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CINE

La complicada misión de los cazapelículas: encontrar el próximo 'petardazo' que enamore al público

El objetivo de las distribuidoras es cazar la película que encaje con su filosofía y que enamore a la masa.

El objetivo de las distribuidoras es cazar la película que encaje con su filosofía y que enamore a la masa. / IMMO WEGMANN

  • El éxito de 'Alcarrás' o 'Cinco lobitos' no es casual. A la mirada de sus directoras y a la maestría de sus actrices, hay que sumar otro factor que las ha llevado a lo más alto: el papel que ejercieron sus distribuidoras en los festivales donde fueron presentadas

  • Estas compañías se encargan de pujar en la 'lonja' que se esconde tras las cámaras y la purpurina. Una vez realizada la apuesta, llega el momento clave: estudiar los huecos en la parrilla, armar la promoción y, sobre todo, programar bien la fecha del estreno

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“El cine siempre ha sido la pasión de mi vida”. A Penélope Cruz le bastaron sólo diez palabras para dejar al Festival de San Sebastián sin habla. El discurso que dio, el pasado sábado, para agradecer su Premio Nacional de Cinematografía fue embriagador e inspirador a partes iguales. Lo hizo visiblemente entusiasmada, pero con el pulso firme. Sin que los flashes y los focos le restaran ni un ápice de autenticidad. A veces, estas citas pecan de demasiada purpurina y maquillaje. Lo que, de algún modo, impide ver lo que hay detrás de ellas. No todo queda registrado por las cámaras ni mucho menos: un poco más allá de las alfombras rojas se esconde otro mercado que, con la misma naturalidad que las lonjas, vende su producto fresco al mejor postor. El suyo son las emociones, el mayor tesoro al que puede aspirar cualquier distribuidora. Su objetivo está claro: cazar la película que encaje con su filosofía y que, por supuesto, enamore a la masa.

Su trabajo no es sencillo: al éxtasis que lleva consigo la celebración de una mostra se une la tensión que genera una carrera contrarreloj. En cuestión de horas el pescado puede estar vendido, por lo que no hay opción para la duda. De ahí que una tarea de investigación previa resulte fundamental. “Procuramos conocer bien nuestras necesidades. Generalmente, realizamos una preparación intensa semanas antes de que dé inicio: descubrir los directores que estarán presentes, cerrar la agenda de proyecciones, mantener reuniones con las empresas, visionar los materiales que hayan facilitado…”, sostiene Alan Bermejo, responsable de adquisiciones y producción delegada de BTEAM Pictures. A ella le debemos filmes tan populares como Cinco lobitos (Alauda Ruiz de Azúa, 2022), Nieva en Benidorm (Isabel Coixet, 2020), La hija de un ladrón (Belén Funes, 2019), La novia (Paula Ortiz, 2015)… En los próximos meses se atreverán con las esperadas Un año, una noche (Isaki Lacuesta, 2022), Mantícora (Carlos Vermut, 2022) y La maternal (Pilar Romero, 2022).

Tras esta labor de campo, toca el turno de tomar decisiones. Y la esencial es por quién apostar. Aquí no se trata sólo de sacar un rendimiento económico: los títulos que estas compañías incorporarán les definirán de cara a la galería. Por ello, la línea editorial resulta tan exigente. Sobre todo, cuando se habla de cine independiente. Buscan miradas especiales, espacios únicos, historias irrepetibles… Talentos, en definitiva. Nuevos y curtidos. Pues la clave está en su capacidad para conmover. “Razonamos la explotación de cada ventana de exhibición e intentamos entender nuestra capacidad para generar negocio. Digamos que hay una mezcla entre la hoja de cálculo y el olfato. Sin un buen guion no hay nada, pero otros factores pueden estimularnos lo suficiente como para seguir avanzando en las conversaciones”, explica Jorge Gabarró, CEO de Selecta Visión.

Su apuesta se basa, principalmente, en el anime: One Piece Film Red (Gorō Taniguchi, 2022), Digimon Adventure (Tomohisa Taguchi, 2021), Akira (Katsuhiro Ôtomo, 2021), Dragon Ball Super Broly (Tatsuya Nagamine, 2019)… En ocasiones, igualmente seleccionan productos de corte más comercial: ese es el caso de Todos los caminos (Paola García Costas, 2018) y Vacaciones con mamá (Éloïse Lang, 2018). Con ellos tuvieron claro, desde el principio, cuál era su público objetivo y qué posibilidades tenían de destacar. Respondiendo a estas preguntas puede vaticinarse su dimensión económica. Sin embargo, el dinero no siempre es el fin principal: hay veces en las que se tiran a la piscina aun sabiendo que el retorno va a ser mínimo. Es lo que tiene esta profesión: apoyar el séptimo arte es tanto un negocio como una convicción. Y, en ese sentido, el corazón juega un papel crucial.

La Mostra de Venecia (Italia) se lleva a cabo cada año en el Palazzo del Cinema.

/ ARCHIVO

El festival de Locarno (Suiza) se celebra todos los agostos desde 1946.

