PACTO DE RENTAS

Sindicatos y patronal avanzan hacia el acuerdo de salarios

  • Tras una reunión de cinco horas, las partes constatan avances aunque aún no dan por cerrado el pacto

  • La actualización de los sueldos en función de los precios sigue siendo el principal obstáculo

Los líderes de UGT, CCOO, CEOE y Cepyme con la ministra de Trabajo el pasado mes de diciembre

Los líderes de UGT, CCOO, CEOE y Cepyme con la ministra de Trabajo el pasado mes de diciembre / Europa Press

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La tercera reunión entre los negociadores de sindicatos y patronales para tratar de alcanzar un pacto de salarios avanza, aunque no se puede hablar de acuerdo. Después de un segundo encuentro, la semana pasada, marcado por el bloqueo, en el celebrado este martes sí que se ha registrado un acercamiento de posiciones. Dos elementos atestiguan que las partes mueven ficha: la duración de la cita (cinco horas; terminó al filo de las diez de la noche) y el hermetismo de las partes, que se han conjurado para no dar detalles "por el momento delicado en el que se encuentran las conversaciones", explican.

Ese punto "delicado" sigue siendo, según fuentes conocedoras del diálogo, lo relativo a la actualización de los sueldos en función de la inflación. Ya en las ocasiones anteriores, las cláusulas de garantía salarial, que permiten ajustar los salarios al alza si los precios crecen, era lo que más dividía a los empresarios (que no las quieren) de los sindicatos (que las exigen). Actualmente, sólo uno de cada seis convenios cuenta con este tipo de mecanismos de actualización automática, según los datos del ministerio de Trabajo.

En todo caso, recuerdan las partes, la meta no es cerrar sólo lo referente a los salarios sino aprobar un nuevo Acuerdo Estatal de Negociación Colectiva (AENC), un documento orientativo pactado por las cúpulas de los agentes sociales para guiar las negociaciones que se hacen en los sectores y las empresas de todo el país y que se consagran en los convenios colectivos. El último AENC expiró en 2020.

Los agentes sociales se mueven entre la prisa por cerrar el pacto y la necesidad de que sea satisfactorio para todos y útil para la economía. La urgencia la da la escalada de la inflación, propulsada por el encarecimiento del petróleo y el gas de los últimos meses, que se ha acentuado tras la invasión de Ucrania. Cuanto más suban los precios, más difícil será ponerse de acuerdo entre los que pagan y los que cobran los sueldos en el nivel adecuado de aumentos que protejan el poder adquisitivo de los trabajadores y sean a la vez aceptables para las empresas; por eso, las partes quieren que el acuerdo quede listo antes de que termine este mes.

De momento, sin la referencia que da un AENC, los salarios fijados en convenio suben, pero sensiblemente por debajo de lo que lo hace la inflación. El último dato de aumentos de sueldos, correspondiente a febrero, registra subidas del 2,3%, mientras que los precios, tal y como los mide el Índice de Precios al Consumo (IPC) estaban en el mismo mes en el 7,6%. El IPC subyacente, el que mide la evolución de los precios sin el componente energético, se situaba en cambio en el 3%; un indicador este último que es el que recomienda el Banco de España como referencia a la hora de orientar los aumentos de sueldos.

A las dificultades de pactar sobre salarios en estas circunstancias se le suma la necesidad de insertar el eventual acuerdo en un pacto de rentas más amplio, promovido en este caso por el Gobierno, para contener y distribuir el impacto de la crisis. Los sindicatos han subrayado que quieren un paquete de medidas que incluya, además de salarios, limitación de excedentes y dividendos empresariales, control de los precios de la luz, más inversiones que aceleren la transición ecológica y reduzcan la dependencia energética de países como Rusia, apoyo a los consumidores vulnerables y a la industria electrointensiva y actuaciones sobre sectores también fundamentales para el día a día de los ciudadanos, como la vivienda y el transporte.

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