lo que se refleja en las cifras", advierte.

Ambientador sometido a la 'reduflación'

/ Reddit

Una técnica para no perder clientes

La mayoría de las compañías alimenticias utilizan esta técnica para no trasladar la subida de costes al precio final de su producto porque saben que muchos de sus clientes dejarían de comprarlos. "Cuando el comprador advierte una subida de precio en el producto que consume tradicionalmente busca uno más barato, abandona la marca. La herramienta que ha encontrado la empresa de evitar esa fuga es reducir la cantidad de ese producto".

Es algo que los consumidores ya habían notado. Solo hay que echar un ojo a las redes sociales para darse cuenta. Son muchos los que han denunciado en Twitter la desaparición de rebanadas de pan de molde, los champús que tienen menos mililitros o los quesos envasados que pesan menos. Incluso, se han creado grupos en Reddit en los que se advierte de esta práctica y se aconseja a los compradores sobre como darse cuenta.

Sin embargo, pese a toda la indignación que se vierte en estas redes contras las marcas, el único remedio que le queda al consumidor es abrir más los ojos cuando va al mercado. "Debe fijarse siempre, pero ahora más que nunca, en el precio por 100 gramos, por litro, por kilo... Tiene que comparar los precios en función de la cantidad de producto, no el precio final. Que se fije", es el consejo de la OCU para que la cesta de la compra de los ciudadanos no mengue cada semana.

Noticias relacionadas