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FERIA DEL LIBRO DE MADRID

La metamorfosis de Isaac Sánchez: de triunfar en YouTube como Loulogio a dejarlo todo por el cómic

El autor presenta 'Baños Pleamar', una novela gráfica íntima y costumbrista en la que cuenta la historia del restaurante en el que creció

Isaac Sánchez, durante su entrevista con EPE.

Isaac Sánchez, durante su entrevista con EPE. / EPE

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Isaac Sánchez dejó de ser Loulogio hace ya varios años, cuando abandonó su canal de YouTube, vídeos con millones de visitas y la fama para dedicarse al que era su sueño desde niño: ser escritor y dibujante de cómics. Durante años, como Loulogio, había sido conocido por grabar parodias y vídeos humorísticos como La Batamanta -con 10 millones de reproducciones- o delirantes reseñas de películas. Ahora ha conseguido dejar atrás esa faceta y colarse en las librerías con cómics como Taxus o El Don, firmados simplemente por Isaac Sánchez.

Presenta Baños Pleamar, una novela gráfica en la que cuenta la historia de un niño que creció en los 90 metido dentro del bar de su familia en una playa de las afueras de Badalona. La suya. Un relato en el que se ha abierto en canal y que presenta en la que será también su Feria del Libro de Madrid 2022. No solo por esta presentación, sino porque el cartel de este año lleva su firma.

Sánchez recibe a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA en una chocolatería de La Prospe, como él llama al barrio madrileño de Prosperidad. Desde el momento en que comienza la entrevista queda algo claro: el autor no se arrepiente de haber renunciado al éxito, a las visitas o al dinero... el cómic es su vocación.

P. Baños Pleamar es, de alguna manera, tu historia.

R. Sí, es la del lugar en el que crecí: un bar humilde de una playa de Badalona en la que pasaban cosas chungas. Por la mañana estaban los guiris con su copita y su paella y, por la noche, veías a gente drogándose. En el libro cuento cómo mi padre los espantaba. Yo dormía en una habitación sin ventanas, pero cuando cerraba los ojos escuchaba el mar, me sentía dentro del mar. Por cosas como esas creo que los lugares tienen alma. Me gusta que ellos sean los protagonistas. Esta es su historia, coincide con que yo estuve ahí.

P. En el cómic refleja su infancia, pero también la vida de su familia. ¿Cómo se lo han tomado?

R. Me daba un poco de miedo ver cómo reaccionaban, pero todos me han escrito felicitándome, llorando, diciendo que están encantados. Mi hermano Nono, que aparece en el libro y que es por quien dibujo, me escribió: "Necesitaba volver a vivir todo esto". Creo que ha vuelto a contactar con esos momentos en los que éramos niños, con esa cercanía que ya no tenemos.

Isaac Sánchez, durante su entrevista con EPE

/ EPE

P. La historia es tan personal que hasta incluye fotos y dibujos de la época.

R. En todo el libro me guío por los recuerdos. Gran parte de ellos son de cuando era niño y, por lo tanto, resultan muy difusos. Otra parte, en cambio, son cosas que me han ido contando y que cada uno ha contado a su manera. Quería jugar con la idea de que todos los recuerdos son mentiras piadosas: tú los endulzas o los vuelves más terribles para mentirte a ti mismo. Eso quiere decir que todas nuestras vidas tienen algo de ficción. Por eso mezclaba fotografías y dibujos de la época con el cómic. Además, todo el libro está compuesto con una rejilla de tres, que era la que siempre utilizaba cuando era niño. Tal vez al lector eso le dé igual, pero para mí tenía sentido porque era la narrativa de mi infancia.

P. ¿Es difícil abrirse en canal de esta manera?

R. Hay miedo, pudor y sufrimiento por el camino. Siempre había querido contar esta historia, pero no me sentí preparado hasta que mi padre enfermó de ELA y era una cuestión de tiempo. Pensé que sería el tiempo suficiente para que viera el cómic terminado, pero no fue así. Aunque sí que vio algunas páginas y las subía a su Facebook. Yo le decía: "Papá, no puedes hacer eso". Pero él estaba tan contento de verlas que las subía. Hubo meses en los que me costaba sentarme delante de la página y en los que lloraba, pero al mismo tiempo me servía para estar en paz, para cumplir la promesa que le hice de escribir esta historia.

P. Todo lo que había publicado hasta este momento eran libros de fantasía: Taxus o El Don. ¿Cómo dio el salto a algo tan costumbrista?

R. Cuando era un chavalín, buscaba una editorial que me publicara. Por aquel entonces escribía sobre superhéroes que se pegaban cachiporrazos en ciudades gigantescas. Pero un editor, que vio potencial mí, me dijo: "La única forma de ser universal es hablar de lo que tienes al lado". Eso me marcó muchísimo. Por eso en mis cómics siempre hay algo cercano. Taxus es fantasía cántabra. Y El Don sucede en Alcorcón, donde viví. Cuando empiezas a escribir quieres impresionar, pero luego te das cuenta de que no tiene que haber grandes explosiones para que haya buenas historias. Te vas desacomplejando y, poco a poco, vas encontrando donde te sientes cómodo. Y yo, en el constumbrismo, me siento cómodo.

