GINECOLOGÍA

¿Qué es el prolapso uterino? Una patología muy frecuente que afecta a cualquier edad

Es un problema que ocurre cuando los músculos del suelo pélvico se estiran y se debilitan, y dejan de proporcionar un sostén adecuado para el útero.

¿Qué es el prolapso uterino? Una patología muy frecuente que afecta a cualquier edad
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Rebeca Gil

El prolapso uterino, o también llamado prolapso de órganos pélvicos, es un problema que ocurre cuando los músculos del suelo pélvico se estiran y se debilitan, y dejan de proporcionar un sostén adecuado para el útero.

Como consecuencia de ello, el útero se desliza hacia la vagina o sobresale de ella, ocasionando diferentes molestias y problemas para la salud de la mujer. 

Se trata de una patología frecuente que puede afectar a mujeres de cualquier edad, explican desde la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO). Además, en los casos más graves puede llegar a generar infección y ulceración del cuello uterino y las paredes vaginales. 

También puede provocar infecciones urinarias, problemas de estreñimiento y hemorroides. 

Síntomas del prolapso uterino

El descolgamiento del útero puede pasar desapercibido en las primeras fases, pero posteriormente la mujer afectada va a experimentar molestias como: 

  • Sensación de peso en la pelvis. 

  • Palpación de un tejido que sobresale de la vagina. 

  • Incontinencia urinaria o retención de orina. 

  • Estreñimiento

  • Problemas sexuales. 

Factores de riesgo

Como ya hemos visto cualquier mujer, tenga la edad que tenga, puede sufrir este trastorno ginecológico. Esto se debe a que hay varios factores de riesgo que provoca el prolapso del útero: 

  • El parto vaginal, especialmente si la mujer ha tenido varios, o si uno o más de sus bebés nació muy grande.

  • Haber sido sometidas a cirugías vaginales.

  • La menopausia. Durante esta etapa en la vida de la mujer disminuye la producción de estrógenos disminuye, y esta hormona esta implicada en el mantenimiento de un suelo pélvico fuerte. 

  • Fumar.

  • Tener diabetes.

  • La obesidad.

  • Padecer estreñimiento crónico. 

A estos factores hay que sumarles la herencia genética relacionada con la debilidad de los tejidos corporales. 

Novedades en el diagnóstico del prolapso

Hasta la fecha la ecografía de suelo pélvico había demostrado su utilidad para el prolapso de órganos pélvicos o uterino. 

Pero ahora, los profesionales del Hospital Nuestra Señora de Valme han desarrollado un modelo de estudio ecográfico que puede facilitar la detección del prolapso antes incluso de que pueda llegar a manifestarse en la salud de la paciente. 

Este modelo utiliza la ecografía transperineal (la sonda del ecógrafo se sitúa entre la vagina y el ano), y mide la diferencia en la distancia pubis-fondo uterino en reposo y cuando hay empuje abdominal.

Esta diferencia se suma a otros factores clínicos más relevantes asociados al prolapso uterino, entre ellos la edad.

Como explica el doctor José Antonio Sainz, responsable de la Unidad de Diagnóstico Prenatal y Medicina Fetal en el Hospital Virgen de Valme. 

  • "La principal fortaleza de nuestro estudio es que es un modelo simplificado que permite evaluar de una manera sencilla, objetiva y con alta fiabilidad la probabilidad de padecer un prolapso uterino. Asimismo, con sólo dos parámetros, el modelo permite valorar la relación entre la diferencia en la distancia pubis-fondo uterino en reposo y con empuje abdominal asociando la edad de la paciente, lo que permite estudiar cada caso de manera individualizada y adaptar el diagnóstico a las características de cada paciente”,

Según este experto, con este método se puede predecir el 96,7% de las pacientes que van a tener prolapso uterino. 

Cómo se trata el prolapso uterino

Según los datos de los especialistas de la SEGO, hasta un 11,8% de las mujeres serán intervenidas quirúrgicamente para tratar el prolapso uterino. Pero esta solución no siempre es necesaria. 

En el caso de que la paciente no presente síntomas o estos no sean graves, los ginecólogos de esta sociedad científica explican que hay tratamientos más conservadores: 

  • El primero de ellos es actuar sobre los factores de riesgo del prolapso. En concreto, dejar de fumar, perder peso, tratar el estreñimiento…

  • En algunos casos también se puede recurrir a tratamientos hormonales.

  • La colocación de un pesario en el útero. Se trata de un aparato que ayuda a sostener los órganos internos. 

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