PELIGROS EN PRISIÓN

La lista de los presos más peligrosos de España: De 'El Nene', el boxeador homicida, al 'Hannibal Lecter' gallego

Sebastián Santiago, Igor el Ruso, El Nene y Phiero Batista son algunos de los presos más conflictivos

Sebastián Santiago, Igor el Ruso, El Nene y Phiero Batista son algunos de los presos más conflictivos / EPE

  • Desde el sindicato Acaip denuncian que "las cárceles españolas se han convertido en manicomios, donde los funcionarios vamos desarmados, con una plantilla en precario, escasa y envejecida

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El preso más peligroso de España en los últimos años ha sido, mientras ha estado dentro, Fabrizio Silva. Hay cierto consenso entre los funcionarios de prisiones de nuestro país en otorgarle ese cuestionable honor a ese reo de Guinea Bissau. Fabrizio Joao Silva Ribeiro, de 1,90 de altura y 120 kilos, dejó tras de sí un reguero de agresiones, muertes e incendios mientras estuvo en prisión.

Entró en la cárcel en 2004 por haber matado a su novia en Bilbao asestándole 25 puñaladas. En 2014 asesinó a golpes a su compañero de celda en la cárcel de Córdoba. En 2016 mandó a 8 funcionarios de prisiones de Puerto III (Cádiz) al hospital. Dos de ellos quedaron en estado grave, tras haber sido atacados con un pincho artesanal. Decenas de incidentes menores e innumerables traslados por las prisiones de España completan su historial. Sus propios compañeros lo calificaban como "pura maldad" y rogaban no compartir espacio con él.

Tan peligroso era, que tenía una galería entera sólo para él; permanecía en aislamiento constante y ocupaba en solitario una de las celdas. No tenía ningún contacto con el resto de los internos. Los funcionarios tomaban todo tipo de precauciones cada vez que se acercaban a él. La comida le era suministrada a través de una puerta metálica. Salía al patio solo, se duchaba en su celda y era controlado a través de una pantalla.

A Fabrizio lo encontraron inconsciente en su celda una tarde de octubre de 2019. Tenía los pantalones bajados. Los funcionarios, al ver que no contestaba, sospecharon que quería simular un problema para que se le acercasen y agredirles. Extremaron la precauciones, pero al acceder vieron que eran innecesarias. Fabrizio había fallecido. Dijo la autopsia que de muerte natural, aunque tenía un fuerte golpe en la cara que habría recibido al desmayarse y precipitarse contra el suelo.

Fabrizio ya no está, pero los funcionarios de prisiones españolas se siguen exponiendo diariamente a agresiones por parte de algunos de los reos más conflictivos. No son los más mediáticos; algunos de ellos no son ni conocidos entre la opinión pública. Pero por el número de incidentes de generan dentro de prisión, estos son los presos más peligrosos de las cárceles españolas, según ha podido contrastar EL PERIÓDICO DE ESPAÑA con fuentes penitenciarias.

El Nene, el boxeador homicida

Jesús Romero 'El Nene' es madrileño y tiene 32 años. Desde los 16 años está practicando deportes de contacto como boxeo y muay thay. En esta última disciplina llegó a proclamarse campeón de España y obtuvo varios premios en el circuito internacional. Llegó incluso a pelear de forma profesional en Tailandia, país originario de ese deporte y lugar en el que el nivel de agresividad de la competición es más alto.

'El Nene' era un viejo conocido de la policía madrileña por haber protagonizado varios altercados. El que le llevó a prisión tuvo lugar en el Metro de Madrid. Jesús fue a robarle el móvil a un pasajero, que se dio cuenta y fue apuñalado por ello. Cuando el ladrón salió al andén, los agentes de seguridad de la estación intentaron reducirle, recibiendo también una paliza del boxeador. Finalmente hicieron falta más de 5 personas para apresarlo y llevarlo a comisaría.

Jesús ingresó en la cárcel de Soto del Real por aquel ataque, el día de Navidad de 2018. Le pusieron a compartir celda con un interno venezolano de 55 años y condenado por narcotráfico. Esa misma noche tuvieron ambos una discusión por la posición de la litera que debían ocupar. El boxeador madrileño la emprendió a golpes contra el venezolano y lo mató.

'El Nene', en un vídeo grabado durante su etapa previa a prisión

/ Youtube

Jesús Romero fue condenado a 12 años más de cárcel por aquel homicidio. En la actualidad cumple condena en la cárcel de Estremera, otro penal madrileño. Allí protagonizó el último brutal ataque. Fue hace el pasado 5 de julio: un funcionario de prisiones departía con él, amistosamente en apariencia. De repente, 'El Nene' explotó sin previo aviso y empezó a propinarle puñetazos y patadas al funcionario en la base del cráneo; el mismo método de ataque con el que mató a su compañero de celda.

Su fuerte complexión física (que ha mantenido durante su estancia en prisión), su dominio de los deportes de combate y sus problemas de salud mental (tras el ataque fue trasladado a la Unidad Psiquiátrica del Gregorio Marañón) hacen de él una de las principales preocupaciones de los funcionarios de prisiones de España.

