AUTONOMÍA ENERGÉTICA DE LA UE

Francia pone trabas a la conexión con España para enviar gas a Europa a pesar de la guerra

Desde la Commission de Régulation de l'Énergie aseguran a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA que "en el corto plazo, Midcat no es una solución ya que sería imposible prever la puesta en marcha antes de 2030"

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el presidente de la República francesa, Emmanuel Macron, en la reciente cumbre europea de Versalles. 

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el presidente de la República francesa, Emmanuel Macron, en la reciente cumbre europea de Versalles.  / Ludovic Marin

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La posibilidad de resucitar la conexión de gas con Francia para aumentar la autonomía energética de la Unión Europea y rebajar la dependencia del gas ruso, que ha empezado a tener un importante grado de consenso en nuestro país, no cuenta con el respaldo francés. El país vecino, según ha podido saber EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, no es partidario de recuperar el proyecto de interconexión MidCat, para enlazar la Península Ibérica con el país galo, a través de Cataluña.

El Gobierno español ha reavivado esta idea, después de que desde el Ministerio de Exteriores se apuntara, antes incluso de que el 24 de febrero Vladímir Putin invadiera Ucrania, que nuestro país podía ser la "alternativa" para proporcionar combustible. Se impulsaba así de nuevo la idea de la interconexión con Francia, que permitiría enviar a Europa el gas que España recibe directamente de Argelia y el que se pueda regasificar en nuestro país, ya que hay siete plantas para reconvertir el gas licuado, comprado a otros países y transportado en barco hasta los puertos españoles.

Inicialmente, incluso el Ministerio de Transición Ecológica se oponía, pero el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, asumió la propuesta, con la condición que ha acabado por convencer a la vicepresidenta tercera y ministra 'verde' del Ejecutivo, Teresa Ribera, de que canalizase no solo gas, sino también una energía limpia, como es el hidrógeno verde. Con el estallido de la guerra en el este de Europa y el debate abierto sobre la necesidad de no ayudar a Rusia a financiar el conflicto con la compra de gas, la oferta española ha ido adquiriendo cada vez más relevancia. Sánchez, en su reciente visita a Letonia, manifestó en una conversación informal con periodistas, que pedirá a Bruselas que financie esta infraestructura.

"NO ANTES DE 2030"

Pero el proyecto no cuenta en estos momentos con el indispensable apoyo de Francia. Fuentes de la Commission de Régulation de l'Énergie (CRE), consultadas por este diario, aseguran que ante "la crisis actual, en el corto plazo, obviamente, Midcat no es una solución ya que sería imposible prever la puesta en marcha antes de 2030". En opinión de esta autoridad administrativa independiente, que vela por el buen funcionamiento de los mercados del gas y la electricidad en Francia, "España ya tiene una capacidad de exportación de gas al norte de 220 GWh/d con la infraestructura actual".

Precisamente la Commission de Régulation de l'Énergie y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) tumbaron en enero de 2019 la propuesta de Enagás y la gala Teréga de interconexión para la primera fase del Midcat por su alto coste y falta de rentabilidad, a pesar de que en esos momentos tenía el visto bueno de la UE. Un año más tarde quedó fuera de la lista de proyectos prioritarios de Bruselas. Esto es justo lo que recuerdan también desde la CRE. Que el abandono del proyecto fue una decisión conjunta de Francia y de España porque el gasto era "desproporcionado con respecto a los posibles beneficios" y porque París ha apostado "por la descarbonización del mix energético europeo".

RECHAZO DE LA OPINIÓN PÚBLICA

Otras fuentes francesas consultadas por este diario apuntan precisamente a que el proyecto no cuenta con el apoyo de la opinión pública en Francia, un país con gran tradición ecologista, y también genera rechazo en las localidades fronterizas que se verían afectadas por la infraestructura. A estas razones autóctonas añaden además la reflexión de que la conexión con España no es realmente una necesidad ya que Europa puede abastecerse de gas, por ejemplo a través de barcos procedentes de EEUU, que pueden llegar hasta el norte de Alemania, uno de los países de la UE más dependientes del combustible ruso (60%).

Frente a estas reflexiones, fuentes diplomáticas españolas contraponen que el argumento de que la conexión no estaría concluida hasta 2030 no es totalmente real. Una vez que la UE diera el visto bueno a su financiación, señalan, todo sería cuestión de acelerar la construcción del enlace entre Francia y España. De hecho el Gobierno no renuncia a esta interconexión sino al contrario, Sánchez está buscando aliados para impulsar el proyecto.

GIRA DE SÁNCHEZ

El jefe del Ejecutivo iniciará este miércoles una gira por ocho países para conseguir desacoplar el precios del gas al de la energía eléctrica, realizar compras centralizadas en los mercados mayoristas, desarrollar todo lo posible las energías renovables así como las interconexiones de energía con Europa, según ha señalado hoy la portavoz, Isabel Rodríguez. El primer encuentro será en Madrid con el primer ministro de Croacia por la mañana y, por la tarde, viajará a Eslovaquia, Rumanía, Italia -con una reunión allí también con Portugal y Grecia-, Alemania e Irlanda. Aunque la Moncloa aún no ha facilitado la fecha de la cita con Emmanuel Macron en París, lo más probable es que pueda realizarse la próxima semana.

Este lunes, en un foro organizado por La Vanguardia, Teresa Ribera, defendió que "cuesta mucho avanzar" con Francia en materia de interconexiones energéticas. "Del mismo modo que llevamos penando para conseguir acelerar las interconexiones eléctricas, lo que no puede ser es que la presión para acelerar esta infraestructura se quede de Pirineos para abajo, porque al otro lado del Pirineo se necesita una inversión bastante cuantiosa para conectar esa tubería de gas al sistema troncal", destacó.

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