REBAJAS FISCALES

Sánchez azuza la guerra entre Moreno y Ayuso: "Nadie con patrimonio se va a ir de Madrid a otro lugar"

  • El presidente del Gobierno censura la bajada de impuestos anunciada por Juanma Moreno y asegura que no conseguirá que los grandes patrimonios dejen Madrid por el 'efecto capitalidad'

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este jueves en la biblioteca del Instituto Cervantes en Nueva York, donde se ha celebrado un acto de homenaje a Salvador Allende.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este jueves en la biblioteca del Instituto Cervantes en Nueva York, donde se ha celebrado un acto de homenaje a Salvador Allende. / Ángel Colmenero

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Pedro Sánchez se sumergió de lleno este jueves en el debate sobre la rebaja de impuestos que el presidente de Andalucía, Juanma Moreno, ha abierto en canal esta semana pero no sólo para posicionarse en contra sino para azuzar la guerra soterrada entre el presidente andaluz y su compañera de partido, la líder madrileña, Isabel Díaz Ayuso. Moreno eligió este lunes, precisamente Madrid, para anunciar la eliminación del impuesto de Patrimonio, una medida vigente desde hace años en esta comunidad.

En la comparecencia ante los medios de comunicación que cierra su viaje a Nueva York para participar en la Asamblea General de la ONU, el jefe del Ejecutivo defendió que la carrera en la que han entrado territorios como Andalucía o Murcia, donde también valoran suprimir este gravamen, "beneficia al territorio más poderoso", que es "Madrid", impulsado por el denominado ·"efecto capitalidad". "Ninguna persona con gran patrimonio va a cambiar su residencia de Madrid a otro lugar", defendió Pedro Sánchez.

En Andalucía persiguen justo esto: que 7.200 empresarios y rentas con alto poder adquisitivo elijan censarse allí. Una decisión pensada sobre todo para recuperar y atraer a quienes se han visto seducidos por la continua política de impuestos bajos de Madrid. Se trata, reconocen en la Junta, de hablar de “tú a tú” a la capital del país.

Pero, según el presidente del Gobierno, esta pretensión es equivocada porque Madrid, como centro económico y político de España, tiene un atractivo que resulta imposible de igualar. "Deberían apostar de otro modo", dijo, como por ejemplo, potenciando la sanidad y la educación. Esta recomendación no era casual. Sánchez vinculó el pago de impuestos con la fortaleza del estado del bienestar y sostuvo que si algo ha quedado demostrado con la pandemia es la necesidad de una sanidad y una educación pública "de calidad". "Necesitamos que todos contribuyan en función de sus recursos”, señaló, justo cuando el Ministerio de Hacienda acaba de anunciar un impuesto temporal a las grandes fortunas.

"El Gobierno siempre ha entendido que el principal desafío de España es la desigualdad", aseguró, para a continuación evocar una anécdota entre Ronald Reagan y Olof Palme, en el que el primero le comentó que por qué quería acabar con la riqueza y el segundo respondió que su objetivo era reducir la desigualdad, no la riqueza. Para que exista "justicia social" hace falta "justicia fiscal", resumió Sánchez.

Además censuró que las comunidades entren en una competencia fiscal a la baja -Andalucía también ha anunciado una bajada del IRPF- mientras que a la vez piden recursos económicos a Europa y a la Administración General del Estado. "No tiene mucha lógica". En un momento "tan difícil" por los estragos de la pandemia, España ha contado con 140.000 millones de euros (de los fondos europeos) de la "solidaridad" de la UE.

SIN RÉPLICAS A PAGE

El presidente no quiso entrar a valorar las declaraciones de Emiliano García-Page, que en una entrevista en El Mundo puso en duda la campaña de críticas al líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, que el propio Sánchez encabeza y rompió así la imagen de cohesión que el PSOE ha tratado de trasladar, con un mitin en Toledo con el líder castellano-manchego y un acto el pasado sábado con todos los dirigente territoriales.

"Empecé a militar en 1992 y después de 30 años pocas veces he visto tanta unidad como la que tiene el PSOE ahora", aseguró, dando por zanjado un asunto que ni desde el Gobierno ni desde el partido han querido dar más relevancia pese a haber causado bastante malestar.

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