CONFLICTO SANITARIO

El colapso de la sanidad pública arrastra a la privada: listas de espera de hasta mes y medio para una resonancia

  • Trabajadores de hospitales privados apuntan a Madrid -que encabeza el ranking de comunidades con más seguros de salud contratados- como una de las regiones donde ya hay colapso en algunas especialidades

Un médico, junto a un mamógrafo digital.

Un médico, junto a un mamógrafo digital. / María de la Huerta

5
Se lee en minutos

Hasta tres meses para ver a un dermatólogo, un mes para una revisión ginecológica o mes y medio para una resonancia. Las listas de espera han llegado a la sanidad privada. En Madrid, inmersa en un tenso conflicto por la huelga de médicos y pediatras de Atención Primaria, su Gobierno presume de que los tiempos de espera por paciente son los más bajos de España para operaciones quirúrgicas no urgentes, incluso a pesar de la pandemia. Sin embargo, desde los hospitales privados, sus trabajadores admiten que, en esta misma región -que encabeza el ranking de comunidades con más seguros de salud contratados-, ya hay colapso en algunas especialidades por la ingente cantidad de pacientes que están atendiendo. Detrás, la crisis de la sanidad pública.

En España hay 11,5 millones de personas que pagan por un seguro de salud y que, por tanto, se presupone que, de entrada, no consumen los servicios sanitarios públicos. Desde enero hasta septiembre de 2022, el ramo de salud aumentó un 7,30 % y aportó 7.915 millones de euros, según datos recabados por Investigación Cooperativa de Entidades Aseguradoras (ICEA) y recogidos por UNESPA, la asociación que representa al seguro en España

Por comunidades autónomas, son Madrid (2.567.365 asegurados), Cataluña (2.514.324) y Andalucía (1.835.876), por este orden, las que tienen más personas con un seguro contratado, precisamente las comunidades que cuentan con un mayor número de hospitales y de camas privadas, según el "Informe ASPE: Análisis de la Sanidad Privada Española", recientemente presentado. Y esa presión de pacientes privados ya se está notando en los centros sanitarios, admite a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA Samuel Mosquera, responsable de Sanidad Privada en CCOO de Madrid.

Los mejores datos

La pandemia y el incremento de las listas de espera en cirugías, pruebas diagnósticas y consultas especializadas, ha llevado al "colapso asistencial" en la sanidad pública de la que todo el mundo habla en estos días. En pleno conflicto a costa de la Atención Primaria, hace apenas unos días, la Comunidad de Madrid negaba que esta región esté en una peor situación que otras si se trata de tiempos de espera para someterse a una intervención quirúrgica no urgente o acudir a un especialista.

Con datos del último -y reciente- informe del Ministerio de Sanidad (junio de 2022), la Comunidad de Madrid registró ese mes 65 días de demora por paciente para una cirugía no urgente (en concreto 64,54), al igual que País Vasco, con 64. En este ámbito la espera media de todo el país se sitúa en 113 días, apuntan desde el gobierno regional. En cuanto a las consultas, la región también saca pecho: está entre las comunidades con menor tiempo para ver al especialista, sólo por detrás de País Vasco y Baleares. En junio de este año la espera se situó -según el Ministerio- en 51 días y la media nacional asistencial es de 79 días.

Movilizaciones de trabajadores de la sanidad privada.

/ CCOO

La Consejería de Sanidad de Madrid ha anunciado que tiene en marcha un plan de listas de espera para el periodo 2022-2024 que busca reducir a la mitad los tiempos máximos de atención, según prioridad clínica, con un presupuesto de 215 millones de euros. Este programa tiene como finalidad que la asistencia programada no urgente para cirugías, primeras consultas y pruebas diagnósticas se sitúe en un tiempo inferior a 45 días de demora media. Sin embargo, y por ahora, lo cierto es que, pese a esa celeridad de la que se vanagloria la región, es precisamente esta una de las comunidades donde más se han disparado la contratación de seguros de salud.

Tres meses de espera para el especialista

Y el colapso de la pública, admiten desde CCOO, arrastra a la privada. Samuel Mosquera habla de especialidades como dermatología, con hasta tres meses de lista de espera. También, de mes y medio en ginecología -sobre todo para las revisiones- y demoras en Pediatría y Traumatología. O en torno a un mes o mes y medio de espera para una resonancia magnética cuando, antes, esa demora era de una semana.

"Aún con la red de hospitales que tenemos no es suficiente para atender en la privada a toda la población y estamos empezando a tener problemas para asumir a los pacientes", explican desde CCOO.

¿Están empezando a notarse esos retrasos en las consultas de los médicos de familia?. No tanto, explica Mosquera. Porque, si se habla de Atención Primaria, la sanidad pública sigue siendo el referente. El responsable de Sanidad Privada en la organización sindical añade que si bien esas demoras empiezan a ser una constante en toda España, es en Madrid donde los retrasos son mayores. "Aún con la red de hospitales que tenemos no es suficiente para atender en la privada a toda la población y estamos empezando a tener problemas para asumir a los pacientes", explica.

Noticias relacionadas

Tiene su lógica dice. Mosquera pone en entredicho los datos que ofrece la Consejería de Sanidad de Madrid. Habla de conciertos por los que se ofrece a pacientes de la pública acudir a hacerse una prueba en la privada con tan poca antelación -o de aquellos que rechazan acudir a un centro privado- que, aunque no vayan a la cita, ya salen de esas lista porque se les da como que se les ha ofertado. Y, además, concluye, pese a ser una de las comunidades con más camas privadas, hay clínicas de Madrid donde también se está produciendo "un atasco asistencial" ya que deben mantener "alas cerradas porque no tienen suficiente personal".

Precisamente en estos días, profesionales de la sanidad privada madrileña -en torno a 70.000- denunciaban que trabajan en condiciones laborales "muy precarias". En entrevista con este diario Samuel Mosquera, criticaba "la codicia" de la patronal de empresas sanitarias y salarios y condiciones laborales que, en general, "tienen más que ver con trabajos no cualificados, a pesar de los riesgos y lo sensible de su trabajo". Mientras, asegura, las cuentas de resultados de estas empresas "crecen sustancialmente".