Guerra de Ucrania

Domingos sin coches, bajada del límite de velocidad y teletrabajo: las propuestas de la AIE para reducir la dependencia del petróleo ruso

La organización estima que se podría disminuir la demanda de crudo en 2,7 millones de barriles diarios, el equivalente a todos los automóviles de China

La AIE pide bajar el límite de velocidad, teletrabajar tres días y domingos sin coches para reducir la dependencia del petróleo ruso.

La AIE pide bajar el límite de velocidad, teletrabajar tres días y domingos sin coches para reducir la dependencia del petróleo ruso.

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Sara Ledo

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha publicado este viernes su nuevo recetario de diez medidas, esta vez para reducir la dependencia del petróleo de Rusia. Entre ellas, aboga por rebajar en 10 kilómetros-hora el límite de velocidad de los vehículos por autopista, teletrabajar tres días a la semana, siempre que sea posible, o domingos sin coches en las ciudades. “Sabemos que cada país es diferente políticamente y culturalmente, así que algunas medidas se pueden aplicar en algunos países y otras en otros”, ha explicado el director ejecutivo de la AIE, Fatith Birol, durante la presentación del plan este viernes. La organización estima que podrían reducir en 2,7 millones de barriles diarios la demanda del crudo ruso en cuatro meses, el equivalente a todos los automóviles que hay en China.

Hace unos días, la organización alertaba en su informe mensual de que se avecinaba "la mayor crisis de suministro en décadas" ya que se podrían perder unos 3 millones de barriles diarios de los alrededor de 8 millones de barriles diarios de suministro como consecuencia del desplome previsto de la oferta de crudo de Rusia tras las sanciones impuestas al país por la invasión de Ucrania. Y esto sucede, además, en pleno pico de la demanda, porque en el caso del crudo, a diferencia del gas cuyo consumo se produce principalmente en invierno, este se incrementa desde este mes de marzo hasta agosto.

En su informe de diez posibilidades con las que sustituir esta caída de suministro de Rusia, la AIE copia algunas de las medidas que ya se pusieron en marcha en 1973 durante la crisis del petróleo, como reducir la velocidad en las autopistas y autovías o fijar un día sin coches en las ciudades. Algunas, según Birol, como Bruselas, Edimburgo, Vancouver y algunas partes de Tokio ya han puesto en marcha medidas similares para promover la salud pública y los espacios comunitarios.

Pero también plantea nuevas fórmulas, tras la experiencia de la pandemia, como teletrabajar varios días a la semana para evitar los viajes en coche. En Europa el viaje promedio en automóvil es de alrededor de 15 kilómetros y a ello se suma, según la AIE, el impacto del aire acondicionado en los automóviles a medida que el clima se vuelve más cálido. “Trabajar desde casa hasta tres días por semana reduciría la demanda de petróleo y podría reducir el gasto en carburante entre 2 (1,8 euros) y 3 dólares (2,7 euros) al día”, asegura el informe.

Otra opción es abaratar el uso del transporte público –“quizás en algunos casos hacerlo gratuito”, ha apuntado Birol-- y apoyar los desplazamientos a pie y en bicicleta con medidas como la creación de velocidades muy bajas (30 kilómetro-hora) en el centro de las ciudades o más carriles bici y aceras peatonales. También restringir el uso de automóviles privados en las grandes ciudades (matriculas pares unos días a la semana e impares otros), como ya ocurre en ciudades como Madrid cuando los niveles de polución son muy altos, y fomentar el uso de coche compartido. “Los gobiernos pueden proporcionar incentivos adicionales con la designación de carriles de tráfico específicos, estacionamiento exclusivos o reducir los peajes de las carreteras con una mayor ocupación de los vehículos”, añade el informe.

Por otra parte, propone optimizar la logística y fomentar una conducción “más eficiente” para el transporte de mercancías por carretera. Entre las opciones plantea medidas como un mejor mantenimiento (controles regulares de presión de los neumáticos), flotas de camiones más eficientes o mejores hábitos de conducción, también una menor demanda de los plazos de entrega cortos, optimizar las cargas o reducir los viajes en vacío. “Los gobiernos pueden introducir las llamadas técnicas de conducción ecológica como parte de los procesos de matrícula y examen necesarios para recibir el carné de conducir y los certificados de conducción avanzados, tal y como se ha hecho en Francia”, dice el informe.

Por último, apunta otras tres medidas, menos inmediatas, que ya se han tratado de impulsar en España en los últimos años para reducir la contaminación en las ciudades como son sustituir los trenes por los aviones, en distancias inferiores a los 1000 kilómetros, o utilizar trenes nocturnos en el caso de distancias más amplias; reducir los viajes de negocio, siempre que sea posible, o impulsar el uso de vehículos eléctricos o coches más eficientes. En este último caso, España tiene mucho por hacer con una penetración bajísima de vehículos eléctricos y uno de los parques más antiguos, con una edad media de 12 años. 

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