CALOR

Las continuas olas de calor minan la moral de los españoles

Agencia ATLAS / Foto: EP

El calor no cesa y se empiezan a notar las consecuencias físicas y mentales en actividades diarias como conducir. Aumenta el riesgo de accidentes, nos hace más irascibles y descansar peor. Incluso en Santiago de Compostela los peregrinos llegan absolutamente reventados.