Santiago, violento escritor

A Sebastián Santiago Heredia, malagueño de 37 años, le apodan 'El Terror del Puerto', por ser ese el nombre de la cárcel (Puerto III, Cadiz) en la que ha cometido sus mayores fechorías dentro de prisión. "Es como ver la muerte y saber que debes acudir a su encuentro. No tienes la capacidad de evitarlo. Es un tío al que la vida le da igual", contaban algunos de los funcionarios que le custodiaban en el penal gaditano.

Santiago entró en la cárcel por primera vez hace 17 años, condenado por un robo con fuerza. Pero desde entonces no ha vuelto a salir. Ha sido dentro de prisión donde su historial delictivo ha crecido de forma exponencial. Con un imponente físico, Santiago ha protagonizado numerosos altercados en todas las prisiones españolas que ha ocupado. El último, el pasado 4 de julio en la prisión de Campos del Río (Murcia II).

Acababa de ser trasladado desde Cádiz. No pasó ni una semana dentro y ya había protagonizado una especie de motín en solitario: le pegó fuego al colchón de la celda que ocupa en solitario en el Módulo IX. Cuando los funcionarios acudieron a sofocar las llamas, fueron atacados por el preso. Dos horas más tarde, volvió a provocar un fuego en el habitáculo, rompió los cristales de la ventana y se autolesionó, teniendo que ser trasladado de urgencia a un centro de salud fuera de la prisión para ser tratado.

Santiago ha escrito un libro sobre sus vivencias en la cárcel

/ Aliar Ediciones

El grueso de la carrera delictiva de Santiago ha tenido lugar, no obstante, en la prisión de Puerto III. Allí ha protagonizado incontables ataques a funcionarios de prisiones. Uno de sus juicios se intentó celebrar tres veces, debido a que sus agresiones durante los traslados hacía que se suspendieran una y otra vez.

En una ocasión, incluso llegó a herir a funcionario de prisiones en una sola pelea. En su caso, los ataques se centran de forma única y exclusiva en los funcionarios, no en sus compañeros de prisión. "Nos ha dado tantas palizas, los jueces le temen, como los guardias civiles en los traslados...", confiesan fuentes penitenciarias. Santiago, no obstante, está sacando partido de su faceta de preso conocido y ya ha escrito un libro sobre su vida en prisión que se titula Camino hacia la libertad.

El Hannibal Lecter gallego

Son varios los presos que han recibido en su entorno el apodo de 'Hannibal Lecter', en referencia al diabólico protagonista de El silencio de los corderos e interpretado por Anthony Hopkins. Pero tal vez el que más ha hecho por acreditar ese alias es el gallego Fernando Vázquez Ayude, un gallego de 52 años que lleva desde 1990 haciendo méritos para ello (antes incluso de que se estrenase la película en 1991).

Vázquez Ayude está delinquiendo desde 1984 y pisando prisión por delitos de todo tipo. Desde atracos hasta narcotráfico. Pero, igual que en el caso de Santiago Heredia, su historial delictivo se ha hinchado durante su permanencia en prisión. En 1990 apuñaló a un preso en el penal de Monterroso (Lugo). En 1991, encabezó un amotinamiento en la cárcel manchega de Herrera de la Mancha, donde secuestró a un funcionario. El motín, precisamente, ha sido una de sus especialidades, habiendo liderado varios durante su condena que asciende a 66 años.

Vázquez intentó secuestrar a un funcionario de prisiones en la cárcel de Alcolea (Córdoba)

/ EPE

El secuestro de funcionarios es también es uno de sus recursos habituales. El último tuvo lugar en 2019 en la prisión cordobesa de Alcolea. Fue el 4 de octubre, en la ronda de vigilancia de noche. En torno a la 1 de la madrugada, Vázquez Ayude le dijo a otro preso peligroso, de nombre José Pastor, que se fuera preparando y armando con lo que tuviera a mano, porque que iba a secuestrar a un funcionario y necesitaba que lo secundara, según informó el colectivo de funcionario de prisiones Tu Abandono Me Puede Matar (TAMPM).

 “Acto seguido, estos dos internos proceden a ejecutar el plan que habían ideado. Comienzan haciendo una llamada al interfono de comunicación con los funcionarios, desafiándolos mientras destrozan ambas celdas a golpes, rompiendo todo lo que tienen a mano”, contaba el colectivo en un comunicado, explicando que los dos reos "consiguen arrancar las ventanas, con cuyos cristales logran hacerse muñequeras y armas cortantes para poder llevar a cabo con éxito su proyecto de secuestro”.

“Debido a la gravedad de los hechos, se persona en el departamento la dirección del centro para intentar reconducir la situación. La misma se solventa gracias a la pericia de los funcionarios, que aunque disponen de medios escasos, a la vez que obsoletos y con una formación nula por parte de la administración para este tipo de situaciones, arriesgan su vida, teniendo en cuenta el gran estado de agresividad que presentan los internos y de las armas de fabricación casera de las que se han provisto para conseguir su fin. El resultado de tal actuación es de un funcionario lesionado con varios cortes en el brazo” concluye el comunicado. Vázquez Ayude fue trasladado tras estos hechos al penal de Algeciras.