/ LOCARNO FILM FESTIVAL

La clave: anticiparse al resto

Venecia, Málaga, Edimburgo, Locarno, Taormina, Austin, Berlín, Sitges y Cannes acogen algunos de los certámenes más populares del mundo. Y en todos ellos existe esta trastienda que, a ojos del público, pasa desapercibida. En ella se subastan los próximos títulos que reventarán la cartelera. Y los que, con un valor más personal, optarán a algún reconocimiento. No obstante, ¿qué es lo que determina la aceptación de unas y otras? No todo es talento, la suerte también influye. "El riesgo y la innovación dan grandes resultados. Siempre y cuando detrás de esa película haya un buen trabajo", subraya Gloria Bretones, directora de Begin Again Films. En cualquier caso, el concepto de éxito es muy relativo y va a depender de los principios de la firma: "Una mala historia puede triunfar con una buena promoción. Ahora bien, si lo que se pretende alcanzar es prestigio, éste llegará si la propuesta encaja con lo que ese circuito cultural espera. Llegar en el instante apropiado es importantísimo".

Para conseguirlo hay que estudiar bien el mercado y emitir un mensaje que conecte fácilmente con el espectador. Así ha planteado su estrategia esta sociedad desde que vio la luz en 2016. Entre sus grandes aciertos se hallan Libélulas (Luc Knowles, 2022), Sedimentos (Adrián Silvestre, 2021), El año del descubrimiento (Luis López Carrasco, 2020), Miau (Ignacio Estaregui, 2018)… Logros que, si bien se defendieron en taquilla, no pudieron con los blockbusters de entonces. Además, hay que tener presente el ensañamiento de la pandemia con las salas. Según datos del Ministerio de Cultura y Deporte, aunque 2021 cerró con un 45% más de espectadores que 2020, tan sólo conquistó 41 millones de asistentes y 250 millones de euros. En este periodo, arrasaron Spider-Man: No Way Home (Jon Watts), A todo tren: destino Asturias (Santiago Segura), Fast & Furious 9 (Justin Lin), Dune (Denis Villeneuve) y Venom 2 (Andy Serkis). Este panorama ha hecho que las distribuidoras reflexionen sobre si, de verdad, existen oportunidades para arriesgar.

“Donde hay pasión, hay margen. Si un largometraje es diferente y ofrece algo nuevo, tiene su nicho”, asegura Stefan Schmitz. Para el director general de Avalon, la diversidad es rentable: Alcarrás (Carla Simón, 2022), Libertad (Clara Roquet, 2021), La voz humana (Pedro Almodóvar, 2020) y María (y los demás) (Nely Reguera, 2016) son cuatro de las 249 cintas que han marcado su trayectoria. Todas ellas contaron con un relato, una visión y una palabra que sobresalieron frente al resto, lo que les permitió competir con títulos sobre los que se realizaron grandes inversiones. El quid está en la anticipación. Ese es el gran reto: “Hay que intentar saber más y antes para poder hacer una oferta mejor que el resto. Pues no hay que olvidar que hay distribuidoras que tienen relaciones especiales con ciertas casas de ventas, que cuentan con salas propias o que tienen más poder adquisitivo”.

Carla Simón ganó el 'oso de oro' por 'Alcarrás' en la última Berlinale. 

/ CHRISTIAN MANG

La fecha del estreno, crucial

Dada la celeridad y la agitación que reina en este mercado, puede pensarse que la competencia es feroz. Un dato que los cuatro entrevistados confirman, aunque no siempre en un sentido negativo. “Todos buscamos el éxito. El 80% de la taquilla lo hacen las multinacionales que, a su vez, representan menos del 20% de las distribuidoras. Es decir, por un 20% del mercado estamos luchando el 80% que representamos las compañías independientes. Es cruel, pero quiero creer que tengo buenos amigos compitiendo… y algunos buenos enemigos”, puntualiza Gabarró. A lo que Bretones añade: “No es necesario pisar a nadie. No creemos que haya una tarta que repartir, sino muchos pasteles que comer. Curiosamente, nos llevamos mejor con empresas como la nuestra que, a priori, son más rivales que una multinacional. Tenemos objetivos comunes y unimos fuerzas”.

En este momento de supervivencia, la programación del estreno resulta decisiva. Incluso, a veces, determina que un filme funcione o no. Para ello, se estudian los huecos en la parrilla, la disponibilidad del elenco, los eventos publicitarios, el entorno competitivo… Para así evitar coincidir con targets o géneros idénticos. “Procuramos hacer un calendario anual con las compras ya realizadas. De esta manera, trazamos una estrategia para determinar en qué época estos títulos van a despertar mayor interés. Tras analizar el contexto, señalamos la que consideramos la fecha idónea para el lanzamiento”, concluye Bermejo. Ahora mismo, mientras usted está leyendo estás palabras, se están negociando varias cintas en San Sebastián. Quedan pocas horas de festival, así que lo más probable es que los acuerdos ya se estén firmando. En pocos meses, veremos los frutos.

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