P. Tan cómodo se sintió en este mundillo comiquero que decidió abandonar YouTube.

R. Hay cosas que no decides, hay cosas que surgen. Cuando miro atrás no siento que tomara una decisión, sino que hice lo que debía hacer. Para mí, la aventura de YouTube es como un paréntesis de mi vida. No era mi identidad. Entonces, me planteé cuál era mi cometido en la vida. YouTube me gustaba, pero hacer cómics es mi vida.

Isaac Sánchez, durante su entrevista con EPE

/ EPE

P. Alguien tuvo que darle una oportunidad.

R. Al revés. Lo primero que pensé fue: "Qué mierda, me van a publicar en cualquier sitio". Porque hoy las editoriales lo primero que preguntan es cuantos followers tienes. Y yo tenía muchos. Pero me sentía sucio... porque amo mucho el cómic y quería merecer la oportunidad, no que fuera un regalo. Por eso me decidí por Dolmen, una editorial pequeñita que ya me había publicado cuando era jovencito.

P. Al principio firmaba como Isaac Sánchez (Loulogio), pero luego abandonó su apodo de youtuber.

R. He cambiado. Cuando pasas por ciertas etapas en las que te adulan, te crees más de lo que eres. Te enturbia el juicio y no eres la persona que debes ser. Pero es que además Isaac y Loulogio no tienen nada que ver. Si alguien piensa en Loulogio, el de 'la Batamanta', y luego lee Baños Pleamar, le va a dar un aneurisma, porque no tiene nada que ver lo que ofrezco en un ámbito profesional y en otro. Pero firmé con los dos nombres el primer tomo de Taxus por una concesión que le di a la editorial, para darles un punch. Pero no lo puse más: las historias tienen que ser las protagonistas, no los autores.

P. ¿Venir de algo tan humorístico le ha cerrado puertas? ¿Le ha costado que le tomaran en serio?

R. Sí. Cada vez menos, pero todavía me pasa. Al principio, pensaban que todo era el capricho de un youtuber, que en vez de sacar una camiseta saca un cómic como si fuer aun producto de marketing. En algunos círculos hasta se ha vetado mi cómic porque era de un youtuber. De hecho, recuerdo ir a una tienda a preguntar si tenían Taxus y que el dependiente me contestara: "Aquí no tenemos ese tipo de cosas", como si ellos no vendieran esas mierdas. Hoy en día ya me consideran un autor más. Y si alguien no lo hace solo puede ser un cretino, porque ya son unos cuantos años y no tengo nada que demostrar.

P. Sin embargo, aún habrá quien le diga que habría ganado más con sus vídeos.

R. No quiero ni pensar en todo el dinero que he sacrificado por dedicarme al cómic. Ahora me gano bien la vida, pero en YouTube te pagan por cualquier cosa. Aún así, lo haría mil veces. El dinero es lo que menos me importa. He sacrificado mucho, pero he salido ganando, sobre todo en sentir que soy quien soy. Nunca me sentí cómodo en mesas de youtubers, hablando de monetizar y del algoritmos, pero sí en mesas de escritores hablando de literatura.

P. ¿Se arrepiente de algo?

R. Cometí errores de pardillo. Te dejas engañar por gente del mundillo que sabe que eres un principiante. Ahora que sé más ojalá pudiera volver atrás y aconsejarme. Yo era muy solitario y empecé con la intención de echarme unas risas con mis amigos, nunca tuve la pretensión de ser youtuber porque cuando yo empecé, esa profesión ni existía. Ahora estoy pletórico con mi cuevita y mis cómics. Pero echo de menos cuando iba a los teatros a hacer reír en vivo.

P. Pese a todo ahora ha vuelto a YouTube. Hace directos en Twitch y sube trocitos a esa red.

R. Ha sido por probar. No requería hacer giras o proyectos. Es estar una hora charlando, se crea una buena comunidad y engancha. En YouTube no me gustaba la comunidad que había, los comentarios eran muy tóxicos. Además, la pasta siempre era lo más importante. Cuando quedaba con youtubers hace años todo iba sobre cómo monetizar o cómo tener más engagement y eso no me gustaba, para mí no era importante. Creo que, por eso, YouTube se está convirtiendo en el vertedero de Twitch y de la televisión tradicional. En Twitch la gente es mucho más maja, entra a charlar contigo un ratito, acabas creando una familia y compartiendo cosas muy personales. Hay mucho más relax y se puede conectar más fácilmente con la gente.

P. Este año, no solo firma en la Feria del Libro de Madrid, sino que ha diseñado el cartel

R. Es un honor haberlo hecho. Tengo muchas ganas de ver las bolsas y los carteles con mi dibujo. El otro día cogí un AVE a Sevilla y lo vi. Igual que cuando entro a Twitter. Me hace una ilusión terrible. Va a ser mi Feria del Libro: con mi cómic más personal, con el que más esfuerzo he puesto en mi vida y con mi cartel. Por eso estaré todo el fin de semana firmando en la feria del libro en la caseta de Dolmen.

Isaac Sánchez junto al cartel de la Feria del Libro de Madrid 2022 diseñado por él mismo

/ Feria del Libro de Madrid

P. ¿Y después?

R. Quiero descansar, aunque luego no lo hago. Iré a Andalucía y, cuando encuentre un lugar del sur que me diga ‘aquí van a pasar cosas’, escribiré sobre él. Quiero hablar de gente, pero voy a meter algo de fantasía, lo echo un poco de menos. Quizás haga algo de realismo mágico.

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