Phiero devoró una oreja

Uno de los principales problemas a los que se encuentran los funcionarios de prisiones es que a menudo han de lidiar con expertos en artes marciales y/o deportes de contacto. Es el caso de 'El Nene' o de Sebastián Santiago, cuya complexión física y dominio de las técnicas de pelea hacen casi imposible reducirlos en un cuerpo a cuerpo con un funcionario.

Es también el caso de Phiero Batista, un boxeador aficionado dominicano que está preso en la cárcel de Madrid IV (Navalcarnero). El 22 de julio de 2018 emuló a su ídolo Mike Tyson y le arrancó la oreja a una persona de un bocado. Concretamente a uno de los 4 funcionarios que intentaban reducirle en el módulo 6 de la prisión. A uno le abrió una ceja y la frente, a otro le rompió un dedo, a otro le provocó numerosas contusiones.

Pero el que peor parte se llevó fue uno que debutaba. Un funcionario en prácticas que llevaba pocos días trabajando en el penal y al que Phiero le pegó un bocado y le arrancó media oreja, como hizo su ídolo con Holyfield en Las Vegas en el 97. El operario acabó siendo operado de urgencias y los médicos le consiguieron coser el trozo amputado. Casi no lo consiguen porque Phiero no sólo se la arrancó de un bocado; es que además se la intentó tragar, sin éxito.

Phiero Batista, con el pantalón negro, le arrancó la oreja a un funcionario

/ Cedida

El conflicto se originó cuando Phiero discutía con otro preso por una radio. El tono de la refriega empezó a subir y el otro interno, sabiéndose en inferioridad de condiciones físicas, acabó huyendo del lugar y recurriendo a los funcionarios de prisiones para ponerse a buen recaudo. Cuando Phiero vio que su rival se había largado, montó en cólera. Se fue a la cocina, destrozó un taburete y utilizó una de las patas metálicas como arma. Al grito de “ahora os voy a reventar las cabezas”, embistió contra los funcionarios y les pegó una paliza. Entre cinco no lo pudieron sujetar.

En el fragor de la escaramuza, Phiero acertó a agredir a los cinco, siendo el novato el que peor parte se llevó: el dominicano le arrancó la oreja de un bocado. Por fortuna para el trabajador de prisiones, el boxeador finalmente fue reducido, el trozo de pabellón auditivo recuperado y cosido de nuevo posteriormente en el Hospital 12 de Octubre, que es el único de Madrid que tiene un departamento de cirugía facial de urgencia.

Igor atemoriza la cárcel

Uno de los sucesos más sanguinarios de los últimos tiempos en España lo protagonizó en en diciembre de 2017 Norbert Feher. Un exmilitar serbio conocido como Igor el Ruso que asesinó a tres personas (dos guardia civiles y un ganadero) en la localidad turolense de Andorra, mientras emprendía una huida desde Italia, país desde el que llegó en bici. Fue detenido tras ocho horas angustiosas y condenado por el triple crimen a prisión permanente revisable, ratificada el pasado mes de mayo por el Supremo.

Igor fue internado en principio en la prisión aragonesa de Zuera, de donde fue trasladado precisamente por su alta conflictividad. Ingresó en la de A Lama (Pontevedra), y allí ha generado varios problemas con los funcionarios de prisiones. Especialmente durante sus traslados para declarar por videoconferencia. No es solamente la agresividad del sujeto, experto en técnicas de combate y supervivencia. Es también el enorme dispositivo de seguridad que obliga a conformar cada vez que tiene que ser movilizado.

Su peligrosidad es tal, que necesita un contingente de funcionarios ingente, hasta el punto que los propios trabajadores han advertido de que cada vez que toca mover a Igor el Ruso, el resto de los módulos quedan desprotegidos. El interno comunicó inicialmente que prefería regresar a Italia para cumplir condena. Ese era uno de los motivos de su alta conflictividad en prisión. Pero recientemente fue condenado por videoconferencia a cadena perpetua en aquel país, por lo que no se ha vuelto a pronunciar en ese sentido.

Igor el Ruso, autor del triple crimen de Andorra, ha sido condenado a Prisión permanente revisable

/ EFE / Antonio García Pool

Y tras este ranking, el drama de los funcionarios de prisiones. Muchos de los agresores son personas con problema mentales de diversa índole. Desde el sindicato Acaip denuncian que "las cárceles españolas se han convertido en manicomios, donde los funcionarios vamos desarmados, con una plantilla en precario, escasa y envejecida. Presos con diferentes problemas mentales y expedientes a los que no nos dejan acceder", reivindican desde el sindicato.

El verano ha comenzado caliente en materia de agresiones. Acaip denunció en rueda de prensa tres muy graves acaecidas en el transcurso de una sola semana. Una de ellas, el primer presunto atentado yihadista dentro de una prisión. Las habituales condiciones precarias de las prisiones, sumadas a la ola de calor, hacen prever más incidentes.

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